Sunday, August 09, 2009

EL AUTO EN SANTA CRUZ

No, no es una exhibición de autos. Tampoco es el coche de Simon Templar ni trato de aparentar que me gustan los fierros. Quienes me conocen saben que me interesan los carros tanto como los erizos. O sea, solo porque son parte del planeta y hay que respetarlos. Nada más. Y los uso por necesidad, ni para lucirme ni para sentirme pleno, como algunos. Pero como no todos pensamos igual, esa libertad la dejamos para el gusto de cada individuo.


El sábado último, caminando por las calles de Santa Cruz, exactamente por la céntrica Pacific Avenue, rumbo a The Catalyst, nos encontramos con este aparato que no dejó de llamar nuestra atención. Lo fotografiamos por todos los lados, como para ir calentando la cámara que iría a usar en el show de Johnny Winter. A propósito, ese fue un inolvidable espectáculo musical. Al menos, para un primerizo como yo.


Lo que se ve en las gráficas es prácticamente todo, sin contar el interior, claro está. No tiene placas y me imagino dónde estarán las luces delanteras pero prefiero no divulgarlo porque podría quedar como un tonto. La altura del susodicho es mucho más baja que la de un carro sedán, y su color también me lo imagino pero, como nunca lo había visto, pueda que también me equivoque.


Nadie de quienes estaban allí para admirarlo sabía quién era el dueño. Presentí que tal vez el dueño era uno de los que estaban allí admirándolo, y no decía nada. Lo cierto es que este aparato de cuatro llantas se ve bonito, y no deja de llamar a la vista de quienes pasan por alguno de sus costados.

Los que teníamos un compromiso con el blues, tuvimos que seguir andando. Y así, lo dejamos estacionado en la cuadra 13 de la mencionada vía, para continuar hacia nuestro destino. Alguien me comentó si es que Johnny Winter habría llegado en semejante artilugio. Sonreí de solo concebir al músico saliendo de una de sus puertas. Hubiera sido como ver a la bruja de Cachiche en vivo, a solo tres cuadras de donde iba a actuar.

Javier Lishner
Santa Cruz, California
9 de agosto de 2009

12 comments:

Jorge S said...

Tiene su pinta el carro, beuna pregunta, en donde están las luces?????
Un Abrazo,

Javier Lishner said...

Hola Jorge:

Me imagino que el dueño debe tener su platita desde que puede andar con un carro sin placas. Las luces deben estar por allí... jaja.

Un abrazo,

JL

Luis said...

Me recuerda el primer batimovil de los primeros comics de Batman,del cual era fanatico y casi todas las semanas con mi propina iba a l ouesto de oeriodico y lo compraba,logico que el color tendria que ser negro,pero es igualito,es un modelo de esos que llaman de coleccion,justo el otro dia vi al jugador aliciancista Gonzales Vigil manejando ujmauto pero de fines de los 60 y lo tenia en buen estado.
Luis de jesus maria

DIABOLIKFORCE said...

para mi que este fue el prototipo del Batimovil... o un trasatlantico con llantas...jajajaja..=)

peparias said...

Parece un modelo con la estética de los años 30 o algo así.

Saludos.

PP

Anonymous said...

que rarazo ese coche, pero en la tierra donde lo imposible no existe, no me sorprende. los carros la verdad, no me llaman la atencion si por mi fuera no manejaria nunca, no hay nada como el espiritu libre que se siente al ir montado sobre una harleyy...ride on Javier

Luca
Lima

CANALLA said...

la cultura de los carros siempre va de la mano con la musica..
todo una obra de arte el carrito este un poco recargado para mi pero chop top siempre queda bien
que musica crees que escuche??
de hecho social distortion

Javier Lishner said...

Hola Luis:

¿Te refieres a que comprabas los comics o revistas de Batman? Si es así, no eras el único. En casa llegamos a tener una gran colección de esas revistas que mucho me gustaría ver en dónde quedaron. Hoy serían unas joyas.

Un abrazo,

JL

Javier Lishner said...

Buena, Diabolikforce. Se ve que tienes muy buen humor.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Hola Pepe:

Yo, honestamente, no sé qué decir. Me parece un aparato extraño y por ende interesante. Pero, a diferencia de muchos, yo no le agarro el feeling. A mi déjenme en mi Honda, o mi anterior Mitsubishi. Simple y sencillo, sin calcomanías ni colores que llamen para nada la atención.

Como dicen, entre gustos y colores...

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Hola Luca:

Cuando leía "nada como el espiritu libre...", pensé que ibas a terminar diciendo algo así como, "tomando tu combi". jajajaja.

Dejando aparte las bromas, aquí el transporte público es tan ordenado que me encantaría tomarlo más seguido. Hay autobuses, el tranvía que cruza varias ciudades, el tren que va desde el norte en San Francisco hasta el sur en San Jose, pasando por muchas ciudades, y algunos llegan, incluso más al sur. Y, por supuesto, el BART, el Bay Area Rapid Transportation que va por debajo del agua y une varias ciudades del norte y este de la Bahía... y que esperamos muy pronto llegue hasta la Capital del Silicon Valley.

Pero veo que te gustan las Harley. Yo no pasé de la Honda 70. :-)

Un abrazo,

JL

Javier Lishner said...

jajaja. Buena, Canalla. Por falta de curiosidad y de tiempo, pues andábamos camino al concierto, no metí mi cabezota para ver su equipo de sonido. Quién te dice y únicamente tenía radio AM... jaja.

Un abrazo,

JL