Thursday, July 24, 2008

De los discos 45
MI HISTORIA CON THE CHI-LITES

Por favor, al leer la siguiente nota recuerde que en esa época no existían los i-Pods, la Internet era solo un sueño, el disco compacto no existía ni en sueños, y que los fundadores de Google ni si quiera habían nacido. Los términos download, software, wireless, laptop, e-mail y MP3, no existían en el lenguaje diario y, lo único digital que teníamos eran las huellas. Chat, era como le llamábamos cariñosamente a aquellos más bajitos que nosotros y, multimedia, eran las medias o calcetines que usábamos todos los hermanos. Mac no era una marca de computadoras sino una marca de camiones (Mack) original de Allentown, Pennsylvania. No existían los Emoticons como hoy, con tantas muecas, sino que había uno solo llamado Smiley que siempre sonreía... El mundo era diferente y la música también. Led Zeppelin aún no era lo que luego llegó a ser y, Deep Purple, fue lo que nunca más volvió a ser. Las radiolas tenían por lo general cuatro patas y, a veces, el tocadiscos tenía que ser conectado con algún radio para que sirviera de amplificador. Era el inicio de la década del setenta. En parte de Latinoamérica había una fiebre argentina y otra española. Pero muy distinta a la que llegaría después con Soda Stereo o Charly García. Incluso, Charly hacía lindas canciones acústicas al lado de Nito Mestre, y no se tiraba de novenos pisos ni se trompeaba con el primero que le caía mal. Es cierto que ya se había descubierto el heavy metal (Black Sabbath, por ejemplo, acababa de lanzar sus tres primeros discos) pero, a pesar de ello, el mundo aún no sabía en qué dirección se iba a dirigir esa música de locos llamada rock and roll. Y John Lennon vivía.


Nunca pregunté de dónde salió ese 45 r.p.m. de Gustavo "Hit" Moreno que tuvimos durante tanto tiempo en casa. Nunca supe quién lo compró, quién lo trajo o cómo llegó. De acuerdo a la historia, "Norma", debió haber llegado conmigo, porque creo que, Norma y yo, somos exactamente del mismo año.

Ese fue el primer disco 45 que yo recuerdo. Llegada la década del setenta, invirtiendo nuestras semanales propinas, comenzaríamos a construir nuestra propia colección de discos. Algunos pasaron desapercibidos, pero la gran mayoría se convirtieron en clásicos de nuestras cuatro paredes. De los primeros, por ejemplo, hubo uno de Three Dog Night de título "Shambala" y, otro, de Hamilton, Joe Frank & Reynolds de nombre "Nora". No es que las canciones hubieran sido malas, pero como que les faltaba ese algo que las hiciera salir del anonimato. Y es que, a veces, uno iba a la discotienda con su lista de canciones y no encontraba ni una, y, antes de regresarse frustrado y hasta de mal genio, adquiría alguno que por allí andaba rebajado o, el que el vendedor de turno tenía a bien sugerirle. Y, claro, con diez u once años de edad, a veces, uno se dejaba influenciar. Más de una vez me llevé sendos paquetes que, a pesar de tocarlos todos los días en casa, nunca ascendieron en mi imaginaria lista de éxitos. Ni siquiera en las de las radios populares de aquel entonces.



"Have You Seen Her" - The Chi-Lites.

Mi primer 45, como lo escribí hace un tiempo, fue uno de Tormenta, la cantante argentina que hacía furor por esos días entre el 71 y 72. Se tituló "Como una chica y un muchacho". En el reverso, había uno de nombre "Vuelve padre sol". Tormenta por aquel entonces se había hecho popular con canciones como "Adiós chico de mi barrio" y "Adolescente tierno".

Hubo uno del que no me deshice por pena o por gloria, no sé. En el verano me habían matriculado en las clases de guitarra en la parroquia (los que me conocen seguramente saben a cuál me refiero). Allí tuve a dos maestros quienes durante los meses de verano, tanto él como ella, se dedicaron a enseñarnos las primeras notas, y, de paso, algunas canciones como "La Bamba". En marzo, al final de la temporada, se realizó la clausura de las clases de verano. La de guitarra, era solo una de tantas. Aquel día, en horas de la tarde, durante la clausura, llegó el momento de la premiación a los de la clase de guitarra y, allí, escuché mi nombre. Pasé al pequeño estrado que habían armado en frente y tras estrecharme la mano, me obsequiaron un presente. Tenía forma de disco. Feliz lo recibí y, bajo el brazo, lo guardé.

En 1971, Radio Miraflores se había encargado de hacer éxito un tema de título "Have You Seen Her", que la tradujeron como "La has visto". Radio Atalaya le siguió en el proceso de convertirlo en éxito. Los intérpretes se llamaban The Chi-Lites que, para los que apuntábamos rankings, se transformó en el nombre más difícil de escribir pues cada disc jockey le ponía lo suyo al bendito apelativo del grupo vocal de Chicago [pronúnciese the shy-lights]. Y que me perdonen todos pero ninguno la acertó.


La verdad es que más de una vez estuve en la discotienda pidiendo el 45 de esa canción, pero nunca la encontré. Recuerdo que algunos vendedores se mataban por hacerme entender lo que significaba "que no estaba en edición nacional". Para mí, lo lógico era que algún día estuviera en edición nacional. Y, en contra de lo que me dijeron los vendedores, pareció que ese día había llegado.

Mientras otros de mis compañeros recibían aplausos y premios en la ceremonia de la parroquia; a un lado, yo abría mi presente. Y, grata fue mi sorpresa cuando me encontré con el famoso "Have You Seen Her" que durante meses había estado buscando. Regalo de Dios, pensé... Al regresar a casa, añadí mi nuevo disco a los pocos que recién teníamos. En diciembre anterior, como parte de los regalos de Navidad, Papa Noel nos había dado la oportunidad de comprar diez discos 45 entre todos los hermanos. No recuerdo bien cómo fue la selección y si discutimos o no, pero sí recuerdo que llegaron, entre otros, "True Love That's A Wonder" de Sandy Coast, "I Believe in Music" de Gallery, "Ventura Highway" de America y "Where Is The Love" de Robertha Flack & Donny Hathaway. Todos, en edición nacional, desde que los discos importantos fueron vetados por el gobierno militar de entonces.



"Go All The Way" - The Raspberries.

¿Y quién fue Sandy Coast? No era un cantante como escuché más de una vez en la radio, sino un grupo holandés formado a mediados de los sesenta que tuvo en esa canción su tema más popular. ¿Y quién fue Gallery? Fue un grupo de Detroit, cuya voz principal se llamó Jim Gold. Su mayor éxito fue "(It's So) Nice to Be with You". Con America, Roberta Flack y Donny Hathaway, estamos hablando de palabras mayores.

La discoteca empezó a crecer durante el año 72 con la llegada de discos simples de artistas como Lobo con "I'd Love You to Want Me" y "Don't Expect Me To Be Your Friend", Gilbert O'Sullivan con "Clair", los Raspberries con "Go All the Way", Albert Hammond con "It Never Rains in Southern California", y Nilsson con "Without You". Lo cierto es que al final de cada año, el número de discos 45 en casa subía por decenas.

Sin embargo, cuando al día siguiente fui a escuchar mi premio de las clases de guitarra, me topé con un problemita que me hizo recordar a los vendedores de las discotiendas. La versión de "Have You Seen Her" no era la de los famosos Chi-Lites sino la de un grupo llamado The Monitors, conocidos solo en su casa y en algunos pisos de la Motown, donde, debido a su escaso éxito como grupo vocal, y para no deshacerse de ellos, los ejecutivos enviaron a sus integrantes a realizar diversos trabajos de oficina. A uno, por ejemplo, lo mandaron al departamento de control de calidad.

