Sunday, September 14, 2008

DURAN DURAN LLEGA A SUDAMÉRICA

Simon LeBon no había cumplido aún cuarenta años. Era 1997 y Duran Duran se acababa de semi-reformar para grabar un disco y realizar la respectiva gira. La producción llevó el nombre de Medazzaland. Era su noveno disco y fue lanzado el mes de octubre. "Out of My Mind" y "Electric Barbarella" fueron parte de esa placa. De acuerdo a declaraciones del vocalista, "Michael, You've Got A Lot To Answer For" -también incluída en el disco- fue escrita para Michael Hutchence, su dilecto amigo. Desafortunadamente, el cantante de INXS cometería suicidio solo un mes después de su lanzamiento.


La historia de Duran Duran comienza en 1978 en Birmingham, ciudad de los Moody Blues. En esa industrial metrópoli se gesta el grupo de manos del teclista Nick Rhodes y el bajista John Taylor. Poco tiempo después, con la llegada de Roger Taylor en batería, Andy Taylor en guitarras, y Simon LeBon en voces, la nueva invasión británica ya tenía líder. Duran Duran se convirtió en el más exitoso nombre de esa ola que se vino a llamar new romantic.

El 5 de diciembre de 1997, Duran Duran llegó a la Bahía de San Francisco para una actuación en la Universidad Estatal de San Jose (SJSU). Aquella noche, en su casi hora y media de espectáculo, interpretó siete de las doce canciones de Medazzaland. El público, seguramente, empedernidos seguidores de la banda, aceptó las novedades pero, a decir de lo que vivimos, no con el mismo entusiasmo que cuando decidieron tocar las canciones de la década anterior.

La formación de aquella gira incluyó a Warren Cuccurullo, el guitarrista que trabajó con Frank Zappa antes de formar Missing Persons en el sur de California. Cuccurullo andaba ocupando el puesto de Andy Taylor, a quien LeBon le había dedicado otro tema: "Who Do You Think You Are". Entre las ochenteras que -según recuerdo- motivaron al respetable, incluso, a bailar en sus respectivos lugares, estuvieron: "Hungry Like the Wolf", "A View to a Kill", "Careless Memories" y, cómo no, "Girls on Film". "Union of the Snake", el tema de 1983 cuya versión especial remix tocamos en su momento en la radio, fue una de las tres que entregaron poco antes de despedirse.

Anuncio de la gira del 97.

Esta vez, Duran Duran llega a Latinoamérica con todo su poderío, bajo la Red Carpet Massacre Tour. Un Taylor en el fondo, Rhodes y otro Taylor en la media, y LeBon en la delantera. De los originales solo falta Andy, el otro Taylor que hace solo tres días lanzó en Londres su libro, Wild Boy: My Life With Duran Duran.

En el actual periplo, los que alguna vez fueron líderes de la música por televisión, posiblemente incluyan no solo canciones de su más reciente disco y las que los catapultó en los ochenta, sino aquellas que durante la década de Nirvana y Pearl Jam, los mantuvo en cubierta. Por ejemplo, "Come Undone" y "Ordinary World", las que también fueron parte del inolvidable show de 1997.

La primera parada sudamericana será el 4 de noviembre en el Estadio Monumental de Lima, Perú; donde, hoy, Alianza le ganó a la "U".

Javier Lishner
Santa Clara, California
14 de septiembre de 2008


Friday, September 12, 2008

Vanilla Fudge
LOS VIEJOS ROCKEROS NUNCA MUEREN

1967 fue el año del Sgt. Pepper y del Summer of Love, pero también el de la formación de Vanilla Fudge, poderosa banda que, a la postre, se convertiría en el primer grupo de rock firmado por Ahmet Ertegun para la Atlantic Records; yendo, incluso, en contra de la leyenda acerca de que fue Led Zeppelin.

Vanilla Fudge y los perros en fotografía de Linda McCartney.

Una vez, hace ya mucho tiempo, en una entrevista a Carmine Appice, baterista de Vanilla Fudge, leí que con cierto tufillo de superioridad recordaba las primeras apariciones de John Bonham, cuando su grupo, Led Zeppelin, abrió varios de los shows del suyo. Me sonó tan interesante que alguien hablara de los inicios de Led Zeppelin que para mí siempre fueron grandes. Y es que Carmine Appice tampoco es un cualquiera cuando se habla de rock and roll. Ni lo es Tim Bogert ni Mark Stein o Vince Martell. Los cuatro fueron la semilla de lo que se convirtió en una huella para otros que vinieron detrás. Y Zeppelin, tal vez, pudiera haber sido uno de ellos.

Vanilla Fudge fue una banda psicodélica. Eran norteamericanos y llegaron a tener algunos temas en las listas de popularidad. Su interpretación más reconocida fue "You Keep Me Hangin' On", uno de esos clásicos de la Motown escrito por Holland, Dozier y Holland, que, poco tiempo antes, en 1966, había sido éxito en la voz de the Supremes. No hace mucho, el verano pasado, oímos el tema en la voz de Mary Wilson, compañera de Diana Ross en el trío vocal que completaba Florence Ballard. Para quienes sabíamos la historia de la canción (muchos canosos como yo), fue un momento muy especial.



En abril de ese año, el grupo firma con Ertegun a través de ATCO, subsidiaria de Atlantic Corporation. En junio aparece el disco simple, al que le siguió su primer álbum: Vanilla Fudge. Ese lanzamiento les dio su primera gira y, en septiembre, en el Village Theater de Nueva York, se encontraban abriéndole a Mitch Ryder. Tres semanas después, en la otra costa, Vanilla Fudge volvía a telonear, esta vez, para Blue Cheer en el Fillmore West. Recién a la siguiente semana, Vanilla Fudge, contratado por Family Dog, comienza a ser estelar. Eso sucedió en el Avalon Ballroom de San Francisco, que regentaba el gran Chet Helms. En noviembre, los Fudge se dan el lujo de tener a los ingleses (New) Yardbirds como grupo de apertura en una de sus actuaciones. Eso no lo hacía cualquiera, sobre todo, cuando la ola de la llamada invasión británica aún no había terminado de caer. Ese fue como el punto de partida del cuarteto de Long Island. Desafortunadamente, su historia no sería muy larga.

En 1968 apareció The Beat Goes On, su segunda placa, la que hicieron de un modo experimental. Al igual que el primero, la producción le correspondió a su paisano George "Shadow" Morton. Con las mismas piezas de los dos anteriores, ese mismo año, se publica Renaissance.

"Back in the late Sixties, there were few organists who could play like Jon. We shared the same taste in music. We loved Vanilla Fudge - they were our heroes. They used to play London's Speakeasy and all the hippies used to go there to hang out - Clapton, The Beatles - everybody went there to pose. According to legend, the talk of the town during that period was Jimi Hendrix, but that's not true. It was Vanilla Fudge. They played eight-minute songs, with dynamics. People said, "What the hell's going on here? How come it's not three minutes?" Timmy Bogert, their bassist, was amazing. The whole group was ahead of its time. So, initially we wanted to be a Vanilla Fudge clone."

~ Ritchie Blackmore, February 1991.

