Saturday, January 16, 2010

Mis sentimientos encontrados
EL DIAL, LOS HUACHAFOS Y EL ÚLTIMO BESO


Con el cierre de Telestereo, se va acabando una nueva etapa de la radio en el Perú. Su señal, en los 88.3 del dial limeño, dejó de salir hace dos noches, dando paso a una serie de hipótesis y conjeturas. Que si la radio ahora se llamará La Exitosa, que si pasará únicamente baladas (para hacerle competencia a Radio Ritmo) o que si será el grupo Capuñay el encargado de su administración. Alguien, incluso, se atrevió a decir que había escuchado que los mismos dueños, la familia González, iban a continuar con la dirección de la radio pero con otro formato, distinto al de adulto contemporáneo que caracterizó a Telestereo durante más de dos décadas. Todas, hasta hoy, solo teorías.

Diversidad es lo que necesita el dial limeño. Cuzco, 1993.

En 1980, Radio América, una de las clásicas emisoras del dial limeño, decidió reinventarse. Y lo hizo de la manera más inteligente llamando a sus filas a Diana García de Palacios. El pase de ese año, sería, a mi entender, el pase de la década. Nunca me hubiera podido imaginar la voz de Diana García en otra emisora que no fuera Radio Miraflores o América Televisión, donde casi desde que tuve uso de razón fue la voz comercial deportiva. Acaso una de las primeras en Latinoamérica toda, donde aún, el rol de la mujer, era paralelo al fútbol y sus demás vertientes. Pero un día, la cercanía de Diana a la entidad de Montero Rosas, hizo que se fuera con su música a otra parte. Y muy pronto, su voz comenzó a escucharse por los 94.1 del dial, rebautizada como la "FF", la Frecuencia Fina.

Diana, que, muy aparte de ser una gran profesional, siempre fue buena amiga, no se fue sola. Y, de la misma Radio Miraflores, se llevó de la mano al disc jockey Salvador González, conocido con el sobrenombre de "Speedy", y, con él, a dos de los técnicos más eficientes y experimentados: José "Chepito" Ríos Peñafiel y Raúl "el Chato" Rosales. El elenco de Radio Miraflores se quedó con nombres como los de Perico Durán, Beto Cruz, Gerardo Manuel, Liliana Sugobono, Hugo Salazar, Jorge Henderson y Johnny López, entre otros. A mediados de año, la gerencia decidió encargar a Enrique Llamosas, otro de sus puntales, a promover un concurso de nuevas voces. Por su lado, Diana comenzaba a captar sintonía cada mañana con su clásico Tú, Yo y mis Discos, esta vez, por Radio América.

"El último beso" - LOS DOLTONS.

Buenos días, día, fue el nombre del matutino espacio transmitido diariamente desde los 101.1 de la FM. Me tocó conducirlo durante casi todo el tiempo que pertenecí a Radio Panamericana, entre el 83 y el 85. Una mañana, tuve la genial idea de desenpolvar un disco que, amén de haber sido muy popular en su tiempo, era también peruano (aunque de autor extranjero). Se llamaba "El último beso". Y sus intérpretes, Los Doltons. A ellos los había escuchado casi desde la primera vez que empecé a oír música, seguramente, en el programa que Nelly Mendívil, desde Radio Miraflores, transmitía pasado el mediodía. Se llamaba La Juventud peruana canta... Con esa pasión que una década después me tocó aprender directamente de Nelly, decidí lanzar al aire a Los Doltons en Panamericana. Pero comenzada la canción, una mano me lo prohibió por ser tan huachafo. Y aunque literalmente tuvimos que sacarlo del aire, con pena más que con rabia, solo me quedó sonreír. Me habían llamado huachafo.

En agosto de 1980, la gerencia de Radio Miraflores, finalmente, decidió hacer pública la relación de finalistas de su concurso, entre los que estuvieron, Jorge Muñiz, Randy Calandra, Gustavo Pacheco, Mónica Rodrigo, Vicky Obregón (que en paz descanse), Henry Venegas y un servidor. Y me tocó a mí llenar el matutino vacío que un par de meses antes había dejado Speedy en la FM. No obstante, fue una historia la que me identificó un poco más con él. Al menos, al principio. Raphael, el divo español, había llegado a Lima. Como de costumbre, la disquera le había organizado una rueda de prensa. Podría decir que fue en el Hotel Country de San Isidro, aunque no estoy cien por ciento seguro. Lo cierto es que cuando llegué, acompañado de algunos de mis nuevos colegas, una dama cuyo nombre jamás podría olvidar, piurana por excelencia, gritó: "¡Speeeeeeedy!". Y, yo, que ya conocía el paso de Speeeeeeedy por la radio, por compromiso, solo atiné a voltear, como para ver si mi colega estaba por allí, cerca a mí. Pero, como me lo imaginé desde que escuché el alarido en frente mío, la dama se había equivocado de voz, de labios, de ojos, de todo. En cuestión de segundos, al pobre Speedy le habían bajado algunos centímetros de estatura y le habían alargado la nariz. ¡Qué tal roche!... el mío.

El huachafo y sus seguidores. Lima, 1988.

