Tuesday, June 09, 2009

FALLECIÓ DON AMADOR, MAESTRO DEL ZAPATEO

"Adoré hablar con él. Mi único problema es que hablo poco español, así que tuve que depender del guía para la traducción. Las chicas bailaron lindo para nosotros, los hijos bailaban y tocaban instrumentos. Luego nos tomamos una foto de familia. Me despedí, diciéndole: "Me regreso a casa para decirle a mi gran padre (también tengo un maravilloso papá) que conocí a otro gran padre durante mi visita a Perú". Don Amador me bendijo besándome en la mano... Hemos escuchado su música en el camino de regreso a Lima. Boom boom, boom boom. Que Dios lo bendiga a Don Amador Ballumbrosio y a su hermosa familia. Usted está en nuestras oraciones". Así se refirió Reina de Don Amador Ballumbrosio, luego de su viaje a esa zona del Perú, en marzo de 2008.


Esta mañana, nos despertamos con la ingrata noticia del fallecimiento de Amador Ballumbrosio Mosquera. Tenía 75 años de edad y sucedió ayer en su natal Chincha. Leí que fue infarto, aquello que a muchos nos dejó sin tiempo para despedirnos como quisiéramos de seres queridos.

Creo haberlo visto por última vez en Arequipa, en 1991. Fue en una presentación que se hizo llamar Perú Rock y a la cual viajé especialmente por la curiosidad que me dio que alguien estuviera usando el nombre de nuestro antiguo programa y que, dos años antes, había desencadenado en una gira nacional con la misma nomenclatura (que desafortunadamente no llegó a Arequipa).

Aquella noche de septiembre, en el coliseo de la ciudad, vimos a Miki González. Y con Miki, claro está, al maestro del zapateo y el violín. Don Amador estuvo con parte de la familia, entre ellos Filomeno, quienes habían llegado de Chincha. Hoy mientras leo la noticia, recuerdo la Hacienda San Jose de El Carmen, ese lugar tan recóndito de Chincha, donde pasamos tantos días de nuestra niñez, cuando aún no era hotel y éramos convidados de un ala de la familia Cillóniz.

Don Amador, a quien le gustaba que le llamaran simplemente Amador, tuvo una extensa carrera cultivando el arte negro. Aunque, personalmente, por muchas razones, no podría desligarlo de la de Miki González, quien bebió del maestro mucho de lo que luego hizo.

En Chincha, tierra de campeones, ayer, antes que caiga la noche, el corazón de Don Amador dejó de latir. Y con él se fue parte de nuestra cultura. La afroperuana, tan parte de todos nosotros. Allí, en la misma cálida tierra de la abuela paterna. (FOTO: Andrés Fernando Allaín).

Javier Lishner
Santa Clara, California
9 de junio de 2009

12 comments:

CANALLA said...

TUVE LA OPORTUNIDAD DE CONOCERLO EN EL GUAYABO, EN FIESTAS EN EL CARMEN, GRACIAS A MI PADRE QUE ERA GALLERO, IDOLO EL TIO ANTES QUE FUERA EXPLOTADO, LO EXPRIMERON TODO LO QUE DABA, Y MURIO EN SU MISMA CASA SIN LLEGAR A TENER EL RECONOCIEMIENTO QUE SE MERECIA, POR SER EL QUE SE ENCARGO QUE NO PERDIERA LOS ORIGINES DE LA MUSICA NEGRA DEL PERU, ALGO QUE APRENDI HACE TIEMPO FUE "SIN MUSICA NEGRA, NO EXITIRIA LA MUSICA BLANCA" JAMAS HUBIERAMOS TENIDO ROCK Y TODAS LAS DEMAS VARIANTES..

Jorge S said...

El maestro está haciendo música en la eternidad, conocí El Carmen hace varios años, la música y la comida son de allá. Como dice El Canalla, la música la inventaron los negros, son lo máximo. El maestro Balumbrosio dio cátedra sobre música, sentimiento y sencillez, así deberíamos ser todos
Un abrazo

CANALLA said...

sera motivo de comerme una rica carapulcra chicnchana con su mancha pecho sopa seca y pa bajarla una rica cachina...

Luis said...

Recuerdo que en una ocasion Micky Gonzales(para mi quiza el mejor musico peruano a pesar que nacio en España)cuando estaba en laonda del Akundun,Chicle cigarrillos y caramelos y El mar,visito otros paises llego a Mexico presentandose en el programa de Raul Velazco Siempre en Domingo y entre losintegrantes de su banda estaba Don Amador,justo cuando Micky toco La Pequeña sale Don Amador bailando con sus hijos y nietos,logrando causar la admiracion del publico presente y del propio Raul Velazco,que hasta se animo a conversar con el justo preguntando sobre su edad y la vitalidad,energia y gracia que demostraba al hacer sus pasos de baile,a pesar de su edad y que cualquier joven admiraria,parece mentira pero ese fue el mejor reconocimiento que en vida recibio Don Amador y como ya es costumbre eb nuestri pais lo recibio en tierras extranjeras y por publico que no necesariamnete es peruano.Por eso Micky merece nuestro reconocimiento por que compartis su exito del momento con su maestro Don Amador e hizo que recibiera el aplauso a nivel internacional como solo los grandes lomerecen.
Descanze en paz Don Amador.
Luis de jesus maria

underperurock said...

Desde aqui un homenaje a don Amador Ballumbrosio...

Javier Lishner said...

Canalla:

"Sin música negra, no existiría la música blanca". Me gustó esa. Cuán cierto.

Que descanse en paz, Don Amador.

Un abrazo,

JL

Javier Lishner said...

Hola Jorge:

... y la comida. Creo que en general todo el sur chico tiene su encanto. Los tamales, los chicharrones, el frejol colao. Cuántos recuerdos, carajo! Por allá vivió una hermana de la abuela paterna y de niños solíamos visitarla con la familia.

Que descanse el maestro Ballumbrosio.

Un abrazo,

JL

Javier Lishner said...

Claro, Canalla. La carapulcra chinchana y la sopa seca. ¡Provecho!

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Luis, comparto tus aplausos para Miki. Creo que hizo su parte no solo bebiendo enseñanzas del maestro sino dándole su lugar.

Que descanse en paz, Don Amador.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Me aúno al homenaje, Underperurock.

Saludos,

JL

CANALLA said...

La frase pertenece al gran Mike Ness..

Javier Lishner said...

Hola Canalla:

Gracias por el dato. Lo tomaremos en cuenta para algún comentario futuro. Pero sigo pensando en la carapulcra chinchana, tanto como los chicharrones en Ica al día siguiente después de la juerga.

Nota aparte. Anoche anduvimos en una reunión donde comimos carnero a la parrilla. No sé cómo se llame el plato pero la parrillada estuvo buenaza. (Por favor, vegetarianos, no me coman). Al final pusieron la cabeza del animal en una olla para hacerla hervir y recordé el Goat Head Soup de los Rolling Stones. Hasta allí llegué. Hoy seguramente que iremos a comer nuestro cevichón sabatino. Y si tienen, me pediré una carapulcra en honor a Don Amador.

Un abrazo,

JL