"Shotgun", original de Junior Walker & the All Stars, y "Some Velvet Morning" son parte de Near the Beginning, disco lanzado en 1969. Para aquella oportunidad, la producción corrió a cargo del grupo. Pronto, Vanilla Fudge vuelve a los estudios para la realización de su quinto álbum, en solo tres años de vida. Se tituló Rock And Roll y fue dirigido por Adrian Barber. Era el final. Vanilla Fudge había dejado una herencia.

En 2007, año de las reuniones, y con el lanzamiento de Out Through The In Door (en el que repasa cada una de las canciones del In Through The Out Door de Led Zeppelin), Vanilla Fudge andaba simultáneamente celebrando los cuarenta años de su formación. Porque el grupo, al igual que hicieron muchos de su era, tuvo varios retornos. Y, en el transcurso de ese tiempo, hubo diversos nombres que ocuparon temporalmente el puesto de los titulares; no obstante, ese año, los cuatro miembros originales estuvieron de regreso para recuperar el tiempo perdido.

Trofeos firmados por Carmine Appice.

En agosto, Mark Stein (voz y teclados), Vince Martell (guitarras y voces), Tim Bogert (bajo y voces) y Carmine Appice (batería y voces), se aunaron a Deep Purple, otro más de su calibre que también andaba de gira, y, en Nueva York, llenaron el Radio City Music Hall, famoso local con capacidad para seis mil personas. Y, así, como dice el cantautor de Granada...

Javier Lishner
Santa Clara, California
12 de septiembre de 2008

Thursday, September 11, 2008

SOBRE YES Y SEPTIEMBRE 11

No recuerdo bien qué hora sería pero solo recuerdo que era un día normal de trabajo. En ese momento estaba manejando mi carro y escuchando música a todo volumen mientras me dirigía a Align Tech, en Santa Clara, donde andaba haciendo labores. Solo al llegar y enterarme de la noticia de los ataques de estos malnacidos de una red llamada al-Qaeda, pude entonces saber porqué en la calle, mientras manejaba, y oía la música feliz desde mi carro, la gente me miraba de no muy buen semblante.


"America" es una hermosa composición que escribió Paul Simon hace cuarenta años. Apareció en disco por primera vez en abril de 1968 como parte del álbum Bookends, que el cantautor hizo con su colega Art Garfunkel. El disco simple se publicó cuatro años después, coincidiendo con la primera edición del Simon & Garfunkel's Greatest Hits. Paradójicamente, fue "America" la canción que recuerdo haber estado escuchando en mi carro mientras la insanía atacaba a la otra costa en downtown Manhattan. Pero, aquella vez, la escuchaba en la larga versión que en 1971 había grabado Yes.

Hoy, que se conmemora un aniversario más de aquel desgraciado evento de Nueva York; leo que Yes, la banda británica que canceló su gira de este año por problemas de salud de su cantante Jon Anderson, está de vuelta. Y no es que su vocalista ande repuesto de sus problemas respiratorios, sino que Chris Squire, el bajista fundador y único miembro que jamás abandonó el grupo, acaba de encontrarle un sustituto. Y lo ha hecho, de la misma manera que Neal Schon (de Journey) hizo con Arnel Pineda. O sea, a través de la Internet. Como se sabe, Pineda el actual vocalista de Journey, fue encontrado a través de unos videos de YouTube.

Benoît David, es el nombre de quien tomará los micrófonos de Yes en su nueva gira, In the Present, continuando con su carrera que hasta ayer era tranquila y apacible en la afrancesada Montreal, como integrante de Close to the Edge, una banda de tributo al legendario combo inglés.

En los Estados Unidos, en tanto, hoy se recordó a las inocentes víctimas con un minuto de silencio a las 8:46 a.m., 9:03 a.m., 9:59 a.m. y 10:29 a.m., horas en que los dos aviones hicieron su fechoría y las torres gemelas caían derribadas. El alcalde Michael Bloomberg, quien inició los actos conmemorativos, dijo: "Hoy se recuerda el séptimo aniversario del día en que se quebró el mundo... un día que comenzó como cualquier otro y que terminó como ninguno nunca antes". En horas de la tarde se espera el arribo de los candidatos a la presidencia, John McCain y Barack Obama, quienes rendirán tributo a los casi tres mil muertos que dejó esa cobarde intervención extremista que también incluyó el Pentagono.



Yes, por su lado, de acuerdo a su bajista fundador, comenzará su gira el próximo 4 de noviembre. Y lo hará en Ontario, Canada. La de este año iba a ser la gira por el cuadragésimo aniversario de la banda que hicieron famosa, entre otros, Steve Howe, Rick Wakeman, Bill Bruford, Alan White, Tony Kaye y Trevor Rabin. Hasta hoy, el único miembro que alguna vez reemplazó a Jon Anderson había sido Trevor Horn, quien junto a su ex-compañero de The Buggles, Geoffrey Downes, participó de la grabación de Drama, el disco que Yes publicó en 1980. La cosa ahora, después de 28 años, es diferente. Como el mundo, después de S-11, nunca más fue el mismo.

Javier Lishner
Santa Clara, California
11 de septiembre de 2008

NOTAS RELACIONADAS:
- YES CANCELA GIRA DE 40 ANIVERSARIO

- Close to the Edge and Back, YES VUELVE A LAS ANTIGUAS ANDADAS

Wednesday, September 10, 2008

Sudáfrica 2010
HASTA QUE NOS ANIMAMOS PERÚ

En fútbol, debo confesar, hacía muchísimo tiempo que no veía a una selección del Perú con tanta garra. Desde el encuentro con Venezuela hace unos días, el elenco me había dado buena espina; pero, como la "gitanería" es prima hermana del fútbol peruano, hacer mucha alharaca por un triunfo de 1 a 0 a Venezuela, y de local, pensé que no valía la pena, a pesar de los tres puntos.

Juan Vargas: Alma, corazón y vida. (FOTO: RPP).

Un empate en Lima, como el de esta noche, aunque haya sido frente a Argentina, no es el mejor resultado. Y todos lo sabemos. Sobre todo, cuando son tan necesarios los tres puntos. Sin embargo, debo ser sincero que luego del minuto 83 con el gol de Esteban Cambiasso, que me cayó como un baldazo de agua fría, parado frente a la pantalla, decidí seguir con el mismo ánimo los minutos restantes. El grupo de futbolistas peruanos, a pesar del tiempo que hacían correr los argentinos, no bajaba la guardia. Y no la bajó.

Hace muy poco, durante las Olimpiadas de Pekín, escuché de alguien que hablaba de lo importante que son los minutos finales en cualquier deporte. Hoy, esos minutos jugaron en favor del equipo peruano. En realidad, fueron 11 segundos extras que el árbitro paraguayo dejó correr, supongo, para no paralizar el juego en medio de un ataque.

Juan Manuel Vargas, en una de sus características arremetidas por el lado izquierdo hizo el milagro. Y es que Vargas hoy se lució como un verdadero pulmón del once peruano. Johan Fano, de quien verdaderamente no sabía mucho hasta antes del partido anterior con Venezuela, puso la pierna fuerte y, con huevos y pié derecho, introdujo la bola en el arco rival dejando a Juan Pablo Carrizo -el portero albiceleste de 24 años- impotente en el suelo. Gol que no olvidará fácilmente.

