Friday, April 03, 2009

EL MUSEO DE RADIO MIRAFLORES

Radio Miraflores es la radioemisora comercial más antigua del Perú. Entre 1935 y la actualidad, muchos personajes pasaron por sus cabinas; algunos, se convirtieron en estrellas de la radio y, otros, quedaron solo en la fantasía e imaginación de su audiencia (y de ellos mismos). Hubo allí, en los diversos locales por donde sus dueños pasearon los transmisores, entre deportes, música y noticias, un sinnúmero de recuerdos.


"Ahora sí como cañón", slogan en la voz de Adolfo Sobenes.
(FOTO: Javier Lishner).

Ahora que está tan de moda aquello de los museos del recuerdo, con esto del Museo de la Memoria -por ser el Perú un país de desmemoriados-, se nos ocurrió que a la emisora más antigua del Perú deberíamos rendirle un tributo. Como me imagino que a su dueño no le importará mucho los rastros que de Radio Miraflores puedan quedar imperecederos, vamos a recordarle a sus oyentes, o a aquellos que alguna vez lo fueron, que allí, entre sus cuatro paredes, hubo mucho más que música y noticias. Hubo anécdotas, piezas y personajes que, durante sus casi 74 años de historia (ahora 78), merecerían su perennización en algún lugar del distrito. (El término "perennización", por ahora, es un invento mío)

La placa dorada a la entrada de su local de Alcanfores, es uno de los objetos que más llamaron mi atención la primera vez que ingresé a su local. La radio estaba situada en el 592 de la mencionada vía miraflorina (a la que le había precedido el local de la avenida del Ejército). Había sido confeccionada con ocasión de sus primeros 40 años y tenía inscritos los nombres de todos sus empleados que al momento compartían labores. De eso, hace mucho tiempo. La placa estaba colocada en una estrecha pared de color blanco al lado de la puerta de la oficina que compartían Clemente y Ricardo Palma, dos de sus fundadores.

Radio Miraflores fue creada el 3 de noviembre de 1935 por los hermanos Clemente, Clemencia y Ricardo Palma Schmalz. Los tres eran nietos del famoso escritor de Las Tradiciones Peruanas e hijos de un ex Director de la Biblioteca Nacional. Cuentan que la línea inicial de la radio fue deportiva tanto que se convirtió en la primera emisora en transmitir deportes en vivo desde el Estadio Nacional. En su elenco se encontraba un joven llamado Pedro Roncallo, quien, con el pasar de los años, se convertiría en locutor y en una especie de columna vertebral de la institución.


"Radio Miraflores, tu radio", slogan que caracterizó Pedro Roncallo.
(FOTO: Javier Lishner).

Quien escribe tuvo oportunidad de trabajar en Radio Miraflores, en tres diferentes momentos. Tuvo también ocasión de saber de Ricardo, don Ricardo, su fundador, incluso antes de ingresar a sus filas en 1980. Habría sido una década antes cuando conocí a don Ricardo y su esposa, en la casa de playa de unos familiares.

No hace mucho alguien me comentó que uno de los objetos que debería haberse perennizado en Radio Miraflores, debió ser el betún que quien suscribe utilizó en la cabeza "para barajar su incipiente calvicie". A eso debí contestar que nunca utilicé betún para la cabeza pero sí, hasta hoy, para mi calzado. Lo que utilicé fue un especializado spray, cuya historia ya compartí hace un tiempo en este mismo espacio. Y lo hice cuando llegué a la televisión, en 1989, y nunca para menesteres de la radio.