En resumen, y paradójicamente, "Have You Seen Her" o "La has visto" fue un disco que nunca vi en su publicación original. La placa de 7 pulgadas de los Monitors, que seguramente grabaron con muy buena intención, debe estar en casa de uno de dos amigos a quienes les heredé todos esos primeros discos 45 que empezaron a llegar desde 1971.

Javier Lishner
Santa Clara, California
24 de julio de 2008


Wednesday, July 23, 2008

Del escritorio del Director
¡CÓRTENSE EL PELO, CARAJO!

Pensé que en la década del setenta, solo en el Perú y algunos países de Latinoamérica, no se le permitía a los varones usar el cabello largo. Recuerdo que, por ejemplo, en el colegio donde estudié en Lima, manejado por curas españoles, se nos prohibía usar el pelo medianamente crecido. Bueno, tenían que ser curas... Afortunadamente, la influencia de los Beatles y los Stones, hizo que esas mentes de pelo cortito y cruz en el pecho, se fueran abriendo un poquito a la modernidad y a los nuevos tiempos; algo en lo que ni el propio Albert Einstein pudo influir con su desorbitada cabellera.


Page, Jones, Bonham y Plant: Escalera al cielo con el cabello largo.

No obstante, al otro lado del planeta, al sudeste de Asia, en Singapur, la cosa era peor. A escasas horas del día de los enamorados, en 1972, los oficiales del gobierno de turno, liderados por el sempiterno primer ministro, Lee Kuan Yew, prohibieron desembarcar, en el aeropuerto de la capital, a Robert Plant, inglés, de profesión cantante, nacido el 20 de agosto de 1948; Jimmy Page, inglés, de profesión guitarrista, nacido el 9 de enero de 1944 y apodado Charles Obscure; John Paul Jones, inglés, de profesión multi instrumentalista, nacido el 3 de enero de 1946, y John Bonham, inglés, de profesión baterista, nacido el 31 de mayo de 1948 y conocido también como Bonzo; todos, por las sendas melenas con las que arribaron.

El eventual acontecimiento no solo causó malestar por la negación de la visa de ingreso a aquel país sino también por la anulación de esa parte de la gira que, a la vez, iba a ser el primer show de Zeppelin durante ese año. El conjunto andaba estrenando la música del que, según buena parte de la crítica, fue el mejor álbum de su carrera: el Led Zeppelin IV.


"... Been a long lonely, lonely, lonely, lonely, lonely time."

Con sus melenas -en el pequeño y privado jet Falon-, se fueron con su rock and roll a Perth, Australia. Lo que nunca se supo es si Led Zeppelin fue informado del impedimento de caminar por las calles de Singapur; en chino, tamil, bahasa o en el idioma de Shakespeare, los que se hablan allí.

Javier Lishner
Santa Clara, California
13 de febrero de 2007

Tuesday, July 22, 2008

John Mayall
OTRO DE LOS PADRES DEL ROCK INGLÉS

Bluesbreakers: John Mayall with Eric Clapton, apareció en disco el 22 de julio de 1966. De eso, ya hace buen tiempo. Al igual que en la vida de Long John Baldry, en la incipiente historia de John Mayall se cruza el mismo nombre: Alexis Korner. Blues Incorporated, el grupo de Korner, fue la inspiración para que el joven Mayall hiciera su movida a la capital inglesa y formara los Bluesbreakers. Mayall tenía casi 30 años de edad.


Dice su biografía que John Mayall nació el 29 de noviembre de 1933 en Macclesfield, una pequeña villa cercana a Manchester. Fue el mayor de tres hermanos, y creció escuchando la colección de discos de jazz del padre, un aficionado guitarrista, a la sombra de la segunda guerra mundial. A los 13, luego de oír a Lead Belly, Albert Ammons y Pinetop Smith -y con la ayuda de los instrumentos de los vecinos- comenzó su autodidacta carrera. Años más tarde ingresaría al Manchester College of Art, de donde saldría graduado.

Pero no fue hasta la llegada de Eric Clatpon, el joven guitarrista que había dejado a los Yardbirds para dedicarse al blues, que John Mayall graba su primer disco. Era 1966. Clapton diría años más tarde: "En realidad, John Mayall, lo que dirigió fue una escuela para músicos". Se refería a los Bluesbreakers de donde salieron John McVie (Fleetwood Mac), Jack Bruce (Cream), Peter Green (Fleetwood Mac), Aynsley Dunbar, Andy Fraser (Free), Mick Fleetwood (Fleetwood Mac), Mick Taylor (Rolling Stones), Keef Hartley, y Jon Hiseman (Colosseum), entre otros.

Con el lanzamiento de The Turning Point en 1969, una pieza acústica grabada en el Fillmore East, y con un éxito en las listas ("Room To Move"), Mayall decide mudarse a Laurel Canyon, en el área de Los Angeles. Desde allí, acogería a músicos como Blue Mitchell, Red Holloway, Larry Taylor y Harvey Mandel. Además, estaría más cerca del blues de John Lee Hooker, Albert King, Buddy Guy y Junior Wells.


Un poco de blues con John Mayall.

La carrera de Mayall ha sido vasta. Durante los setenta, por ejemplo, lanzó casi una veintena de discos entre los que estuvieron, Empty Rooms (1970), Back to the Roots (1971), New Year, New Band, New Company (1975), Banquet in Blues (1976) y Bottom Line (1979).

A excepción de la tragedia sucedida en 1979 cuando, en Laurel Canyon, su residencia ardió en fuego llevándose importantes pertenencias; la vida de John Mayall continuó apacible pero ocupada, entre escenarios, estudios de grabación, discos, y su familia. En 1982, con la ayuda de Mick Taylor, John McVie y Colin Allen, revivió a los Bluesbreakers para una gira mundial. Esta le sirvió como vitrina para captar a una nueva generación de seguidores.

El nuevo milenio lo encuentra publicando su quincuagésimo primer disco: John Mayall And Friends – Along For The Ride. En él participan, entre otros, Billy Gibbons (ZZ Top), Jonny Lang, Steve Miller, Steve Cropper, Otis Rush, Gary Moore, Jeff Healey y hasta el gran Billy Preston, con quien hace un inolvidable dueto.

Bluesbreakers: John Mayall con Eric Clapton.

En 2003, al cumplir setenta años, organiza un concierto a beneficio de la UNICEF, el que comparte con Eric Clapton, Mick Taylor y Chris Barber; todos, ex miembros de los Bluesbreakers.

Dos años después, en 2005, John Mayall fue declarado Oficial de la Orden del Imperio Británico. A su lado estuvieron Jimmy Page y Brian May. En la actualidad, a sus 74, como dice su página de Internet, no tiene intenciones de abandonar la música.

Para escuchar a John Mayall con Eric Clapton y John McVie en "Hideaway", presione aquí. Para escuchar "Evil Woman" con Peter Green, presione acá.

Javier Lishner
Santa Clara, California
22 de julio de 2008

NOTA RELACIONADA:
- Long John Baldry, UNO DE LOS PADRES DEL ROCK INGLÉS


Monday, July 21, 2008

Long John Baldry
UNO DE LOS PADRES DEL ROCK INGLÉS

Bluesero hasta la médula. Paul Myers, en su obra It Ain't Easy: Long John Baldry and the Birth of the British Blues -la que presentó el año pasado en Haight Street, San Francisco-, menciona que Long John Baldry podía llorar a gritos como Lead Belly, el músico de Louisiana de folk y blues, caracterizado por su potente voz y fuerza interpretativa.

Long John Baldry (izq.) en St. Paul, Minnesota, en 1990.

John William Baldry nació en East Haddon, Northamptonshire, en enero de 1941. El apodo de "Long" le fue achacado por su estatura, la que superaba los dos metros. A los veintiún años andaba cantando en Blues Incorporated, la banda de Alexis Korner, con quien grabó R&B at the Marquee, considerado el primer disco de blues inglés.