La tabla, para el Perú, no se ha movido. Sigue penúltimo encima de Bolivia que, hoy, sorprendió al mundo deportivo con un glorioso empate frente al otro grande, Brasil. El resultado de Bolivia, que tampoco se ha movido de su nadita envidiable lugar, fue en el modernísimo estadio Engenhao, fuerte carioca en el que por primera vez jugaba la selección brasileña.

Ayer, y para terminar con los empates, Ecuador le había robado un punto a Uruguay en el Centenario. De otro lado, Paraguay se despuntó luego de su triunfo ante Venezuela en Asunción. Hoy, Chile goleó a Colombia en Santiago, y se colocó en un espectante cuarto lugar en la tabla, compartiendo el mismo puntaje con Brasil y Argentina.

Ahora, toca seguir preparándose para el 11 de octubre en Bolivia. Y ojalá que -como escribió un periodista la semana anterior- sigan jugando con hombres y no con nombres. Veremos con qué estrategia se presenta Del Solar en las alturas de los Andes. Porque siempre jugar de local es más cómodo.

Javier Lishner
Santa Clara, California
10 de septiembre de 2008


Beto Danelli
RECORDANDO AL GATO BETO

Un día 10 de septiembre, el año 1987, el cantautor peruano Beto Danelli, lanzaba De Lado a Lado, su primer álbum. Fue publicado por El Virrey Industrias Musicales, casa discográfica que lo había lanzado el año anterior con un disco simple que incluyó "Te necesito" y "Súper informales".

La novia, la periodista, un servidor, Julio Caipo, la dj y Beto, de gira en Chiclayo. Diciembre de 1987. (FOTO: Archivo Perú Rock).

Recuerdo la primera vez que Danelli llegó a la radio. Estábamos en Miraflores, donde en su FM, con Sammy Sadovnik, conducíamos Instantes. No era conocido, aún no tenía disco, pero, por la relación laboral que tenía con nuestro amigo en común Luis Felipe, tuvo acceso a nuestro programa. Así, en la cabina de la vieja casa de la calle Alcanfores, nos conocimos una mañana de 1986.

Su nombre era Armando Muente, hermano menor de Néstor, de quien en algún momento nos había hablado Pico Ego Aguirre. Néstor Muente fue vocalista de Los Shain's, una importante banda peruana de rock de los años sesenta. Fue en esa por donde pasó Gerardo Manuel.

Armando, quien ya tenía una grabación en la mano, nos adelantó de sus planes inmediatos de lanzar un disco. Aquella vez solo había llegado con una cinta bajo el brazo. Nos contó que había empezado a cantar desde niño y que, conforme había ido creciendo, había empezado a escribir canciones. Fue así como Armando se convirtió en cantautor. Durante esos inicios tuvo a su lado a un músico, Pepe Ortega, quien lo ayudó a impulsar su carrera.

Con el seudónimo de Beto Danelli, hizo su ingreso oficial a los escenarios y, con ese 45 en la mano, pudo empezar a ser difundido. Que yo recuerde, su aceptación fue casi inmediata. Era 1986. En junio, mientras se jugaban las semifinales del Mundial de ese año en México -e Instantes regalaba cámaras de fotos, cortesía de Renato Service-, vi por primera vez actuar a Beto en el Satchmo de Miraflores.

En 1987, dos días después del lanzamiento oficial de su disco, estrenamos el larga duración en Perú Rock, nuestro programa. Ese fue un año lleno de producciones discográficas. Y, si bien es cierto que Beto nunca se identificó como un rockero por excelencia, y más bien fue un talentoso baladista, hizo canciones a ritmo de rock.

En octubre, anduvo compartiendo el escenario con los Hombres G de España, durante su paso por el Estadio Nacional de Lima. Aquella presentación fue auspiciada por Radio 1160. Cuatro meses antes, había participado al lado de varios de sus colegas de disquera en la obra Construyendo. Fueron tres días de música en el Teatro Canout, del que pude ser el presentador oficial.



Sé que tuvo algunas presentaciones en eventos internacionales y ganó más de un premio. En los noventa, cuando decidí partir a California, perdí toda comunicación con "El Gato Beto", su otro seudónimo, y título de una de sus composiciones. Recién en 2003 me enteré que, estando en México, y ya habiendo formado una familia, había fallecido el año anterior.

Hoy, siguiendo la tradición familiar, Sandra, su hija de 17 años, anda disputando las semifinales de Latin American Idol, seguramente, con todas las enseñanzas que le dejó papá. Desde aquí nuestro recuerdo a Beto, los encuentros, las giras, las entrevistas y todo lo que nos hizo conocer la música. Su mundo, y el mío.

Javier Lishner
Santa Clara, California
10 de septiembre de 2008

Tuesday, September 09, 2008

La Ordenanza Municipal
¡JESÚS! ¡MARÍA! ¡QUÉ PERROS!


Debe de ser una de las noticias más anticonstitucionales de este siglo y la más discriminatoria en el mundo de la historia animal. La Municipalidad de Jesús María, en Lima, aprobó una ordenanza municipal publicada el jueves pasado en el diario oficial El Peruano, que determina que nadie que viva en una residencia particular, podrá tener más de dos perros. Pero si alguien vive en edificios multifamiliares, algún tipo de condominio o quintas, solo puede criar uno. Las mascotas, que no pueden defenderse, se jodieron.


En casa, mientras íbamos creciendo y, posiblemente, ni siquiera habíamos aprendido a leer, nos inculcaron un profundo amor a los animales. El abuelo materno había tenido de hobby la crianza de palomas. Y cuando por esas cosas de la vida, la familia tuvo que dejar Colombia para radicar en Nueva York, donó su gigante tortuga al Zoológico de Cali. Más de cuarenta años después, cuando a algunos de los nietos nos tocó visitar la tierra de la abuela y llegamos al referido zoológico, nos sorprendió ver aún vivita y coleando la tortuga que tantas veces habíamos visto en un álbum de fotografías en blanco y negro. En Lima, en efecto, entre tortugas, perros, y decenas de mascotas más, fuimos creciendo.

La Ordenanza 279 de la Municipalidad de Jesús María, promueve la crianza responsable de perros a fin de contribuir a la paz y el respeto entre los vecinos. Cualquiera que lee esto de una manera ligera, no dudará en creer que es una loable tarea, una obra ejemplar.

La nueva ordenanza prohibe a algunos tener más de un can. ¿Y qué deberá hacer aquella familia que por designio divino le tocó criar a una hembrita, y por esas cosas de la naturaleza animal y humana, ésta quedó preñada? El día que nazcan los cachorritos, serán varios animalitos disfrutando del mismo hogar. Entonces, al alcalde, Enrique Ocrospoma, le corresponderá preguntarle al cura de la parroquia si esos cachorritos se cuentan o no. Y, en todo caso, a qué edad los amos tendrían que deshacerse de ellos, antes de que les caiga la multa.

¡Hey señora! Usted no puede tener dos perros. (FOTO: Carolina Urra).