Esa persona, colega y amigo, por supuesto que de la nueva generación (uno de la antigua generación nunca faltaría el respeto de semejante manera); decía, ese sujeto, que hoy labora en una de las radioemisoras más grandes de Europa, más bien debería donar sus zapatos, los Alexander Julian, para ser colocados en alguna vitrina del imaginario museo. Las tabas, que por coincidencia eran de la misma marca de las que se regalaban en los programas, caminaron parejo mañana, tarde y noche (y madrugadas) por las calles de Miraflores. Y a veces, cuando no había centavos para tomar el autobús, o no había autobús por lo avanzado de la hora, caminaban solas hasta Surco, a más de una hora de distancia. Lo del "autobús" es una manera educada de no decir "combis asesinas", esa parte del transporte público limeño que aún sigue rodando en las calles.

El submarino amarillo fue el nombre que según me contaron, Diana García le puso a la sala de grabaciones de "la radio chiquita de corazón grande". Era un pequeño lugar, debajo de la escalera, cubierto de un forro entre café y amarillo, donde se grabaron tantos inolvidables programas. Su último regente se llamó Alfonso Rojas Bardález, el charapa de Moyobamba, gran amigo y maestro. En ese mismo lugar fue cuando una noche, uno de los disc jockeys que grababa el ranking de fin de año, tomó una metralleta de uno de los oficiales de seguridad que nos resguardaban (oh, qué tiempos aquéllos en que el terrorismo había llegado a la ciudad y el presidente de la República, Fernando Belaunde, seguía viviendo en las nubes), y, con la metralleta entre brazos, literalmente encañonó en la cabina a Jorge Henderson, el popular disc jockey de Mundo Musical Iberoamericano (luego, convertido en Enhorabuena). Henderson, a quien en un segundo le cambió la cara (y hasta el color), salió a quejarse en voz alta no solo con el joven e ingenuo disc jockey sino con el oficial de la policía por haberle prestado el arma.


Nota de prensa de programa especial.

Frente al local de Alcanfores había un pequeño restaurante color naranja en el que, atendidos por Juanito, solíamos probar suculentos potajes. Se llamaba Las Gaviotas. Quien más frecuentaba el lugar era Gerardo Manuel, el conocido pionero del rocanrol en el Perú, quien a diario, luego de estacionar su Ford Falcon de color celeste en frente de la emisora, cruzaba a tomarse un café como para llegar cargado a La Hora Pirata. ¿Dónde habría ido a parar el Ford Falcon? Me lo imagino en la entrada del museo, tan equipado como lo tenía el conocido hombre de radio y televisión.

Si hablamos de autos famosos en los predios de la cuadra, jamás podríamos olvidar el "cuatro puertas, cuatro llantas". Pertenecía a un juvenil disc jockey que casi de la noche a la mañana, pasó a ser el presentador joven más popular de la television peruana. El automóvil, que fue el primero que le conocí, era un Datsun de color azul. En muy corto tiempo, fue cambiado por un "nuevito, nuevito" Volkswagen Passat cero kilómetros. La televisión, pues. El Datsun tuvo su historia, tanto como el Passat... Años más tarde, fuera de los predios de Miraflores, ese coche pudo haber caído al barranco en las alturas de Huaraz, de no haber sido por una pequeña piedra que no permitió una tragedia que hasta Cipriani, quien era un curita más, hubiera lamentado. Me imagino los periódicos informando, "Cae auto con cuatro en Huaraz. Dos disc jockeys, entre las víctimas". Echándole la culpa al mosquito que se nos cruzó en la noche sin decir que andábamos con Johnny Walker a nuestro costado.

Entre las piezas del museo que no deberían faltar, están los cuadernos de Nelly Mendívil Castro -otra de las voces fundadoras-, y los de Diana García, en los que cada una preparaba su respectiva audición. Ambas, recordadas y nunca olvidadas, tenían esa antigua costumbre de anotar las canciones que transmitían. Y si bien es cierto no fueron las únicas, fueron dos de las mejores maestras.


"Radio Miraflores te quiere", slogan en la voz de Diana García.
(FOTO: Javier Lishner).