Cuando en julio de 1962 los Rolling Stones subieron como tales a un escenario por primera vez en público, fue para telonear a Baldry. En 1963, se unió a Cyril Davies en su R&B All Stars. Allí estuvo con dos jóvenes músicos de nombres Jimmy Page y Nicky Hopkins. Otro, llamado Bernie Marsden (UFO, Cozy Powell's Hammer, Whitesnake), también pasó por allí. A la muerte de Davies, en enero del 64, Baldry toma el mando del grupo. Al año siguiente, en abril, los Beatles lo invitan a su especial televisivo Around the World With The Beatles, en el que interpreta "I Got My Mojo Workin'".

"Long John Baldry lanzó mi carrera musical. Yo tenía 18 años y un día, tocando la armónica y cantando un tema de Muddy Waters en una estación de tren, corrió hacia mí desde el otro lado de los rieles. Yo lo acababa de ver en un club; era uno de los grandes blueseros en Inglaterra..."

- Rod Stewart, 2004

Su trabajó continuó como Long John Baldry and the Hoochie Coochie Men. Ahí conoce a otro joven de nombre Rod Stewart. En 1965 los Hoochie Coochie se convierten en los Steampacket y, con Stewart, estaban dos jóvenes más: Julie Driscoll y Brian Auger. En 1966, los Steampacket desaparecen y forma Bluesology. Ahí se encuentra con Elton Dean, futuro miembro de Soft Machine. En el piano había otro muchacho llamado Reg Dwight, quien luego de unos años, tomando los nombres de sus compañeros, Elton Dean y John Baldry, se haría famoso bajo el seudónimo de Elton John. Fue Baldry quien, con sus consejos, prácticamente salvó la vida del joven pianista cuando, en 1969, intentó suicidarse. Años más tarde, Elton John, escribiría la canción "Someone Saved My Life Tonight" en referencia al hecho. Apareció en el disco Captain Fantastic and the Brown Dirt Cowboy, de 1975.



"Morning Dew" - Long John Baldry.

La historia es larga. Eric Clapton ha sido uno de los que ha declarado su admiración e influencia, en ese circuito en el que andaban otros como Jack Bruce, Ron Wood, Keith Richards, Eric Burdon, Mick Jagger, Brian Jones, Ginger Baker, Mick Fleetwood y Charlie Watts. Todos, con ansias de algún día ser importantes.

La carrera de Long John Baldry se extendió por más de cuatro décadas. Remembering Lead Belly, en 2002, fue su último disco. De Lead Belly, Baldry dijo aquella vez: "Sus canciones me cautivaron desde niño y, luego de tantos años, me siguen hablando...". Pero, el 21 de julio de 2005, mientras su compatriota Yusuf Islam -conocido mejor como Cat Stevans- celebraba años; Baldry moría, dicen que por una infección al pecho, en Vancouver, British Columbia. La leyenda de perfil bajo, a pesar de su estatura, tenía 64 años. Su legado continúa.

Para escuchar "No Boogie Woogie" y "Everyday I Have The Blues", presione aquí.

Javier Lishner
Santa Clara, California
21 de julio de 2008

NOTA RELACIONADA:
- John Mayall, OTRO DE LOS PADRES DEL ROCK INGLÉS


Saturday, July 19, 2008

De Elvis a Metallica
LOS PADRES DEL ROCK AND ROLL


Cuando en octubre del año anterior leí la noticia sobre el Padre Antoniou Petrescu, quien de día oficiaba misa y de noche bailaba al ritmo de Elvis, no me llamó mucho la atención. Entiendo que tener fe en Dios no está necesariamente en contraposición con el rock and roll, a pesar de que alguna vez, mientras estuve imbuido en eso de la religión, alguien me invitó a deshacerme de mis discos porque, entre otros adjetivos, era música profana. Yo acababa de llegar de viaje con algunos vinilos en la maleta; entre ellos, Come Taste the Band de Deep Purple, Rock and Roll Over de Kiss, y Gimme Shelter de los Rolling Stones. Tenía 16 años. Y, aunque arriesgué que mi pellejo se fuera al infierno, no me deshice de ninguno.


FRATELLO METALLO: El monje metalero

Lo que no es usual es ver a un sacerdote interpretando heavy metal. Más aún, cuando lo hace con tanta pasión. Y si es un monje, de los de la orden capuchina, por un momento nos parece el cuento del siglo. Dice que desde que escuchó a Metallica hace unos quince años no ha dejado de dedicarle tiempo a ese género. Se trata de Cesare Bonizzi, un barbado sacerdote de 62 años.

El 29 de junio pasado, en el festival Gods of Metal, en Bologna, hizo su primera aparición pública con su banda, Fratello Metallo, al lado de otros un poco más conocidos como Iron Maiden, Judas Priest, Testament y Slayer. El padre Cesare fue misionero en Costa de Marfil y hoy vive en Milán. A diferencia de lo que muchos refieren al heavy metal como la música del demonio, el padre Cesare dice que eso no tiene sentido.

Cesare Zanotti, el guitarrista principal de Fratello Metallo, no hace mucho dijo a la agencia Reuters que en un principio él y los otros músicos estuvieron escépticos de tocar con el hermano capuchino. No obstante, a los pocos minutos de conversar con él, "decidí seguir adelante con el proyecto porque me di cuenta que tenía una gran energía la que muchos músicos jóvenes no expresan...", declaró el guitarrista.



¡Viva el metal! El padre Cesare lidera Fratello Metallo.


No es primera vez que el hermano Cesare se acerca a la música. A lo largo de su vida ha grabado varios discos con temas propios. Con respecto a su presentación en el Gods of Metal, el padre Cesare afirma que fue una gran experiencia el estar entre tantos jóvenes. "Solo que se me escapó un What the f... porque cuando muchos me ven en el escenario vestido de monje, no creen que pueda estar haciendo su música", dice.

Fratello Metallo ha concluido su segundo disco titulado Misteri, en el que incluye temas sobre el sexo y el alcohol. Del alcohol dice que su exceso daña el hígado y, del sexo, que es muy importante para el hombre. Nada nuevo... Entre sus bandas favoritas menciona a Megadeth y Dream Theater. En tanto, uno de sus sueños, es viajar fuera de Italia con su banda. Por ahora, le han llegado invitaciones de países tan lejanos como Brasil y Japón.

Es su intención enviar su reciente disco al Santo Padre. "Él es un amante de la música, y el metal es música", afirma convencido, sin antes aclarar que no ha tenido ningún problema con sus superiores por haber adoptado este género del rock.
Además, declara que cuando hace música no tiene la intención de convertir a nadie... Ojalá que tampoco aleje a los que quedan.

EL PADRE ANTONIU: El Elvis rumano

Antoniu Petrescu es un sacerdote rumano que de día oficia misa, y, de noche, se enfunda en pantalones brillantes y camisa de seda, y se convierte en una suerte de rey del rock and roll.


Petrescu nació hace 34 años en Bucarest, la capital de Rumania. Afirma que desde los 10 comenzó a admirar a Elvis. A diferencia del padre Cesare de Fratello Metallo, el padre Antoniu utiliza una indumentaria especial para sus presentaciones. Dice la información que, además, se engomina el cabello, mueve las caderas y engola la voz, casi como Presley. "Para mí no hay ningún artista que se le aproxime. La música es Elvis", dice abiertamente sobre el rey del rock and roll.

A los veinte años, simultáneamente a su afición por Presley, empezó a sentir una inusitada devoción por Jesucristo; eso que se conoce como "el llamado de Dios". Fue así que se decidió por los hábitos.