Para salvaguardar la integridad física de las personas, el bienestar de las mascotas y el ornato y la limpieza de la comuna, no se necesita controlar la cantidad de canes por hogar. Se necesita educar. El irresponsable, lo será teniendo uno, dos o tres perros. El irresponsable llegará siempre tarde a su trabajo. El irresponsable, matará los árboles en vez de echarles agua. El responsable seguramente que hará todo lo contrario. No es el Municipio quien deba meter su nariz en la responsabilidad de sus habitantes. Mas bien, es su labor la de fomentar la educación. Por ejemplo, el cómo criar mejor a los animales.

Las multas por no cumplir con la ley van desde los 350 soles. La norma no es retroactiva, y entrará en vigencia en sesenta días.

Esta imposición que no deja opción a una respuesta de quien buenamente puede atender la cantidad de canes que le de la gana, en buen castellano, más parece invasión de la privacidad, y va en contra del respeto al derecho de las personas. A gente que piensa así, pareciera que se le enseñó a no querer a las mascotas, porque el gato araña, el perro muerde, y las tortugas ocupan espacio.

Javier Lishner
Santa Clara, California
9 de septiembre de 2008

NOTA: Al visitar la página oficial del distrito de Jesús María para entender a la otra parte, vimos en su sección titulares lo siguiente: "Jesús María emitirá norma que precise alcances de la ordenanza sobre tenencia de mascotas. Municipalidad busca acarar el tema mediante Debreto de Alcaldía. Ver Más...". Cuando presionamos en "ver más", nos encontramos que la siguiente ventana decía: "No se encuentra la página. Puede que se haya quitado la página que está buscando, que haya cambiado su nombre o que no esté disponible temporalmente". Verdaderamente, de Ripley. El hecho de que la Municipalidad "busca aclarar el tema", nos confirma que las cosas, por lo menos en primera instancia, no fueron muy claras.

Monday, September 08, 2008

LOS ÁRBOLES vs. LOS MILLONES

Desde muy pequeño recuerdo haber oído innumerables historias contadas por el tío Carlos, quien, con gran nostalgia, se refería a Berkeley, esa tan peculiar ciudad del norte de California, donde pasó algunos años de su vida de estudiante. Tiempo más tarde, no sé porqué razón, tuve cierta fijación por su popular Telegraph Avenue que, cuando por primera vez tuve oportunidad de conocerla, sentí una especial necesidad de unir el presente al pasado del que hablaba el hermano menor de mi madre y, así, imaginariamente, darle continuidad a sus relatos.

Estudiantes de Berkeley ven caer los árboles.
(FOTO: Anda Chu/Bay Area News Group).

Hace unos días, justamente, allí, en la Universidad de Berkeley, grupos de trabajadores llegaron con sus equipos técnicos de jardinería para cortar viejos árboles y dejar el terreno libre para la construcción de un nuevo estadio que formará parte del campus de la citada Universidad.

Fue en ese centro de estudios, cuando en los años sesenta se inició aquello de los radicales que fueron la contraposición de los hippies que surgían en San Francisco. Sus protestas en favor del cambio político, cultural y social, fueron famosas alrededor del mundo. Decía en inglés un aviso político hace mucho tiempo: The only thing Berkeley has never protested. It's the cheese.

Las protestas de Berkeley se iniciaron en 1960, paradójicamente, en el San Francisco City Hall. Era 13 de mayo. De allí, es sabido que ha sido una historia sin fin. No obsante, lo que sucedió el viernes después de las 4 de la tarde, volvió a rememorar actividades como las de hace más de cuarenta años, en que grupos, en su mayoría jóvenes, se unían para luchar por sus ideales. Esta vez, se tuvieron que enfrentar a un contrato de 140 millones de dólares, que es lo que vale el futuro centro deportivo estudiantil.

Estudiantes resistieron hasta el final por salvar los árboles.
(FOTO: Sherry LaVars/Contra Costa Times).

La razón de la protesta, que mantuvo a los oficiales de la policía en estado de alerta, fue la tala de esos viejos árboles que, luego de veintiún meses en que los más avezados se encaramaron en ellos, empezaron a ser derribados. Los arboristas recortaron la mayoría de ramas... dejándolos listos para el siguiente paso.

El siguiente paso, que fue ayer, solo dejó en pie cuatro árboles, de los cuales un par iban a ser trasladados a otro lugar del terreno universitario. Finalmente, los tres últimos jóvenes que habían hecho de uno de los árboles su nuevo hogar desde diciembre de 2006, fueron bajando de uno en uno. Abajo, cientos de estudiantes y la prensa local los esperaba como una suerte de héroes.

Dato adicional: El nuevo estadio de la Universidad de Berkeley tiene el mismo costo del que Hugo Chávez, presidente de Venezuela, mandó a remodelar en Barinas, su lugar de nacimiento, para la Copa América 2007. Hmmmm.

Javier Lishner
Santa Clara, California
9 de septiembre de 2008

"My Sweet Lord"
EL PLAGIO DE GEORGE HARRISON

"He's So Fine" fue grabada por the Chiffons, un grupo vocal femenino nacido en 1960 en el área del Bronx neoyorquino. Estaba integrado por Judy Craig, Patricia Bennett, Barbara Lee y Rita Haynes. La canción, escrita por Ronald Mack, fue registrada en diciembre de 1962 con el acompañamiento de Carole King en el piano, y vio la luz en febrero del siguiente año. En marzo ingresó a las listas de popularidad norteamericanas y, al mes siguiente, llegó a número uno. En tanto, en el Viejo Continente, los Beatles ya habían comenzado su ascendente carrera.

"My Sweet Lord" en la vuelta de George a los escenarios. 1974.

En diciembre de 1969, George Harrison, con un nombre bien ganado a través de la década, andaba de gira en Dinamarca con Delaney and Bonnie & Friends, que incluía a un pianista de nombre Billy Preston. La historia de "My Sweet Lord" estaba por iniciarse.

Todo comenzó cuando Harrison salió de una conferencia de prensa y empezó a tocar unos acordes de guitarra tratando de encajarlos en los términos "Hallelujah" y "Hare Krishna". Luego, según el propio músico, llegaron los demás miembros de la banda, especialmente Preston, y con ellos siguió desarrollando la letra.

La canción, que en un principio iba a ser exclusivamente para el pianista, terminó formando parte del primer disco del ex-Beatle, de título All Things Must Pass, que resultó siendo un álbum triple. De cualquier manera, Preston grabó el tema antes que Harrison. La versión de Harrison se realizó en Londres, y apareció en los Estados Unidos a fines de 1970. En la batería participó Alan White, futuro miembro de Yes, quien acababa de terminar de grabar "Imagine" con John Lennon. El disco simple, que apareció el siguiente enero en el Reino Unido, rápidamente escaló posiciones en ambos lados del Atlántico. En los Estados Unidos, "My Sweet Lord" se mantuvo en el tope de las listas por cinco semanas, convirtiéndose, de paso, en el primer número uno de un Beatle solista. En 1970, desaparecida la banda, los otros tres, John, Paul y Ringo, habían publicado discos en solitario.

En febrero de 1971, a menos de cuatro meses de lanzado el tema, Bright Tunes demandó por plagio a George Harrison, a sus compañías en Inglaterra y Estados Unidos, a Apple Records, BMI y Hansen Publications. La historia de los acontecimientos, y sus pormenores, es larguísima. Dijo el mismo Harrison en una entrevista publicada en 1992 que con todo lo que sucedió durante el litigio del reclamo de copia de su popular éxito, se podía escribir un libro.