Si hubiera oportunidad de acceder a una sección virtual, incluiríamos las voces de legendarios hombres de radio como Burton Wilson, Enrique Llamosas, Adolfo Sobenes, Lucho Argüelles, Lucho Nevares, Dante Capella... Tal vez, extractos de esos inolvidables programas de fin de año entre Tony Marbel y Diana García, las entrevistas de Nelly Mendívil a "la juventud peruana que avanza, se eleva y triunfa", partes del programa Festival Juvenil en Órbita del gran Perico Durán, la música disco de Liliana Sugobono en "El expreso de las seis", y unos cuantos avisos de las interminables tandas comerciales que pasaban durante el popular Show de Renato Shols, por ejemplo. O la voz de una principiante llamada Conchito Cuello Largo, quien, como tantas veces nos contó Nelly, era el seudónimo con el que se inició Isabel Granda Larco, la peruanísima futura cantautora Chabuca Granda.

Entre los objetos incluiría el cronómetro de Jorge Henderson, las Adidas de Sammy, los patines de Henry Venegas, la computadora Olivetti del dueño, la grabadora Ampex del Submarino amarillo, la Nakamichi de la "sala de arriba", (desde donde aún en cassettes pirateamos tanta música), los cubos mágicos que regalábamos en los programas, el teléfono de la FM que siempre andaba ocupado por las interminables conversaciones del dúo de primos -nietos del maestro Muñante, otro baluarte de los inicios-, los vales de pollo a la brasa que ofrecía "el Poeta" Kike Gálvez (y que tantas veces sirvieron a varios para aplacar el hambre... en momentos de sed), los audífonos de don Ernesto Núñez -otro gran señor del clan fundador-, las botellas vacías de pisco con nosequé con las que despedimos aquella noche (en la misma radio) a Johnny López cuando se iba a Panamericana (y que compramos en La Resaca de Surquillo), y las notas de prensa de Javier Lishner (todas igualitas, bajo el mismo patrón). Ah! y los sanguchitos de Lucy, la Caperucita, quien hacía rato le había quitado el negocio a Juanito. Aunque cuando ella hizo su aparición vestida de rojo en la década del noventa, hacía unos años la radio había vuelto a cambiar de local. Lo hizo en 1986, de la calle Alcanfores a Manco Capac 495, también en Miraflores, a pocos metros desde donde Clemente, Clemencia y Ricardo Palma, lanzaron la primera señal de la radio (como lo harían muchos años después las grandes compañías del Silicon Valley), desde un pequeño y sobrio garaje.

Y, por supuesto, hay mucho más.

Javier Lishner
Santa Clara, California
3 de abril de 2009

17 comments:

Jorge S said...

MUY BUENA LA NOTA, RECUERDO QUE ESCUCHABA LA HORA PIRATA, CREO QUE LOS SABADOS, QUE BUENAS EPOCAS
SALUDOS JAVIER

CANALLA said...

Vi a Sammy en la transmision del partido Mexico - Honduras, excelente salto de GOLTV a Telemundo, bastante centrado en sus comentarios, nada parcializado como los mexicanos o argentinos que comentan futbol..
Y en Pery nunca hizo deportes, no?

Anonymous said...

Javier, tantos y tantos recuerdos gratos de RM. Me tomó la libertad de incluir algunos como el auto blanco con rayas azules horizontales de la querida Diana, hincha de "hueso colorado" de Alianza Lima, acaso su único defecto. Los teletipos gigantes detrás de la cabina de FM que hacían un ruido espantoso, el popular y poco comercial "Club del disco Sears" con su gran colección de éxitos poco comerciales y muy progresivos, los largos debates musicales y existenciales en el 2do piso que derivaron en aquella frase de antología que ingresó a nuestra memoria, el "pídele perdón a la patria" de GM, los cartuchos que nunca cuadraban, las cintas de carrete abierto con los programas de la Deutche Welle que luego reciclabamos, la pulcra y ordenaba forma de grabar del Sr. Núñez, las broncas de Daniel C. y Henry V. las reuniones de programación cada Jueves muy temprano, tantos y tantos recuerdos que seguramente seguiras recreando en el blog.
Un abrazo,
Sammy

Anonymous said...