Al igual que el padre Cesare, sabía que sus dos vocaciones no se contradecían y por ello viajó a Italia para seguir su carrera religiosa. No obstante, no dejó de cantar en locales imitando a Elvis Presley. "La gente me pregunta: ¿Cómo puede reconciliar la imitación de Elvis con su elección de trabajo profesional?", cuenta el sacerdote. "Elvis es una apropiada inspiración para el culto cristiano porque el artista cantaba acerca del amor en general", agrega. Petrescu es vicepárroco de la localidad de Avezzano, en la región de Abruzzo, en Italia.



¡Viva Elvis! Rock and roll con el padre Antoniu.


La noticia dice que Petrescu ha sabido sacarle partido a sus dos vocaciones. "Varias veces ha celebrado matrimonios por las tardes, y en las noches ameniza la recepción de la boda enfundado en su traje de Elvis".

El padre tiene su propio sitio de Internet, el cual se divide en dos áreas, una para el sacerdote y otra para el artista. Allí, muestra su discografía, fotos, y hasta un video-entrevista de más de ocho minutos.

Hasta el momento, el padre Antoniu no ha recibido ninguna reprimenda de sus superiores. "No he recibido presiones de la Iglesia ni me han puesto obstáculos", asegura convencido de que sus personificaciones de Elvis son del agrado del Señor.

Y su gusto por la música popular no termina con Elvis. Petrescu,
en sus sermones, también incorpora las letras de otros cantantes. "La fe y la vocación religiosa que siento, unidas a la pasión que me inspira Elvis y su música, me ayudan a conocer mejor a Dios", termina diciendo. Alabado sea el rock and roll.

Javier Lishner
Santa Clara, California
19 de julio de 2007


Thursday, July 17, 2008

SUPERTRAMP: El crimen del siglo

Cuentan que cuando en marzo de 1932 un delincuente ingresó en horas de la noche a la casa de Charles Lindbergh y se llevó a su pequeño hijo de apenas 20 meses, el mundo quedó horrorizado. Hacía solo cinco años que Lindbergh se había convertido en el primer aviador en cruzar el Atlántico. Para muchos, ese, que sigue siendo un misterio sin resolver, se convirtió en el crimen del siglo. Para otros, fue el múltiple homicidio perpetrado en el área de Los Angeles, entre el 8 y 9 de agosto de 1969, con la huella de Charles Manson. En la música, hubo otro crimen del siglo, afortunadamente, a diferencia de los anteriores, con un final feliz.


El inicio de 1974 no fue el más grato. El embargo decretado por la organización de países árabes exportadores de petróleo, dado en octubre del año anterior, aún continuaba. Entre los mayores afectados, se encontraban los Estados Unidos y Holanda, por el apoyo que ambas naciones le habían dado a Israel. Recuerdo haber leído a principios de la década del ochenta una muy buena narración de Jordi Sierra i Fabra, en una de sus innumerables obras sobre la historia del rock, acerca del problema que desencadenó ese bloqueo que afectó directamente a la industria del disco, dependiente en gran porcentaje de los derivados del petróleo.

Para suerte de Supertramp, el embargo árabe acabó en marzo del 74, justo cuando el grupo andaba ingresando a los estudios de grabación de la mano de Ken Scott, reconocido por sus trabajos con The Beatles, Procol Harum y Jeff Beck. También con Pink Floyd y David Bowie, nada menos.

Supertramp germinó en 1969 con el apoyo de Stanley August Miesegaes, un millonario holandés que apadrinó a Rick Davies, luego de conocerlo en Munich, tocando en un grupo llamado The Joint. Fue Miesegaes quien empujó al tecladista para que formara su banda. Dicen que Davies colocó unos avisos en el Melody Maker pidiendo músicos para un nuevo grupo. Fue así que fueron llegando, Roger Hodgson, Richard Palmer y Robert Millar. Por unos meses el conjunto se llamó Daddy hasta que, en enero de 1970, como ya había ocurrido antes en la historia del rock, los jóvenes músicos tomaron una novela de ejemplo y rebautizaron al combo. Así nació Supertramp.


"Dreamer" por Supertramp. 1974.

Su primer disco fue lanzado en 1970 y, aunque no fue el mejor de la época, les aseguró un espacio en el festival de la Isla de Wight. El siguiente, publicado un año después, se llamó Indelibly Stamped, y encuentra a solo dos de los originales miembros: Davies, el tecladista, y Hodgson, quien había dejado el bajo para encargarse de la guitarra (ambos alternaban las voces). Consiguieron el apoyo de Frank Farrell, en bajo; Kevin Currie, en percusión; y Dave Winthrop, en vientos. Desafortunadamente, la poca comercialización del producto alejó a Miesegaes del grupo. Y, siguiendo al millonario, de uno en uno, se fueron los otros tres que acababan de llegar.

Pero, como nada está escrito, lo que parecía el fin de un sueño, recién comenzaba para Davies y Hodgson. Ambos encontraron a Dougie Thomson, Bob Siebenberg, y John Anthony Helliwell, con quienes constituirían la más clásica formación de la banda. Ese quinteto sería responsable de la mejor etapa del grupo y, por ende, de la realización de sus mejores obras.

"School", y luego "Dreamer", marcaron la pauta de lo que vendría después. Mientras los dos primeros se encaramaban en las listas británicas; en los Estados Unidos, "Bloody Well Right" esperaba su momento. Los tres temas pertenecieron al Crime Of the Century, el tercer disco de Supertramp, grabado entre los famosos estudios Trident y Ramport, estos últimos, de propiedad de The Who.

LADO A
"School"
"Bloody Well Right"
"Hide In Your Shell"
"Asylum"

LADO B
"Dreamer"
"Rudy"
"If Everyone Was Listening"
"Crime of the Century"

El trabajo de John Helliwell en los sintetizadores fue extraordinario, al igual que en los vientos. Las voces de Hodgson y Davies, también. Si bien es cierto que Crime Of The Century no fue el más popular de sus discos, se convirtió en su obra maestra un poco por la vena de Pink Floyd y The Moody Blues, con la excepción de "Dreamer" y el ya mencionado "Bloody...", que se fueron por el lado más pop y que, luego de un par de álbumes, desencadenaría en el suceso comercial del Breakfast in America, de 1979. Luego de escuchar el disco con cierto detenimiento, creo que oír ambas canciones en el contexto del álbum, deja un sabor diferente que cuando lo hacemos en una programación regular de radio...

El crimen del siglo, para Supertramp, no fue tal. Fue como el principio de su carrera ascendente que fue seguida de un cuasi progresivo proyecto llamado Crisis? What Crisis?, y del sólido Even in the Quietest Moments, de 1977.


Comentaba alguien que con este disco fue que Supertramp, de la noche a la mañana, pasó a la liga de mayores. En ella estaban jugando por esa época, Grand Funk Railroad, Elton John, y los Wings de Paul y Linda McCartney. Crime Of The Century es posiblemente el disco donde mejor se observa la colaboración mutua de Hodgson y Davies, la que se deterioraría al inicio de la siguiente década, con la partida del guitarrista luego de la gira del ...Famous Last Words...

Es un disco recomendable que pude escuchar en su mejor dimensión varios años después, gracias a mi amigo Johnny López, quien, en Lima, en su era pre-televisiva, condujo un especial diario de esta genial banda inglesa. Si Crime Of The Century fue conceptual o no, queda en la opinión del amable lector.

Javier Lishner
Santa Clara, California
17 de julio de 2008


Wednesday, July 16, 2008

Ampay, Javier!
TODO ESTABA BIEN... PERO LLEGASTE T
Ú

En noviembre de 1989 los Rolling Stones volvieron de gira por primera vez en siete años. Atrás había quedado el recuerdo de su último periplo por Europa en el 82, que fue la continuación de la existosa gira norteamericana del año anterior. El grupo estaba promoviendo su disco Steel Wheels, aún con Bill Wyman en el bajo. Llegué al estadio al lado de algunos de mis compañeros de Empresa Radiodifusora 1160-Canal 13 de Lima. A la mañana siguiente, el Miami Herald, el más influyente medio escrito de la Florida, publicó en su primera plana una inmensa fotografía a color de Mick Jagger haciendo referencia al show de la noche anterior en el Orange Bowl, donde habíamos estado.