"He's So Fine" por The Chiffons. Juzgue usted.

En la batalla legal que duró varios años hubo un nombre de ingrata recordación. Fue Allen Klein. Klein fue un ejecutivo discográfico en cuya carrera hubo muchos nombres; entre ellos, the Beatles y the Rolling Stones. En el caso en cuestión, conocido como Bright Tunes Music versus Harrisongs Music, Klein comenzó defendiendo al guitarrista con quien trabajaba de representante. Incluso, le negoció al Beatle la compra de Bright Tunes Music sin mayor éxito. Al tiempo, cuando Harrison decidió no continuar con sus servicios, por la finalización del contrato, Klein ofreció a Bright Tunes Music una suma mayor que la del Beatle para comprar sus derechos. La negociación tampoco llegó a feliz acuerdo. Finalmente, en 1976, fue Bright Tunes Music quien recibió el dinero de lo que la Corte, en opinión del Juez Richard Owen, decidió en Nueva York en contra de Harrison. Klein, obtendría los derechos de Bright Tunes Music dos años después. Y allí comenzaría otra historia.

En 1976, cerrado el caso, las Chiffons terminaron grabando "My Sweet Lord", para zanjar heridas... y, seguramente, para ganarse alguito.

Javier Lishner
Santa Clara, California
8 de septiembre de 2007

Sunday, September 07, 2008

¡Aleluya! Milagro en el vóley
MINISTERIO PAGARÁ GASTOS DE EQUIPO PERUANO

El Ministerio de Educación, tan venido a menos en el Perú, empieza a hacer algo por los jóvenes deportistas. Y no es un favor lo que hace sino es su responsabilidad.


Han sido varios los casos sabidos de jóvenes cuyos padres han tenido que costear viáticos para representar al Perú en eventos internacionales. Otros, que hasta han tenido que hacer colectas públicas durante encuentros de fútbol... Lo que no sabemos es cuántos casos más no han sido cubiertos por la prensa local.

Lo cierto es que hoy, la congresista Cenaida Uribe, medalla de plata en Seúl, afirmó que el Ministerio de Educación costeará la preparación de la selección peruana de voleibol. ¡Aleluya! Progreso a la vista.

Informó la Agencia Andina, que el mencionado portafolio, de boca de su ministro, José Antonio Chang, reveló que la selección peruana de menores que acaba de clasificarse al Mundial de México 2009, tendrá "el apoyo integral en cuanto a materiales logísticos, infraestructura y el dinero para solventar las giras preparatorias del cuadro rojiblanco".

No era para menos. Sin embargo, la congresista lamentó "que el apoyo económico que recibe el vóley peruano sea exiguo, en comparación con el presupuesto que se asigna en otros países de la región como Brasil". Entiéndase exiguo como pequeño, insignificante. Eso hace que las chicas tengan que esforzarse y desgastarse el doble para ganar a sus contrincantes. Doble mérito, pero injusta tarea.

Pregunto entonces, ¿de qué prosperidad económica se vanagloria el gobierno cuando no tiene ni lo necesario para apoyar a una selección clasificada a un mundial? O es que tienen el dinero debajo del colchón?

En la página de Internet de la Federación Peruana de Vóley, que es parte de la del Instituto Peruano del Deporte (IPD), todavía están informando que Perú le ganó a Argentina 3 a 0. Visitarla, por lo menos, me sirvió para sacar la fotografía que hoy publicamos.

Javier Lishner
Santa Clara, California
7 de setiembre de 2008

Saturday, September 06, 2008

NICKY HOPKINS, EL HOMBRE DEL PIANO

Quién pudiera decir que tocó con los Beatles, los Stones, The Who y The Kinks, durante los mágicos y misteriosos años de la psicodelia. Hubo uno, y solo uno, que, además, estuvo en Woodstock del 69, acompañando a otra banda de la época: the Jefferson Airplane.

Era pianista y, posiblemente, sea considerado el músico de sesión más importante de todos los tiempos. Claro, no fue el único sobresaliente, pero, tal vez, fue el más asediado. Se llamó Nicky Hopkins.


Nicholas Christian Hopkins nació el 24 de febrero de 1944 en Harlesden, North London. Dice su biografía que se inició profesionalmente a principios de los sesenta cuando formó parte de los Savages de Screaming Lord Sutch, combo que también incluyó a un conocido nuestro -y contemporáneo de Hopkins- de nombre Ritchie Blackmore. Tras su paso por los Savages, ingresó a los All Stars de Cyril Davies.

Desde muy joven, Hopkins había sido diagnosticado con el mal de Crohn, lo que le quitó un poquito de viada, por lo menos, en cuanto a giras se refiere. La enfermedad de Crohn afecta directamente al sistema digestivo y puede localizarse en cualquier parte de éste, desde la boca hasta el recto. Aunque su descubrimiento data desde hace un siglo, pareciera que aún no hay medicina ni cirugía que la cure. Solo se puede controlar. Como veremos más adelante, la enfermedad tuvo qué ver con el final de esta historia.

Cuentan que una de las razones por las que Hopkins se dedicó más a los estudios de grabación, fue justamente ese mal que lo acompañó. No obstante, su talento fue muy bien aprovechado por otros que lo adoptaron casi como un compañero más. Entre ellos, los Rolling Stones. Con Mick & the Boys, durante esos años, Nicky Hopkins grabó varios discos, entre los más famosos, Their Satanic Majesties Request, Beggars Banquet y Let It Bleed.

A mediados de los sesenta, mientras The Who empezaba a hacerse de un nombre en el circuito londinense del rock, Nicky Hopkins los acompaña en la grabación de My Generation. Con The Kinks, el pianista grabó The Kink Kontroversy y Face to Face. Con Cat Stevens, el tema "Matthew and Son". Con Marc Bolan, "Jasper C. Debussy". Con The Move, "Wild Tiger Woman". Y eso era solo el comienzo. Poco tiempo más tarde, en los Estados Unidos, graba en San Francisco con Jefferson Airplane, New Riders of the Purple Sage, Steve Miller Band, y Quicksilver Messenger Service.

En 1967, graba Little Games, el único disco de los Yardbirds al mando de Jimmy Page. Allí, estuvo como invitado al lado de otro circunspecto músico de sesión llamado John Paul Jones (futuro Led Zeppelin). Ese mismo año, el ex-guitarrista de los Yardbirds, Jeff Beck, lo nombra miembro oficial de su nuevo proyecto, the Jeff Beck Group y, junto a Rod Stewart, Ron Wood y Micky Waller, graba dos piezas de colección: Truth y Beck-Ola. En 1968 toca el piano eléctrico en "Revolution" de los Beatles. Los que más saben de ellos, han de tener algunas leyendas no confirmadas de que grabó con los Beatles varias canciones, incluída "Hey Jude". Aunque, para no ir en contra de la historia, con los cuatro grandes de Liverpool, hubo otro -por coincidencia pianista- que fue llamado "el quinto Beatle". Se llamó Billy Preston. Por coincidencia también, Preston trabajó de cerca con los Rolling Stones. Y con Harrison, y con Clapton, y con Dylan, y con mil más. Otro genio.



