Tuesday, October 23, 2007

CUANDO EL ROCK EN ESPAÑOL REGRESÓ AL PERÚ
Parte II

En 1982, Franjo Antich, Arturo Barrientos, Eduardo Freire y Kike Figueroa estuvieron a punto de formar el que pudo ser, tal vez, el primer súper grupo peruano de la década. Franjo (voz), Arturo (guitarra) y Eduardo (bajo), planeaban un nuevo proyecto. Fue ahí que llegó otro músico de sesión igual que ellos, el baterista Kike Figueroa.

Charly y su piano. (FOTO: Federico López).

La idea pudo haber sido una suerte de Toto peruano, integrado básicamente por músicos que pasaban parte de su vida inmersos en el estudio, entre grabación de canciones, comerciales y jingles. No obstante, la idea no prosperó. Kike, luego de un tiempo, se integraría a un grupo que se iba a llamar Rio; Eduardo, se dedicó a trabajar con un guitarrista español de nombre Miki González; Arturo, comenzaba a planear su viaje a Estados Unidos, desde donde unos años después regresaría con el áurea de estrella, como líder de Autocontrol. Franjo, en tanto, seguiría como cantante de Toilet Paper hasta que aparecieron Los Perros.

[CHARLY GARCÍA: Yendo de la cama al living] Ese mismo año, en Buenos Aires, se lanzaba un disco realizado por el inteligente artista argentino Carlos Alberto García. Entre las canciones que pertenecieron a Yendo de la cama al living, su segunda placa solista, estuvieron "No bombardeen Buenos Aires", "Yo no quiero volverme tan loco" y la que dio el título a la producción fonográfica.

Charly García, como se le llamaba, no era más que el flaco un poco loco y bigotudo que había hecho, prácticamente, lo que le había dado la gana durante la dictadura militar (incluyendo muchas excentricidades durante su servicio militar), aunque Pil y sus seguidores crean que solo hizo música complaciente.


Entre los proyectos que había hecho el músico de Caballito -un populoso barrio en el centro geográfico de Buenos Aires-, estuvo Sui Generis, el dúo con
Nito Mestre. Pero ese mito, luego de tres discos (Vida, Confesiones de invierno, y Pequeñas anécdotas sobre las instituciones), terminó una noche de septiembre en en el Luna Park -el pequeño estadio en el barrio de San Nicolás-, ante una multitud nunca antes vista en la historia de ese país. Charly estuvo aterrado antes del primero de los dos espectáculos que brindaron, por el maremagnum humano que vió a los alrededores. Cuenta que se fumó 24 cigarritos de esos, para que se le pasaran los nervios. La historia musical de ambas noches está registrada en el Adiós, Sui Generis.

El siguiente año, García y Mestre se unen a dos grandes de la movida local como eran Raúl Porchetto y
León Gieco, y, junto a María Rosa Yorio, la novia de Charly, bautizan el proyecto como, Porsuigieco, en honor a sus nombres (Porchetto, Sui Generis, Gieco). Fue una efímera acústica reunión que, a la postre, fue la razón del nombre de mi primer programa de radio: Reunión Acústica.


Con Nito: Sui Generis. Antes y 25 años después.

Al mismo tiempo, García iba formando su siguiente banda, La Máquina de hacer pájaros. Aquella, duraría solo un par de años, y dejó dos discos (La Máquina de hacer pájaros y Películas). Serú Girán estaba en camino.

Encontrándose en Sao Paulo, divirtiéndose con Zoca, su nuevo amor (María Rosa se fue con Nito), Charly procesa la idea de un nuevo grupo con su amigo David Lebón. Luego llegan Pedro Aznar y Oscar Moro para encargarse del bajo y la batería, y Serú Girán quedó listo. El nombre no significaba mucho pero era el título de una canción que Charly había empezado a escribir en Brasil. Con Serú hizo cinco discos, el último, No llores por mí, Argentina, en 1982.

[CHARLY GARCÍA: Clics Modernos] García, sabiendo de las limitaciones que tenía a su alrededor, toma un avión y viaja a Nueva York para grabar su siguiente disco en los famosos Estudios Electric Lady, fundados por
Jimi Hendrix en 1970. Ahí se reencontró con el bajista Aznar quien ya andaba por esos lares, y contó con el apoyo musical de los norteamericanos Larry Carlton y Casey Schuerrell, en guitarra y batería, respectivamente.

El horror de la guerra de las Malvinas había pasado (Pink Floyd se refiere a ella en su Final Cut, el disco lanzado en 1983, que marcó la despedida de Roger Waters), y Charly García, dejando de lado sus días de hippie, mas no de contestatario ("Los dinosaurios"), coquetea con el new wave. El disco lo tituló Clics Modernos y fue presentado en diciembre durante cuatro noches seguidas en la cancha del Luna Park. Tan solo cinco días antes del evento, la democracia había vuelto al país. Había júbilo. Aunque las heridas que la dictadura había dejado en Argentina llenarían varios capítulos, y muchos corazones.


Cristo Rock de Raúl Porchetto, 1972. Primer disco en el que participa García.
(FOTO: Javier Lishner).

En el grupo que Charly formó para la presentación de Clics Modernos, encontraríamos parte de la futura invasión que el músico inició en el Perú y Latinoamérica toda. Por ejemplo, a Pablo Guyot en la guitarra, Alfredo Toth en el bajo, Danny Melingo en el saxo, Fabiana Cantilo en los coros y Willy Iturri en los tambores. Y, a un costado, en el teclado, un muchachito de veinte años tímido pero genial. Se llamaba Fito Páez.