Guardé el periódico y me lo llevé al hotel. En la parte inferior de esa primera plana, había otra foto, mucho más pequeña, de sabe dios quién. Ya en Lima, utilizando mis cualidades artísticas, recorté una foto mía que, a color, no hacía mucho que había aparecido en el diario Ojo, y la sobrepuse a la original. Además, y como para darle cierta veracidad al arte gráfico, adherí el auténtico boleto del show. Acto seguido, mandé a enmarcar la página. El cuadro quedó muy bien... Mick Jagger y yo, a todo color, en la primera plana del Herald... :-) Mi intención nunca fue engañar a nadie sino simplemente tenerlo en casa como un objeto curioso. El lugar del cuadro terminó siendo el escritorio, ubicado en el primer piso, debajo de la escalera, donde existe una biblioteca.

Un día, Periodista A del Medio B, llegó a la casa para una entrevista. Pasó al escritorio, el lugar donde además mis discos le habían ido ganando terreno a los libros. Todo estuvo correcto; Periodista A, con mucha atención y destreza, realizó su labor para Medio B. No hizo preguntas de más ni se refirió al mencionado cuadro que por momentos tuvo frente a sus narices. Casi al final de la reunión, me pidió que me sentara en el sillón de la esquina para tomarme una foto. Por coincidencia, el cuadro (de Mick y yo) estaba allí, apoyado. Me acomodé los cabellos y, sin hacer caso al cuadro, sonreí a la cámara. Terminada la sesión, nos despedimos y, con la misión cumplida, se retiró.

En el siguiente número de la publicación para la cual Periodista A laboraba, en junio de 1990, apareció su entrevista en la que publicó exactamente todo lo que yo no dije, cosa que no era usual. Para terminar, escribió: "Javier Lishner posa orgulloso junto a un recorte sobre él, que apareció en The Miami Herald". Y yo, por unos segundos, me sentí el hombre más importante del mundo. Aunque el remordimiento me haya seguido hasta hoy.

Javier Lishner
Santa Clara, California
16 de julio de 2008


Tuesday, July 15, 2008

GREETINGS FROM LIMA

El sábado que estuve en San Francisco, camino a la capital del Estado, tomé la última edición del Guardian, ese periódico semanal que alguna vez fue el San Francisco Bay Guardian y que se distribuye gratuitamente en buena parte de la Bahía. Leer esos medios alternativos, muchas veces, hacen funcionar la cabeza.


Lo grato en esta oportunidad fue que, al abrir una página en la que hablaban de Peter Walker (¿quién es Peter Walker? recuerdo a Johnnie pero no a Peter), me enteré que el músico de folk/blues se encontraba en el Perú, y en sus mensajes electrónicos con el autor de la nota, Max Goldberg, escribió en su idioma: "I had no idea I could work in this country or that anyone cares about what I was playing... All of these younger players have picked up the ball from Sandy Bull, me, Robbie Basho, and John Fahey, and run with it". Verdaderamente, que hubiera sido genial saber a qué jóvenes músicos se refirió el norteamericano, quien luego agregó: "I am in Lima having a blast."

Mientras Walker está pasándola extraordinariamente bien en la capital peruana, tiene tiempo para escribirle a Goldberg que en Lima hay una gran escena de música, y aunque ello no sea novedad, que lo diga un profesional de sesenta y tantos años que comenzó en el Greenwich Village con contemporáneos como Tim Hardin y Karen Dalton, es más que un halago. "Great music scene here... The flamenco/Inca/jazz fusion is great", complementa el veterano artista.

Peter Walker estudió con Ravi Shankar y Ali Akbar Khan, fue director musical del doctor Timothy Leary y está relacionado a artistas como Joan Baez, Lowell George, Bruce Langhorne, entre otros más. Su primer disco lo realizó en 1967 y, el más reciente, de 2006, lo tituló A Raga for Peter Walker. Incluye la participación de calificados guitarristas como Steffen Basho-Junghans, James Blackshaw, Greg Davis, Shawn David McMillen, Thurston Moore, y Jack Rose. Este domingo estará de vuelta en el barrio, con the William Hooker Trio, en el Hemlock Tavern de la calle Post, en San Francisco.

Para escuchar su (muy hermosa) música presione aquí. Si no le gusta el flamenco, presione aquí. Posiblemente, encuentre lo que estaba buscando.

Javier Lishner
Santa Clara, California
15 de julio de 2008


Monday, July 14, 2008

THE WHO: We Won't Get Fooled Again

En el Pauley Pavillion de la popular UCLA, el sábado último se le rindió tributo a uno de los grandes. Estuvieron allí, en la universidad angelina, Pearl Jam, Foo Fighters, Flaming Lips, Tenacious D e Incubus; todos, para homenajear a The Who, el actual dúo que alguna vez (que me lo permitan los Beatles y los Stones), fue el arquetipo del grupo de rock. Aquel compuesto por una guitarra, un bajo y una batería, y un espléndido cantante (de quien algunos de los más famosos, tomaron la idea. ¿Verdad, Robert Plant?).

Their Generation. Roger Daltrey (64) y Pete Townshend (63) en gráficas de hace dos días.

The Flaming Lips, al mando de Wayne Coyne, interpretaron un medley de canciones de Tommy, bastión fonográfico del homenajeado grupo. Tommy, la creativa rock ópera escrita por Pete Townshend, fue lanzada en disco en 1969. Jack Black, el vocalista de Tenacious D, a su turno dijo: "Es un honor rendir tributo a la más grande banda de todos los tiempos". El cantante y actor, al lado de Kyle Gass, interpretó una versión acústica de "Squeeze Box", el simple de 1975, también escrito por Townshend. Luego añadió: "Y, ¿quieren saber por qué es la más grande banda de todos los tiempos? Porque fueron los primeros que realmente rockearon fuerte".

Le tocó a Sean Penn presentar a uno de los estelares de la tarde, y lo hizo con Pearl Jam. El grupo de Seattle ejecutó dos famosas canciones del combo inglés. Ambas, de la segunda ópera rock del grupo: Quadrophenia. Ellas fueron, "Love Reign O'er Me", la que realizó con el acompañamiento de una orquesta; y, "The Real Me", con una sección de vientos. Parodiando los actos que alguna vez hace muchos años caracterizó a The Who, Eddie Vedder y Mike McCready destruyeron sus instrumentos. El vocalista arrojando el micrófono al público y, el guitarrista, lanzando su instrumento al aire.

1990. The Who ingresa al Rock and Roll Hall of Fame.

Dice la información que la noche finalizó con la actuación de los homenajeados, quienes se lanzaron con "Teenage Wasteland", "The Seeker", "My Generation", "Two Thousand Years", "Batman" y "Who Are You". Mientras interpretaban "Won't Get Fooled Again", Townshend hizo parar el show por un problema con uno de sus parlantes. Luego, desde el principio, pudieron completarla. Los veteranos músicos, terminaron la faena con "Tea and Theatre", canción del disco Endless Wire de 2006, el primero que lanzaron con temas originales en más de dos décadas.

Durante su presentación se recordó a los otros dos integrantes que, repentinamente, uno en 1978, y el otro, en 2002, se fueron al cielo: el baterista Keith Moon y el bajista John Entwistle. Daltrey, en declaraciones a AP Television News afirmó que él extrañaba a sus viejos amigos "pero ellos están conmigo", dijo. "Cuando tocamos nuestra música, John y Keith están presentes todo el tiempo. Es como si nunca nos hubieran dejado", declaró el cantante.

En 1994, cerca de lo que quedó del bajo de John Entwistle.