Good-Bye Britain Tour, fue el nombre que se le dio a la gira de los Rolling Stones en 1971. Allí, Nicky Hopkins perteneció al elenco. El siguiente año, la inolvidable North American Tour lo vuelve a encontrar sentado en el piano; al igual que en la gira de invierno de 1973 por Australia y Nueva Zelanda. Desafortunadamente, a la hora del turno de la manga europea de ese año, la enfermedad le impide viajar (lo reemplazó Billy Preston). Y la última vez que lo hizo al lado de los Stones fue en 1978, cuando apareció solo como invitado especial. A principios de los ochenta los seguiría acompañando pero solo en grabaciones. En el interín también hizo shows con la Jerry Garcia Band.

En 1971 graba con John Lennon. En 1972 se le encuentra extensamente en el Exile on Main Street de los Rolling Stones. A George Harrison lo acompaña en el tema "Give Me Love (Give Me Peace On Earth)", el que coincidentemente escuché hoy en una tienda y cuyo disco 45 r.p.m. obtuve en 1973. Vuelve a la carga con los Rolling Stones ese año con Goat Head Soup y, un año después, participa del It's Only Rock and Roll. En 1974, con Joe Cocker, hizo "You Are So Beautiful", (co-escrita por Billy Preston) y, con John Lennon, el Walls and Bridges. En 1978 acompañó a Rod Stewart en el Blondes Have More Fun (donde aparece "Do You Think I'm Sexy?"). Y así se pasó la vida grabando para otros. Sin embargo, también hizo algunos discos solistas, en los que colaboraron varios de sus amigos. Lo último que se tiene registrado fue una producción con los Jayhawks, de título Hollywood Town Hall, de 1992.

Músicos de sesión famosos ha habido muchos. Nicky Hopkins, fue un caso de excepción. Dicen que en diez años, participó de unos 500 discos. El pianista murió por complicaciones de una cirugía intestinal, un día como hoy, en 1994. Tenía 50 años.

Nicky también puede ser escuchado en el "Imagine" de John Lennon.

Javier Lishner
Santa Clara, California
6 de septiembre de 2008
Manos peruanas
BRAVO CHIQUITAS, APRENDAN VIEJONAZOS

Ayer, por esas cosas de la magia de la tecnología, pudimos ver ganar a las chiquillas de la selección peruana de voleibol en tiempo real. Una vez más, durante el Campeonato Sudamericano de Menores que se realiza en Lima, el sexteto local venció 3 sets a 0 a su contrincante; en este caso, Venezuela. Hoy, en el Coliseo Dibós a partir de las 2:00 p.m. (hora de Lima), el equipo dirigido por Hernán Artieda se enfrentará a Brasil, el otro finalista, que derrotó fácilmente a Argentina en su partido de semifinales.



Se entiende que el encuentro de hoy es difícil. Las brasileras hace rato que nos sacaron ventaja en ese deporte, en el que Perú alguna vez fue superior. No obstante, cualquiera que fuere el resultado, las jóvenes peruanas ya lograron el primer objetivo que era clasificar al Mundial de México que se realizará el próximo año. Bravo chiquitas.

Con mucho agrado vimos ayer como asesora de esta selección, a la gran Irma Cordero, esa bajita pero aguerrida jugadora de la época de Akira Kato, quien era infaltable en el sexteto que, entre otras, conformó con Luisa Fuentes y Norma Velarde. También a Natalia Málaga, la otra bajita en el elenco de Man Bok Park, que obtuvo una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl.

Artieda ha sido claro al declarar que "cualquier cosa puede pasar esta tarde", mientras que Vivian Baella, la capitana del cuadro inca dijo que lo que ellas buscan es el título sudamericano. Así se habla, muchachas.

Por coinicidencia, hoy, a partir de las 8:30 p.m., Venezuela será también nuestro rival en fútbol. El que alguna vez fue un país de peloteros (béisbol) y sin ninguna historia futbolística, saldrá al campo de visitante para enfrentarse al cuadro peruano con miras al Mundial de Sudáfrica 2010.

Aunque Venezuela, que va séptimo en la tabla con 7 puntos no es la gran maravilla, leí que hace varios años que el Perú no le gana. Bueno, el Perú va en la cola de la clasificación, y bajo la dirección de José Del Solar, anda haciendo una de las peores campañas de su historia.

Esperemos que el triunfo de las chiquillas ayer en vóley les haya dado un poquito de lo que les falta a estos futbolistas cuya misión, hasta hoy, ha sido un papelón.

Javier Lishner
Santa Clara, California
6 de septiembre de 2008


Thursday, September 04, 2008

Santos de nuestro tiempo
WAVY GRAVY: VIDA Y MILAGROS

Paul Krasner lo llamó el hijo ilegítimo de Harpo Marx y la Madre Teresa. Bob Weir, el guitarrista de Grateful Dead, dijo de él: "Es un santo vestido en ropas de payaso". Por ahí va la descripción de Hugh Romney, el popular Wavy Gravy.



Fue en Woodstock de 1969 cuando, aún temprano, una aguardientosa voz se dejó escuchar desde el escenario. Era la de Wavy Gravy, uno de los presentadores del espectáculo neoyorquino que, él, también ayudó a ser grande. "What we have in mind is breakfast in bed for four hundred thousand people!". La frase, lo describió para siempre. Aunque el seudónimo le llegaría dos semanas después, en el Texas Pop Festival, de la voz de B.B. King.

Son innumerables las obras de caridad en las que Mr. Gravy -como lo llama el New York Times- ha colaborado a través del tiempo. En realidad, su vida es todo colaboración. En 1978, por ejemplo, fundó Seva, originalmente para combatir y curar la ceguera en el Tercer Mundo (como se le llamaba en aquel entonces). Hablar de las obras a través de the Hog Farm es otra larga historia. Existe desde los tiempos de Woodstock.

James O'Dea, director ejecutivo de Seva da en el clavo cuando comenta que "Wavy Gravy parece un remanente de los años sesenta". Y, claro, es que todavía utiliza el atuendo hippie, el pelo largo, los colores del Summer of Love y, quién sabe, si alguna que otra cosa más de esa época. Pero no es un remanente, solo parece... En un mundo en donde abunda la hipocresía y la falsa moral, Wavy Gravy dedica veranos completos a los niños descarriados y a los hijos de mendigos.

En el Fillmore de San Francisco hace unas cuantas lunas.

Pude conocerlo en 1994 mientras celebrábamos los 100 años de las guitarras Gibson en el histórico Fillmore Auditorium de la calle Geary. Me entretuve conversando con Harvey Mandel, uno de los guitarristas que -como Eric Clapton, Mick Taylor y John McVie- salió de los Bluesbreakers de John Mayall. Recuerdo que le estaba diciendo que la primera vez que escuché de él fue cuando su nombre fue voceado para reemplazar a Mick Taylor en los Rolling Stones. Mandel, de baja estatura, me miraba fijamente mientras se rascaba la barba. Yo, en ese momento, no comprendía que el comentario estaba fuera de tiempo y lugar. Mandel no quería hablar de los Rolling Stones sino de lo que acababa de tocar acompañado del no menos famoso Narada Michael Walden. O sea, del blues y su pasión por la música. Aún no conocía su tema "Peruvian Flake", así que tampoco coincidimos en ello. De pronto, por nuestro costado, pasó un señor con cara conocida y vestido de payaso. Lo acababa de ver encaramado en el escenario hablando, como siempre, de la paz y el amor, de la gente, de la libertad... Era Wavy Gravy.