Estimado "Canalla" gracias por tus comentarios. Desde Noviembre del 2007 me "mudé" a la cadena Telemundo dejando GOLTV después de 5 años y ahora comentó y relato los partidos de la liga y la selección mexicana, ademas de conducir Titulares Telemundo cada fin de semana. En Perú si bien es cierto me inicié en la radio y luego en TV haciendo programas musicales, a partir de 1996 cambié el rumbo profesional para dedicarme a otras de mis pasiones, el fútbol y en eso estamos, felizmente, hasta hoy.
Un abrazo y de nuevo muchas gracias por tu concepto.
Sammy

Javier Lishner said...

Hola Jorge:

La Hora Pirata en Radio Miraflores de los setentas la recuerdo a eso de la 1 de la tarde en la AM. En lo ochentas la recuerdo a las 8 de la noche en la FM. Pero debido a su larga data, es posible que haya tenido otros horarios.

Un abrazo,

JL

Javier Lishner said...

Hola Canalla:

No es por pasar la mano pero Sammy siempre fue muy profesional en su trabajo. Si no se parcializa en el fútbol será por eso mismo. Además, imagínate si alguien podría parcializarse con el fútbol peruano.

Lo de si hizo deportes en el Perú, ya vi que él mismo te contestó.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Hola Sammy:

Así que el teletipo, las cartucheras que había que patearlas para que funcionaran, las broncas entre Henry Venegas y su operador Daniel Canchis, y el "pídele perdón a la patria", otrora frase de Gerardo Manuel que en el momento -mientras ocurría el conflicto con Ecuador- me intimidó. Ahora, hubiera contestado con un sopapo por malcriado... jajaja.

Creo que hay para una segunda parte. Basta conversar con Muñiz y Mata y escribiríamos un libro.

Saludos,

JL

pamela esparza said...

javier como estas????????? que gusto saber de ti ayer me reuni con unos grandesssssssss amigos nuestros katia balarin che andrade marisol y janet saco y alfredo marcilio comentamos de ti muchooooooooo pasamos la verdad una noche fantastica hubiese sido lindo pasarla contigo tambien
besos
pamela esparza
besos en la pelonaaaaaaaaaa jajaja
te acuerdas como te jodi... la marisol y yo

Javier Lishner said...

Hola Pamela:

Cómo no me voy a acordar de cómo te la pasabas jod___dome minutos antes de ingresar al set, mientras Marisol, tan linda, solo miraba y sonreía.

La próxima vez que hables con tus amigos, envíales un caluroso saludo (qué huachafo me salió eso)... jaja. Espero que a todos les esté yendo muy bien en los personal y profesional.

Por allí tengo una foto tuya que te tomé la última vez que viajé a Lima, el siglo pasado. Creo que nos encontramos en el Pits (si es que así se llamaba la esquina de "sanguches" y papas fritas en Comandante Espinar, cerca a Angamos).

Saludos,

JL

atormentado said...

Hola Javier, a los tiempos que me doy una vuelta por tu blog. Veo que me tengo que poner al dia y leer todos los post que se me han pasado.

Ahora por motivos laborales he tenido que dejar a un lado las paginas con temas musicales para darle paso a las de informática.

Al ver que en este post tocabas el tema de radio miraflores no pude evitar leérmelo todo.

Yo entre a miraflores en el 97 a unos meses que todo el equipo de la radio pasara del 1er piso (de la esquina de manco capac con larco) al 5to, finalizando la etapa de los 90s. Las computadoras Olivetti cambiaron, la cabina de AM prácticamente desapareció físicamente (con todo y operadores) pero conservando su señal (con la iglesia pentecostal) y bueno... de todas las personas que conocí al entrar ahora solo quedan 5 de aquella epoca (incluidos el Ingeniero, Don Pedro y Don Enrique)

Tengo una imagen mas para tu coleccion que te enviaré a tu correo, ojala y la agregues a este post.

saludos Javier!