Y preferí cambiar el título de esta nota, la que iba a llamar Who's Next, haciendo referencia a su quinto disco, personalmente, una de las mejores piezas de rock de todos los tiempos. Who's Next, de 1971, incluyó "Baba O'Riley", "Bargain", "Behind Blue Eyes", "My Wife" y "Won't Get Fooled Again". Pero, luego de leer el comentario de Daltrey con respecto a sus dos ex-compañeros caídos, por respeto a él y al genio guitarrista, preferí reservarme el Who's Next.

Javier Lishner
Santa Clara, California
14 de julio de 2008

NOTAS RELACIONADAS:
- Hubo una vez... EN EL COW PALACE DE SAN FRANCISCO
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- ¡Ahí viene la plaga! THE WHO vs. THE ROLLING STONES


Sunday, July 13, 2008

LOS MEDIOS Y LA RESPONSABILIDAD

Cuando hace veintiocho años comenzaba una carrera en los medios de comunicación del Perú, aprendí que la responsabilidad era uno de los instrumentos más importantes para desenvolverse correctamente en ellos, y, por ningún precio, había que pasarla desapercibida. La responsabilidad es algo que siempre tuve en cuenta, a pesar de lo irresponsable que muchas veces pude haber sido.


Tiempo después, tras leer un comentario sobre el nivel de alfabetización de los países, mi concepción cambió un poco, no en cuanto a la responsabilidad, pero sí en cuanto a las diferencias que existen entre los pueblos y la labor tan específica que cada medio de comunicación social tiene, o debería tener, en su propia comunidad. De acuerdo a cifras, en el mundo de hoy, uno de cada cinco adultos es analfabeto.

En un mundo perfecto, los medios de comunicación social habrían de aportar formación e información a la población a la que se dirigen, aprovechando su fuerte influencia. Para ello, habrían de ser manejados por gente responsable y con la suficiente formación integral como para atender a su comunidad, sin importar el tipo de programación que hubieran elegido. Pero en eso surge el factor de la vía satélite, que, momentáneamente, cambia todos los planes.

Cuando a principios del siglo, comenzaron a aparecer nuevos periódicos en el Perú (cortesía del Chino que anda en la cárcel y del corrupto de su brazo derecho de entonces, Vladimiro Montesinos), yo ya andaba fuera del país. Pero veía, leía, y escuchaba comentarios en contra de esa prensa, la que un buen sector denominó "chicha", algo más que sensacionalistas (La Chuchi, Ajá, Trome, El Chino, etc). En silencio me sumé a las críticas, porque las sentía coherentes. Esos medios, que nacieron bajo el manto del escándalo, el crimen y los ampays (sorprender en el acto), no aportaban nada a la educación del pueblo peruano. Y, es ahí, en la educación donde está el quid del asunto.

Les contaba a mis alumnos de Talentvs, entre el 92 y 94, que si uno de estos medios (que entonces sí los había) se publicaran por ejemplo en Suiza, en donde, según estadísticas, el índice de alfabetización es de 100%, no habría que alarmarse tanto. El lector, en Suiza, sabría que se trata de un pasquín o de un libelo y no podría afectar mucho en su formación y cultura. Lo que no pasa cuando el índice de alfabetización no es muy alto, como es el caso peruano.

Dirán algunos, como ya me lo han dicho, pero hay medios para todos los gustos. Sí, así como hay programas para todos los gustos, y pelucas para todos los gustos. Pero, volviendo a la responsabilidad, ¿qué aporte a la cultura y educación del país pueden brindar los medios "chicha"? ¿qué puede aprender un niño leyendo un periódico donde el chisme, el desnudo, y las malas expresiones, son la base de su contenido? Respuesta: poco o nada. Es como ver uno de los programas de Laura en América, la versión televisiva de los periódicos chicha. No por coincidencia, nació durante el reinado de Fujimori. Pero, cuidado, fue tan malo como tan sintonizado...

La educación no es solo responsabilidad de la UNESCO ni del grupo de los 8 ni de los ministerios de Educación de cada país. Es de todos, incluídos los medios de comunicación y sus respectivos comunicadores.

Por el momento, seguiremos aprendiendo lo bueno de unos y pasando, a otros, lo bueno que alguna vez aprendimos. Simple filosofía, aunque se asemeje a un trabalenguas. Como leía de alguien hace unas semanas: "El conocimiento que no es compartido no vale nada", por lo menos, en su blog.

Hoy, que en los medios de comunicación de Estados Unidos se recuerda un mes de la partida de Tim Russert, el periodista de Meet the Press, semanal programa de la cadena NBC, solo nos queda ponerlo como ejemplo de aquel profesional que amó su carrera, con tanta pasión como a su patria y a su familia. Y la responsabilidad periodística, no la dejó de lado.

Javier Lishner
Santa Clara, California
13 de julio de 2008


Friday, July 11, 2008

Metallica en San Jose
EL ROCANROL QUE PARÓ EL TRÁFICO

Desde la noche anterior, un par de emisoras habían comenzado a anunciar el concierto gratuito de un grupo de rock. Esta vez, iban a ser los residentes de San Jose quienes iban a recibir un concierto al aire libre, de una de las populares bandas de aquel momento.

Era junio de 1996 y Metallica acababa de lanzar Load, el sexto de sus discos. Lo que sucedió en el sur de San Jose aquella vez fue un caos. De acuerdo al oficial Louis Quesada, ni la policía fue informada del evento. Metallica estaba listo para poner su escenario móvil en el frontis de una tienda de discos y, como ya lo habían hecho otros (los Rolling Stones y U2 entre ellos), dar un espectáculo en agradecimiento a sus fans.

San Jose es la capital del Silicon Valley, ese lugar en la Union Americana que concentra algunas de las principales empresas de alta tecnología. Es una de las diez ciudades más grandes del país, y, si alguna vez su economía dependió de la agricultura, hace ya varias décadas que eso viró hacia el aspecto tecnológico. Fue, además, la primera capital del Estado de California. Y, aunque tiene una considerable población, parece que siempre vivirá a la sombra de San Francisco. Entre nosotros, esta área es conocida como the South Bay. Mucha gente que viene a San Jose se refiere como a San Francisco. Cuando la FIFA en 1994 escogió la sede de Stanford, en la ciudad de Palo Alto, para el Mundial de Fútbol de ese año, se le llamó la sede de San Francisco. Y, el aeropuerto, que queda entre las localidades de San Bruno y Milbrae, es el SFO, el Aeropuerto Internacional de San Francisco. Y es que San Francisco es... San Francisco. Qué duda cabe.

A falta de voluntarios, buenos son los carritos de compras.

Al sur de la Bahía, en San Jose, el tráfico entre Blossom Hill Road y Santa Teresa Boulevard se interrumpió por varias horas. En realidad, desde muy temprano en que empezaron a llegar los metaleros y algunos curiosos más. La espera de la banda hizo que los jóvenes comenzaran a empujarse unos a otros con eso que llaman pogo. Entre los establecimientos de ese cruce estaba ubicada una de las tiendas Tower Records, de grata recordación. Al mediodía, el estacionamiento del centro comercial frente a la tienda de discos, se encontraba completamente poblado. Y, por esas cosas de la vida, la banda que la muchedumbre esperaba, era de San Francisco (por más que sus biógrafos no lo refieran así muy a menudo).

Cuando se abrió la unidad móvil se dejó ver en el escenario un par de banderas; la americana a un lado y, la de un pirata, al otro. Había un par de banderolas más. En una se leía: "Alcoholics: To Live Is to Drink. World Unconsciousness Tour". Desde las 3:45 de la tarde, los reyes del thrash metal interpretaron viejas canciones como "So What", "Whiplash", "Creeping Death" y "Sad but True". Del disco recién publicado, alejados de la música con la que se habían identificado, se lanzaron con "2 X 4" y "Until it Sleeps". Al igual que durante tanto tiempo lo hizo the Grateful Dead, Metallica permitió a sus seguidores grabar su presentación con cualquier aparato audiovisual.