Le extendí la mano, mientras terminaba con Mandel. Me le presenté como enviado de no sé dónde y aunque parece que su sonrisa es su mejor saludo, también tuvo que extenderme la mano. Le dije lo que le tenía qué decir. Que venía de Perú y que sabía de él desde que era niño. Intercambiamos un par de opiniones antes de que fuéramos interrumpidos por el sonido del siguiente acto, que, si mal no recuerdo, era el de Gregg Allman. Cuando regresé a casa, leí más de él, de su vida, de sus obras... y por supuesto que nunca terminé mi tarea.

Wavy Gravy Waffle Cone, en honor a él.

Hace un año, cuando la primera semana de septiembre, en el Speedway Meadows del Golden Gate Park se celebraba el cuadragésimo aniversario del Summer of Love, volví a verlo. Nos encontrábamos en el backstage, entre comida, bebidas y humo. Y mucha alegría. Llegó caminando lentamente, como parece que es su costumbre, además de los años que lleva encima, y que se le notan. Lo vi con bastón. Creo que es parte de su personalísima indumentaria. Aunque podría estar equivocándome.

Me le acerqué. Algunas cámaras apuntaban a él, quien llegaba con un par de personas que parecían su guardia. Le volví a extender la mano y le pedí que posara para una foto. Se sentó. Le tomamos varias. Lo hizo de buena gana, pero, esta vez, la hora no dio para más. Había llegado justo a tiempo para presentar a los Jefferson Starship, sus amigos de toda la vida. Y solo tuvo tiempo para cambiarse de atuendo. Arriba estaban, Paul Kantner, Slick Aguilar, Marty Balin, David Freiberg... y se inmiscuyó entre ellos para quedarse a cantar temas tan simbólicos como "Somebody to Love" y "Volunteers", de la anunciada era de Acuario.

Con las regalías que gana por los helados "Wavy Gravy", de la marca Ben & Jerry, Camp Winnarainbow -otra de sus obras- puede proveer becas a niños sin hogar en la Bahía de San Francisco, y a los nativos de las reservaciones indias de South Dakota.

En el hospital llevando alegría, en el aula compartiendo enseñanza, en el campo divirtiendo a los niños, y con Gavin Newsom, alcalde de San Francisco.

Wavy es un activista político, un hombre sumamente tranquilo (léase mejor, pacífico), y conduce dos programas de radio en la estación Jam On, de la Sirius Satellite Radio.

Llámenlo como quieran; pero, a sus 72 años, el activista y cómico vive feliz al lado de Bonnie Jean Beecher, su esposa, quien lo secunda en todo. Ambos se casaron en 1965, como se dice, para amar al prójimo como a sí mismos.

Javier Lishner
Santa Clara, California
4 de septiembre de 2008

Wednesday, September 03, 2008

CANCIÓN PARA MI MUERTE

A nadie se le hubiera ocurrido utilizar en el día de su boda, la música elegida para su funeral. Eso es lo que le sucedió a Carrie Shellhammer, quien cinco años antes de su matrimonio andaba agonizando en el Centro Médico de la Universidad de San Francisco, en California.


El 29 de diciembre de 2003, Shellhammer fue llevada al quirófano para un doble transplante de pulmones. Seis años antes, cuando la paciente tenía solo 20, había sido diagnosticada con hipertensión pulmonar y el síndrome de Osler-Weber-Rendu, un desorden genético.

Dice la noticia que cuando a Shellhammer prácticamente le quedaban pocas horas de vida, la familia de Joel Hanson, un adolescente de 16 años de Clayton, quien había fallecido en diciembre anterior, entregó los pulmones del muchacho a Matt Callison, quien también había estado en el hospital esperando un corazón. Callison, por fortuna, tuvo una cirugía exitosa. Y el órgano que le transplantaron también fue del joven Hanson.

"He soñado con este día
desde que era un niña muy pequeña.
El viaje hasta aquí fue mucho más difícil
de lo que yo algún día pudiera haber imaginado,
pero estar contigo en este momento
ha hecho que todo haya valido la pena.
Verdaderamente, tú eres mi mejor amigo".


El 9 de agosto pasado, lo que en algún momento pudo ser un imposible, se convirtió en una feliz realidad. Luego de escucharse "What a Wonderful World", Carrie Shellhammer le dio el sí a Zachary Chown, su novio, en The Lodge de Lake Tahoe, en la Sierra Nevada entre los Estados de Nevada y California. Fue justamente en Lake Tahoe, tres años antes, cuando Zachary y Carrie se conocieron en medio de fuegos artificiales. Era 4 de julio.

El sábado, luego de la ceremonia religiosa, la pareja bailó "Blackbird", "Born to Fly" y "You Can Close Your Eyes", las tres canciones que Carrie había elegido para su funeral. Y, con ellos, la felicidad fue colectiva.

Javier Lishner
Santa Clara, California
3 de septiembre de 2008


MIRAFLORES, ¡QUÉ MIÉRCOLES!

Hoy es 3 de septiembre y es la fecha que el Concejo Municipal de Miraflores eligió para alargar (por segunda vez) su promesa a los vecinos de la calle Berlín, quienes por cuatro meses han tenido que soportar los ruidos, el polvo, los roedores y hasta más de un accidente personal, mientras se ejecuta la obra de remodelación de la mencionada arteria del distrito.

Bienvenidos a la calle Berlín... antes de la obra. (FOTOS: Lia)

Acerquémonos. "Miraflores está cambiando... para vivir mejor".

Según la prensa de Lima, hasta el lunes, solo se había culminado las cinco primeras cuadras. Sin embargo, destacó el diario El Comercio, "la falta de señalización horizontal, la reparación de las veredas --bastante deterioradas-- y el adoquinado de las esquinas, entre otros detalles, causan gran molestia entre los vecinos de ese tramo de la vía". Con esto entiendo que ni siquiera esas primeras cinco cuadras han sido bien terminadas. O sea, sin tener que ser Pitágoras, para eso se han demorado diecinueve semanas. Además, en contra del proyecto original, las cuadras 6, 7 y 8 no se han tocado. Les queda todo el día de hoy para terminar el trabajo entre las cuadras 9 y 14. Buena suerte.

A esta gente del municipio habría que sacarle la calculadora, a pesar de que sabemos que hubo un consorcio de por medio. Preguntarle cuántas horas hombre se ha utilizado y si el total calculado originalmente pudo ser suficiente para finalizar la obra en tres meses. Preguntarle cuál ha sido el motivo de la demora que afectó no solo el tránsito sino a los vecinos del lugar y, por supuesto, a los locales comerciales que por ahí existen. Preguntarle si la parte financiera de su loable proyecto sigue intacta o también tuvo que ser "remodelada" para lograr ese empuje final con el que se les vio trabajando los últimos días. De no culminarse los trabajos a la medianoche de hoy, los vecinos podrían enjuiciar al Municipio por incumplimiento, muy aparte de la exoneración del pago de la segunda y tercera cuotas del impuesto predial de este año que les correspondería por semejante tormento. De eso, el alcalde aún no ha dicho la última palabra.