Julio Santos.

PD: Pamela Esparza era la mas menudita de fantastico no? como olvidar esos ojazos. Pero a mi la que me gustaba era una que salió en un comercial de cerveza donde buscaba una "cadenita". creo qeu su nombre era Gianina?

Javier Lishner said...

Hola Julio:

Qué bueno saber nuevamente de tí. Gracias por los stickers de "Sintoniza una sonrisa".

Con respecto a las chicas de Fantástico, que a estas alturas todas deben haberme pasado la edad; en efecto, la menudita, de unos ojazos y la más jodida era Pamela. La del comercial de "la cadenita" era Guti, iqueña como ella sola. Y Gianina, tan simpática como todas, se convirtió en esposa de Mario Liberti, quien, coincidentemente, también pasó por Radio Miraflores. En realidad, fue en R.M. donde Mario inició su carrera, lo cual -sin exageración- recuerdo como si fuera ayer.

Un abrazo,

JL

Anonymous said...

hola javier no sabes cuanto me alegró leer la nota del submarino amarillo me embargo de muchos recuerdos que los lei con mucha emoción , espero tener constante comunicación contigo ,te cuento que sigo en el maravilloso mundo de la radio ytelevisión vivo en moyobamba -Perú - javier cuéntame que haces donde estas yo siempre les recuerdo a todos los amigos de radio miraflores ,un abrazo alfonso rojas bardález (perri)

Javier Lishner said...

Mi muy querido Perricholi:

Tu mensaje me ha dejado sorprendido. Eras hasta hoy uno de los perdidos en el espacio. Nadie sabía nada de vos, habiendo sido tú, durante una buena época, el corazón de la radio chiquita.

Tenemos que seguir en comunicación directa Moyobamba-Silicon Valley. Habrá momento para charlar mucho más.

Por ahora me despido agradeciéndote por todo lo que hiciste por mí y mi carrera, desde el primer día que en tu cabina ("el submarino amarillo") tuve oportunidad de agarrar un micrófono.

Aquí me tienes para cualquier cosa que se te ofrezca (menos plata... jajajaja).

Un fuerte abrazo,

JL

Alfonso Rojas said...

hola Javier un abrazo ala distancia con sabor a selva y al ritmo de juaneco y su combo hay mucho que
conversar sobre la comunicación en el Perú especialmente en provincia pero al margen de todo la música nos une y nos conecta con el mundo por eso siempre leo tus notas the Blog te felicito esta de la P... madre este es mi correo: labanca13@hotmail.com estamos en cntacto saludos a Samy.

Javier Lishner said...

Hola Perri:

Gracias por visitar el blog y por tu comentario desde la capital de la Región San Martín, pero para ello no necesitas decir malas palabras... jaja.

Ahora que leí aquello de: "está de la P... madre", te acabo de imaginar en la cabina hablando de algo, diciendo eso y cerrando tu puño derecho como para darle más énfasis al término. Cómo es la vida. Casi 30 años después. A propósito, ¿tienes alguna página donde pueda visitar tu radio? Si es así, por favor compártela. Te mandan saludos Sammy y Jorge "Metralleta" Muñiz. Ayer hablamos por teléfono. Reside en Toronto, Ontario.

Ya tomé tu correo. Sigamos en comunicación.

Un fuerte abrazo mi hermano,

JL

Anonymous said...

Javier : ¿donde consigo tu trabajo de la historia del rock ???...Gracias

Juan.saona@asistp.com

Javier Lishner said...

Hola Juan:

Gracias por tu interés pero no he escrito nada formal. Creo que en el blog, que además incuye artículos que he publicado durante los años, es el único lugar en donde -al menos por ahora- puedes encontrar algo.

Y ojalá que si en algún momento publicara algún trabajo, pudiera contar con tu lectoría.

Un abrazo,

JL