Mientras la policía intentaba reorganizar el tráfico, el show iba llegando a su fin. Los problemas vendrían después. Al ser entrevistada Barbara Williamson, la gerente de esa tienda de discos, dijo: "Metallica no necesita hacer esto... Lo han hecho por sus fans. Ellos venden tantos discos sin necesidad de esto". Su apreciación, que fue entendida por unos, no fue suficiente para la policía que , aquel martes, tuvo que cerrar algunas salidas a las autopistas y calles aledañas, amén de reinventar el tráfico durante unas horas.

"El sur es una playa fantástica... El sol siempre se queda en el sur...".

Al día siguiente recién comenzó el bolondrón. Mientras la policía esperaba obtener miles de dólares de la tienda, para pagar el trabajo y las horas extras de sus oficiales; Barbara Williamson, afirmaba que tres meses antes, hizo saber sobre un concierto en frente de su negocio. Lo que no calculó bien Williamson, es que irían a acudir 10,000 personas. Dijo que, en mayo, el Departamento de Policía ni le pidió ni le informó que tenía que obtener un permiso especial. Claro, como dijo el teniente Allen McCulloch después del concierto, la dama solo informó que esperaba a unas 2,000 personas y no reveló el nombre del grupo invitado. "De haber sabido que era Metallica, nuestro Departamento nunca hubiera emitido un permiso, solo por seguridad pública", afirmó el agente.

Pero ya era muy tarde. Hetfield, Hammett, Newsted y Ulrich, ya habían dejado el área, Tower Records había vendido varios cientos de discos y, el público, estaba de vuelta en su casa. Yo, que solo había tenido oportunidad de estar metido entre 250,000 personas -cuando era más joven, claro está-, desistí de formar parte de esa pequeño gran tumulto. Me la perdí, a pesar de vivir a menos de quince minutos de allí. Otra hubiera sido la historia si por ese tontolín que tiró la botella al escenario, se hubiera suspendido el show. Casi sucede pero Metallica dijo, adelante, seguramente, por los otros 9,999 fanáticos.

Javier Lishner
Santa Clara, California
11 de julio de 2008

NOTA RELACIONADA:
- U2 en San Francisco: ROCK AND ROLL STOPS THE TRAFFIC


Thursday, July 10, 2008

U2 en San Francisco
ROCK AND ROLL STOPS THE TRAFFIC


El rumor corrió muy rápido. En San Francisco algunos estudiantes abandonaron sus clases para ir directamente a la Justin Herman Plaza. Se había corrido la voz de que un conocido grupo de rock iba a hacer una presentación gratuita y, desde temprano, muchos jóvenes empezaron a frecuentar el lugar.


La Justin Herman Plaza está ubicada al final de la calle Market. En realidad es el principio, que colinda con la famosa Embarcadero, por donde muchos turistas empiezan su caminata cuando llegan a San Francisco. Allí, en el centro, está la Vaillancourt Fountain, una fuente por donde cada minuto caen alrededor de 30,000 galones de agua. La escultura tiene la peculiaridad de que los curiosos pueden pasar por debajo o el costado sin llegar a humedecerse.

Era noviembre de 1987 y U2 andaba de gira. Pero algunos, ni siquiera sospecharon que podía ser una de las opciones. A pesar de que en marzo de ese año el grupo había hecho lo mismo cuando, en el centro de Los Angeles, apareció en el techo de una licorería. Pero aquí, en la Bahía, el combo irlandés ya tenía fecha y hora de actuación.

Alex Horovitz, quien estudiaba en la Universidad Estatal de San Francisco, llegó a la Plaza creyendo que quienes iban a actuar libremente eran los Rolling Stones. Los Stones habían dado su última gira mundial en 1982 y, por aquellos años, cada uno de sus miembros andaba haciendo lo suyo. Sin embargo, en su historia, desde antes de Altamont, el norte de California les fue siempre un lugar especial. Bueno, aquí los Beatles dieron su último concierto (Candlestick Park, 1966).

Mientras los técnicos hacían su trabajo en el escenario, montado en frente de la escultura, los jóvenes se entretenían jugando con balones, skateboards y demás juguetes; como se dice, matando el tiempo. Cuenta Horovitz que mucho le sorprendió cuando en un instante se les acercó un señor para decirles que dejaran de jugar porque podían lastimarse. El señor era Bill Graham, el famoso promotor de rock.

Bono en plena chamba con su latita de spray.

Pero la verdadera sorpresa se dio horas más tarde cuando de pronto, frente a un conglomerado de unas 20,000 personas, U2 apareció en escena en medio del tráfico. De por sí, esa área es concurrida, casi no hay estacionamientos, convergen las líneas de autobuses, está el distrito financiero, hoteles, tiendas comerciales, el Ferry Building, y hasta la última estación del BART (Bay Area Rapid Transportation) antes de unir a Oakland por debajo del agua, en fin.

U2 andaba dando la segunda manga de la gira americana del Joshua Tree. Esa tarde la iniciaron con "All Along the Watchtower", el clásico de Bob Dylan. En un momento, el vocalista se dio la vuelta y con un aparato en la mano, que resultó siendo un spray, pintarrajeó la escultura. En realidad, sin el permiso de nadie, escribió una frase. Le siguió, "Sunday Bloody Sunday" y, entre otras, "People Get Ready", "Helter Skelter", y "Help". Concluyeron su presentación con "Pride (In the Name of Love)".

La frase que escribió el cantante fue "Rock and roll stops the traffic", que quedó impregnada no solo en la historia de U2, en cuya película, Rattle and Hum, aparece; sino también en las memorias de ese céntrico y turístico lugar, y de la escultura misma, claro está.

Al día siguiente, 12 de noviembre, la alcaldesa de aquel entonces, furibunda, públicamente llamó al vocalista "vándalo", y prohibió volver a realizar conciertos de rock en ese pedazo de la ciudad. La alcaldesa de aquel entonces no era otra que nuestra actual senadora por California, Ms. Diane Feinstein. Ese año, no creo que por su actitud en contra de la acción de Bono, la señora Feinstein fue nombrada por la revista City and State, como la más influyente alcaldesa... En tanto, la fuente, tuvo sus años de abandono hasta que en 2004, Gavin Newsom, el actual alcalde, tomó el toro por las astas y le dio el brillo que merecía. La escultura fue creada en 1971 por el artista francés Armand Vaillancourt.

La Vaillancourt Fountain en Embarcadero.

La noche siguiente del incidente, mientras la señora Feinstein seguía con el ceño fruncido, a Bono se le ocurrió invitar a Vaillancourt a su concierto en Oakland. Vaillancourt tomó un spray y escribió en el escenario: "Stop the madness", en completo apoyo al vocalista de U2. Posteriormente leí en una entrevista que el artista plástico había declarado que "U2 puede pintarrajear lo que quiera en cualquiera de mis esculturas". Y es que el primero que la pintarrajeó fue él. La noche anterior a su inauguración, en San Francisco, Vaillancourt escribió: "Québec libre!", dando su patrocinio y protección al movimiento de soberanía de esa región canadiense.

Bono, el vándalo, tuvo que asumir la responsabilidad de sus actos y presentarse en la Corte. Pero esa vez, Bono, tuvo algo más que decir: "Nosotros somos los Batman y Robin del rock and roll... Yo soy un artista y eso no fue un acto de vandalismo". De todas formas, tuvo que asumir los pagos para la limpieza de la obra. Pero sus palabras, no se las llevó el viento. En tanto, los Rolling Stones regresaron recién dos años después.