Van quedando bonitas las pistas. (FOTO: Andina).

Las obras se iniciaron el 25 de abril con la idea de terminarlas en tres meses. El 25 de julio, entre tierra, piedras y basura, el Concejo amplió el plazo para el 10 de agosto. Luego, prometió la entrega el 3 de septiembre. Y mientras seis cuadras esperan -según los medios de Lima-, las quejas de los vecinos continúan.

Rogamos que por lo menos la obra esté concluída en noviembre para que por ahí paseen con orgullo a los delegados de la decimosexta reunión de los países del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, motivo por el que algunos distritos limeños andan cambiando su faz... para vivir mejor.

Javier Lishner
Santa Clara, California
3 de septiembre de 2008


Monday, September 01, 2008

Metal Masters
JUDAS SIGUE SIENDO EL REY

No es fácil olvidar la vez que Judas Priest hizo retumbar las columnas del Maracaná la noche del 23 de enero de 1991, en Brasil. Su interpretación de "You've Got Another Thing Comin'", de su ochentero disco Screaming for Vengeance, y que por esas cosas de la vida guardo digitalmente, fue extraordinariamente poderosa. A pesar de su fuerza y reputación, aquella vez, Judas solo pudo ser telonero de Guns N'Roses, que andaba en la cima de su popularidad. Antes que ellos, por el mismo escenario, habían pasado Megadeth, Queensrÿche y Sepultura. Fue una victoriosa e inolvidable noche de copas.



Ayer, en un evento también compartido, fue Judas Priest el que se llevó los mayores aplausos. La presencia de Heaven & Hell, la versión de Black Sabbath con Dio; Motörhead, el combo de Lemmy Kilmister, y los locales de Testament, fue lo más cercano que pude vivir -durante las últimas dos décadas-, a aquella noche loca de Rio. Hubo camisetas negras, cadenas, cabezas zigzagueantes, pelucones, el signo de los cuernos del diablo por todo lo alto, mucho calor, y hasta un par de hermosos bikinis; pero, a diferencia de 1991, bastantes cabezas rapadas, incluída la mía.

Judas no dio tregua. El regreso de Rob Halford en los micrófonos, le devolvió ese genuino sabor que nunca debió perder. "Dawn Of Creation"/"Prophecy" son solo la bienvenida del grupo que, por alguna coincidencia, se originó en la misma ciudad industrial que Black Sabbath. El volumen de audio, que desde Motörhead ya estaba alto, fue lo más fuerte que jamás hayamos oído. Y es que era el Metal Masters, la tour pesada que se inició a principios de agosto en Camden, New Jersey, y que recorrió once Estados de la Unión Americana -además de una parada en la canadiense Toronto- antes de despedirse aquí, en el Shoreline Amphitheatre de Mountain View, California.

Testament agradece. En la gráfica, Chuck Billy y Eric Peterson.
(FOTO: Javier Lishner).

La presencia de Testament, a quienes veía por primera vez, fue un excelente punto de partida para una velada que no desentonó en ningún momento. El grupo formado en el Condado de Alameda, cruzando la Bahía, confirmó el porqué es aún considerado uno de los grandes del speed metal. "Over The Wall", "The New Order" y "The Formation of Damnation", que da el título a su más reciente placa, fueron algunas de las interpretaciones que pude reconocer. La dama que aparentemente daba unos gritos destemplados detrás nuestro, resultó siendo un caballero vistiendo una camiseta negra con la imagen de Marylin Monroe.

Lemmy a cargo de esa máquina llamada Motörhead.
(FOTO: Javier Lishner).

La última vez que escuché algo de Motörhead fue en febrero último, cuando asistí a la presentación de Velvet Revolver, en el Warfield de San Francisco. Y, mientras nos tuvieron esperando unos 45 minutos mientras aparecía la banda, sonó el "Ace of Spades". Es esa canción, una de las dos cosas más características cuando se habla de Motörhead. La otra es cuando Lemmy, su bajista, cantante y líder, masculla o balbucea. Al lado del guitarrista Phil Campbell y el batero Mikkey Dee, el trío la rompió anoche. Con temas como "Dr. Rock", "Going to Brazil" y "Overkill", demostraron que han de seguir siendo el trío más fuerte del rock and roll. Su acto, que duró poco menos de una hora -lo suficiente para empezar a jodernos los oídos-, tuvo su momento más álgido, justamente, cuando lanzaron "Ace of Spades"; amén de un extraordinario solo de batería que nos dejó el sueco de apellido griego que alguna vez anduvo tocando en King Diamond.

Dio al mando de Heaven & Hell. Detrás Butler, Appice y Iommi.
(FOTO: Javier Lishner).

Partiendo de la premisa de que cualquier proyecto en el que esté involucrado Dio no tiene pierde, lo de anoche no sorprendió. A Heaven & Hell lo habíamos visto en su gira del año anterior, de la que obtuvimos buenos comentarios. Esta vez cambiaron el repertorio, y también la escenografía.

Un show pulcro, con un baterista que se las trae como lo es Vinny Appice, y con dos piezas más que son leyendas de la música contemporánea: el guitarrista Tony Iommi y el bajista Geezer Butler. Con un vocalista que se desvive por la platea, y que, por muchos, es considerado el más representativo del heavy metal; el cuarteto incluyó, entre otras, "The Mob Rules", "Children Of The Sea", "Die Young", "The Sign of the Southern Cross", "Heaven & Hell" y, "Neon Knights", el encore con el que cerraron su participación entre aplausos, fuego y los cuernos del diablo, que desde hace casi tres décadas ha sido caracaterística del bajito y carismático vocalista de ascendencia italiana.

Judas Priest comienza. Halford disfrazado arriba a la izquierda.
(FOTO: Javier Lishner).


Ian Hill, el bajista fundador de Judas Priest, no se hace notar en el escenario pero cumple con la sección rítmica de una manera brillante. Arriba, encima de una tarima en un segundo nivel, está su socio de aventura, Scott Travis, el baterista. Las archiconocidas guitarras gemelas de K.K. Downing y Glenn Tipton, llevan a niveles extraordinarios a semejante banda. Y, su vocalista, el popular "Metal God" Halford, es el complemento esencial para el macizo sonido del grupo. Entre los títulos con los que atacaron anoche, estuvieron: "Between the Hammer", "Breaking the Law", "Electric Eye", "Painkiller", y "Angel", la balada de su anterior disco que marcó el retorno de Halford a la facción.

Terminado el espectáculo, el respetable, un poco más embriagado que seis horas más temprano, pide más. Judas le perdona la embriaguez y vuelve a escena con "Hell Bent For Leather", "Green Manalishi" (pieza original del Fleetwood Mac de Peter Green), y, como hace 17 años en Rio, "You’ve Got Another Thing Comin'".

Con el cuerpo, la mente y los oídos, más gastados que hace dos décadas, nos íbamos despediendo hasta una próxima oportunidad. Afortunadamente, el espíritu, sigue siendo el mismo.

Javier Lishner
Santa Clara, California
1 de septiembre de 2008