En el Perú de 1984, "Nos siguen pegando abajo (Pecado mortal)" y "No me dejan salir" (la canción del "Estoy verde..."), fueron sucesos rotundos. Si en Argentina el cambio que había dado el artista en su música había hecho que el público se demorara en captarlo; en el Perú, en cambio, donde se conocía muy poco de su trabajo anterior, el álbum producido por Joe Blaney no demoró nada en escalar posiciones. Discos El Virrey, una vez más, hizo muy bien su trabajo.

[CHARLY GARCÍA: Piano Bar] Piano Bar fue el siguiente disco solista de García, el que incluyó "Demoliendo Hoteles". Dicen que completó la trilogía de oro, junto a Yendo de la cama al living y Clics Modernos. Con Piano Bar y un Grandes Éxitos que se lanzó en 1985, Charly García llegó al Perú. Ese año también participó del Festival Rock & Pop, en Buenos Aires, promovido por Daniel Grinbank. Ahí compartió cartelera con sus compatriotas Abuelos de la Nada, y los internacionales INXS y Nina Hagen.

Clics Modernos, inolvidable pieza de 1983.

Su primera actuación en la capital peruana sucedió en julio de 1985. Lo hizo en el marco de la Feria del Hogar, donde, fue presentado por Johnny López. Esa tarde, sin ningún tapujo, rindió loas públicas a "la caspa del Inca". A veces me preguntaba, qué es lo que tanto les gusta a los rockeros argentinos del Perú? Una vez, en su habitación del hotel, en Miraflores, Nito me lo contó. Fue el día de su cumpleaños, el 3 de agosto de 1988, el que coincidió con su llegada al Perú. Esa noche, muy tarde, Nito, Gastón Medina ("Wolfie") y yo, nos terminamos una botella de Pisco. Era mitad de semana y afuera no había nadie.

Hoy, también por coincidencia, es el cumpleaños de Charly, el más notable músico argentino quien, desde que asomó a principios de los setenta, anda tocando el cielo.

Javier Lishner
Santa Clara, California
23 de octubre de 2007

NOTA RELACIONADA:
- CUANDO EL ROCK EN ESPAÑOL REGRESÓ AL PERÚ - Parte I

7 comments:

Anonymous said...

hola javi: cuandto te debo pro la historia de charlie? lindo, lo adoro. saludos.
maricielo

Anonymous said...

muy bueno tu nota!!! solo le falto poner que Charly tuvo su hijo con la Yorio.

Eagle said...

En el Perú, muchos supieron de la existencia de Charly Garcia recien en el 84, pero para esa época el "loco y excéntrico bigotón" era ya una celebridad en Argentina y en otras partes de AMérica y España. Haciendo referencia a este detalle y vinculándolo con la crónica que hiciste sobre tu "choque y fuga" con Walter Gonzales(en el buen sentido de la palabra, por supuesto), me pregunto por qué ni Walter, ni otros programadores o dis jockeys de Panamericana, Miraflores, 1160 y otras radios pop rock fijaron sus oidos al sur del continente y valoraron y propalaron la música de Charly (con Serú, La Máquina y como solista), Virus, Miguel Mateos, Spinetta, los abuelos de la nada, Soda Stereo (cuyo primer disco salio en 1983), etc etc etc. Todos estos y otros grupos surgieron a mediados de los setenta y para principios de los ochentas ya tenian una muy cimentada carrera musical. Te dejo el tema sembradito, Javier, para que me respondas a esta duda que por años he tratado de responderme.
un abrazo

Angel

Javier Lishner said...

Estimado Anónimo:

Créeme que faltó mucho más que el hijo con María Rosa Yorio que, dicho sea de paso, también es músico (Migue García, no?). Bueno, escribir sobre la carrera del músico es suficiente, si nos dedicamos a su vida personal, no terinamos nunca. Gracias por visitar el blog y por tu acertado comentario.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Estimado Angel:

Muy buen tema. Yo me hice la misma pregunta desde que empecé a saber sobre el rock en Argentina con Spinetta, Manal, Billy Bond y la Pesada del Rock, Sui, Porchetto, etc. Tenía una nota comenzada que la voy a adaptar al tema que sugieres. Se publicará en cuanto la pueda terminar. Posiblemente, pronto. Gracias por el comentario.

Un abrazo,

JL

Paolito said...

Yo si tuve la suerte de escuchar a Charly antes de que viniera en el 85... es mas ese año yo cumplí 15 y recuerdo el mar de gente en los espectaculares conciertos de la Feria del Hogar. Gracias a mi hermano pude escuchar desde los 13 años a Sui Generis y La maquina de hacer pajaros( que por esa época ya eran leyendas en Argentina ) , a Serú Giran que era un furor en Argentina, y los dos primeros discos de García que los compre en cassette xq no tenia tocadiscos.
Charly nos dejó grandes joyas musicales como Seminaré, Vos tambien estabas verde, Como mata el viento Norte, etc,etc... es una lastima el estado en que se encuentra actualmente...

Javier Lishner said...

Hola Paolito:

Gracias por visitar el blog y por tu comentario. No sé cómo anda Charly por estos días pero, después de leer tu comentario, puedo imaginarme un poco.

Saludos,

JL