Javier Lishner
Santa Clara, California
10 de julio de 2008

NOTA RELACIONADA:
- Metallica en San Jose: EL ROCANROL QUE PARÓ EL TRÁFICO

Tuesday, July 08, 2008

MUSIC BIZ: Cómo has cambiado pelona

Mucho recuerdo en los setentas cómo nos alegraba ver en las revistas especializadas en música ciertos nombres que, debido a la extraordinaria venta de discos, se hacían merecedores de coloridas primeras planas. Aquellas, a la vez, les ayudaba a vender más discos. Era el círculo al que estuvimos acostumbrados. Por ahí andaban, Elton John, T. Rex y Kiss, por citar solo a tres. Una década más tarde, en el Perú, fui testigo de algunos números que se manejaban en el medio. Según algunas fuentes confiables, Rio, Miki González, y alguno otro, resultaban ser los más vendedores.


Solo los músicos o sus representantes podrían dar un dato exacto de los que, esas ventas, les generaba en moneda contante y sonante. Sin embargo, desde aquellos años, ellos y nosotros, sabíamos que lo que les generaba un verdadero ingreso para vivir decorosamente eran sus presentaciones.

Podría ser una leyenda, pero escuché que los grupos ganaban un promedio del cinco o seis por ciento de la venta del disco. Luego lei que las tiendas se quedaban con alrededor del cincuenta por ciento, y la disquera (marketing incluido), con el resto. Aunque la torta podría haber incluido otros factores. Sé de un grupo que nunca cobró su primer cheque de regalías (solo por una cuestión sentimental). Sé de otro que compartió uno de sus cheques con varios de sus amigos, y no le duró mucho.

El disco nunca fue, por lo menos en el mercado latinoamericano de la música, una gran ayuda económica para el artista; a no ser que uno tuviera éxito en México o Brasil, incomparables plazas con respecto a todos los demás países latinoamericanos, incluyendo a Argentina. Es cierto que cada contrato es una historia diferente, pero, en líneas generales, en el Perú (y seguramente en la mayoría de países hermanos), el disco solo valía de promoción. Además, la casa discográfica generalmente corría con los gastos de producción, llámese grabación, horas de estudio, ingeniero de sonido, etc., lo que a cualquier artista o grupo, desde ya, le era lo suficientemente atractivo. Sobre todo si, encima de eso, les ofrecían promover su música.

Va pasando de moda el artículo mas no su música.

Un práctico ejemplo del párrafo anterior es el trabajo que hicieron los promotores argentinos en la década del ochenta, al salir con sus discos bajo el brazo rumbo a otros horizontes. Recuerdo clarísimo la primera vez que Roberto Cirigliano llegó a Radio Panamericana de Lima, ofreciendo la música de un grupo llamado G.I.T. Además del disco, un 45 r.p.m., nos entregó la nota de prensa y una buena chamullada (palabreada). Según nos dijo aquella vez Cirigliano, llegaba de Ecuador de hacer la misma movida... y creo que se dirigía a Chile camino a Buenos Aires. Paradójicamente, tiempo después, en noviembre de 1984, al lado de Sammy Sadovnik, me tocaría presentarlos en un festival en la Universidad de Lima, donde, coincidentemente, estuvo el ya mencionado Miki González y el ex-Sui Generis Nito Mestre, quien suplantó a última hora al anunciado Fito Páez. Muy poco tiempo después llegaron Los Abuelos de la Nada, Virus, Miguel Mateos & Zas, y toda la ola argentina que invadió el Perú y otros países vecinos, con inolvidables llenos totales en sus espectáculos (Hola Soda Stereo).

De acuerdo a la International Federation of the Phonographic Industry (IFPI), en 2005, las ventas en Brasil y México pasaron los 250 millones de dólares. Mientras en Brasil bajaron un 12% con respecto al año anterior; en México, las ventas se incrementaron en un 10%. En el Perú, por ejemplo, ese año las ventas llegaron a 2 millones y 300 mil dólares, un 7% menos que el año anterior, y más de cien veces menos que lo que se vendió en México o Brasil.

A estas alturas, para nadie es novedad el alcance que ha logrado la tecnología con la evolución de sistemas de copia accesibles, como la Internet y los mismos discos para grabar, a los que cualquiera tiene alcance a cambio de unos cuantos pesos.

Si bien es cierto que fue David Bowie uno de los abanderados en la parte teórica del asunto, creo que fueron los Rolling Stones los que desde hace veinte años, posiblemente, vislumbrando el fenómeno, crearon espectáculos masivos de primer nivel que, ahora, mientras algunos tratan de rehacer sus carreras poniendo el esfuerzo "en directo", los Stones ya tienen un terreno ganado. Solo les hace falta levantar el cartel anunciando la próxima gira y cada una de sus plazas se vuelve a llenar. Por lo general, estadios.

Descarga por Internet.

No en balde, la reunión de grupos que parecían imposibles, sin importar si grabaron un disco o no. Eso actualmente es secundario. The Police es el mejor ejemplo. Van Halen con David Lee Roth es otro. Si alguien sabe el título del más reciente disco de the Police o VH que se dé un golpe en el pecho. Ha de ser un seguidor absoluto, a lo que tiene derecho. Pero, creo, que ni uno ni otro ha grabado nada nuevo. No obstante, la actual gira de Van Halen es la que más dividendos les ha generado en sus más de treinta años de carrera. Es muy posible que lo mismo esté sucediendo con el trío inglés que ya prometió donar un millón de dólares al alcalde de Nueva York para plantar un millón de árboles en esa ciudad antes de 2017. Allí concluirá su gira el próximo 7 de agosto y, según Sting, ya no habrá más reuniones. Sí, señor, eso ya lo escuché antes. Seguramente por ello es que mi amigo Gastón Medina ya tiene su pasaje y su boleto para esa gran noche del Madison Square Garden. Habrá de ser interesante ver de refilón a los B-52's, quienes sí han grabado Funplex, su primer disco en más de tres lustros.

Para quien desde siempre le dio importancia a los espectáculos en vivo, no hay novedad en el frente. Después de todo, la música siempre estará allí. Claro, ya no en la legendaria cadena de tiendas Tower Records, que desapareció en 2006 (aunque aún quedan algunas en países como Colombia, México e Irlanda), pero sí en la mente y la tenacidad de los artistas. Sabemos que, con disco o no, el músico puede seguir viviendo decentemente. El tenor principal de hoy, amén de producir atractivos espectáculos, es la promoción. Y ahí tienen toda la red para exponer su música y su arte. Y no depender del humor de los dueños de cuatro radios.

En 1994 con Juan Manuel Caipo en Berkeley. Cuando todo era distinto.

Mientras de alguna manera el derecho de autor, como lo predijo hace cinco años Bowie, se va extinguiendo, hay algunos que se resisten a las descargas gratuitas por Internet, como Nicolas Sarkozy, el presidente francés, quien a fines del año pasado firmó un acuerdo con los productores musicales y audiovisuales, y también con los proveedores de servicio de Internet.

En tanto, hay artistas, como es el caso de Radiohead, que casi al mismo tiempo mientras Sarkozy metía sus narices en el asunto, no renovó contrato con su sello, EMI, y anunció que su siguiente disco (In Rainbows) iba a estar disponible para ser descargado desde su sitio de Internet, dejándole a los interesados la libertad de elegir el monto a pagar por él. Viable propuesta la de la banda de Oxfordshire. Aunque luego, In Rainbows, apareció en disco convencional... Incierto futuro que recién comienza. Opiniones hay de todos los colores, como el arco iris de Radiohead.

Javier Lishner
Santa Clara, California
8 de julio de 2008

NOTA: "Como has cambiado pelona" es el título de una décima de Nicomedes Santa Cruz (1925-1992).


Sunday, July 06, 2008

THE ALLMAN BROTHERS: La fatalidad tan de repente

La vez que tuve oportunidad de escuchar en vivo el tema "