Mi primer programa oficial de radio en la FM de Miraflores, enclavada en los 96.1 del dial, fue el 3 de septiembre de 1980. Fue entre las 10:00 a.m. y la 1:00 p.m. Se llamó Reunión Acústica, y utilizaba como característica musical un extracto del Viaje al centro de la tierra, de Rick Wakeman. A los pocos meses, mientras la familia no terminaba de convencerse de mi labor en la radio, me consiguieron un puesto en Seguros El Sol. Así que, allí, de la noche a la mañana, el nuevo disc jockey tuvo que dejar su matutino espacio para ponerse saco y corbata, y trabajar en una oficina. Como se dice, estuve a punto de tirar todo por la borda. Sobre todo, cuando el gerente me dijo: "Te va a ir muy bien en Seguros. Tienes todas las cualidades...". Pero el bichito pudo más y, con el consejo y las sugerencias de varios de mis colegas, me movieron a las noches. Entonces, Reunión Acústica, de la mañana pasó a la noche, exactamente después de La Hora Pirata, que conducía Gerardo Manuel. Cuando sucedió el asesinato de John Lennon en diciembre de ese año, por ejemplo, me encontró trabajando en ese turno. Hasta que un día, mientras andaba en pleno programa, recibí una inesperada llamada de la gerencia.

Jaime Delgado Aparicio era uno de los más connotados músicos peruanos de entonces. Se había hecho popular en un sector de la juventud peruana luego de dirigir a Black Sugar, una banda de fusión, y también como director de su propio proyecto, la Orquesta Contemporánea. En su llamada, el director gerente de la radio me pidió que terminando mi programa, que iba de 9:00 p.m. a 11:00 p.m., me quedara unos minutos más para hacerle la presentación y darle la bienvenida a un nuevo espacio. Se trataba de Maestra Vida, bajo la conducción de Luis Delgado Aparicio, hermano de Jaime. Esa fue la primera vez que, ante la sorpresa de muchos, una radio en el Perú lanzaba salsa en la FM. Pero, antes de que la radio se volviera salsera, el conductor prefirió trasladar su pasión y conocimiento a otra emisora. Y Miraflores nunca se convirtió en salsera. Ni huachafa.

El huachafo y su cámara backstage. Coachella Festival, 2001.

Un par de años después, mientras empezaba a poblarse el aún tranquilo dial limeño, en los 93.1, nació Super FM. Su programación atrajo a muchos oyentes desde que empezó a emitir la música que casi nadie tocaba. New wave y new romantic que le llamaban. En 1982, la emisora se empezaba a posicionar como una nueva alternativa a las radios populares como Panamericana y 1160, y de la mismísima y rockera Doble Nueve (Studio 92 aún no existía). Para un sector de la audiencia, fue la radio perfecta. Buena selección musical, pocos comerciales, canciones actuales y diferentes, y un selecto elenco de disc jockeys (que no eran huachafos). Y, además, aunque pequeña, con las más hermosas oficinas que, hasta ese entonces, jamás hubiere tenido una radio en el Perú. Un año después, tras mi primer desencanto con Miraflores, en marzo de 1983, fui a conversar con ellos. Me aceptaron. Pero, en el último minuto, cuando la movida ya estaba por ser consumada -y yo andaba tomando el colectivo que por la avenida Arequipa me conduciría hasta sus oficinas en Santa Beatriz-, otra mano impidió el pase. Y me quedé literalemente en la calle. Fue después que ingresé a Panamericana (para convetirme en huachafo). Super FM no duraría tanto con esa programación. Terminó por convertirse en Radio Ritmo e identificarse con las baladas en español.

Hace poco más de una semana, en este mismo espacio, compartimos opiniones sobre la defunción de Radio Z Rock & Pop; la que, para todos, era una de las pocas emisoras de pop-rock que quedaban en la FM limeña. Yo, que no la vi nacer por no residir en ese momento en Perú, supe rápidamente de ella. Y es que tuvo entre sus disc jockeys, a algunos de los de mi generación. Entre ellos, Juan Carlos Hurtado, Randy Calandra y Coco Valderrama. Con Coco nunca compartí labores, con Randy solo unas semanas en 1980 y, con Juan Carlos, unos meses en el 86. Pero los tres, destacados profesionales. Justamente, Randy y Coco, no hace mucho, habían regresado para encargarse de la programación. Hasta que llegó Capuñay y le cambió el ritmo a su historia.



"Lárgate" - Hermanos Yaipén.


A través de los años, en la FM limeña, ha habido muchos cambios abruptos. El de Super FM, en su tiempo, fue escandaloso. Pero así es la vida, al menos, la que nos ha tocado vivir. Sin ir muy lejos, una vez, la muy culta Radio Stereo Lima 100 estuvo a punto de convertirse en rockera. Cuando Diana García, Lucho Argüelles, Johnny López, Sammy Sadovnik y quien suscribe, anduvimos tratando de conseguir la señal de manos de su inolvidable dueño, el señor Richard Ajello. Pero no se pudo. Y entonces, diametralmente opuesto a lo que pasa hoy en Telestereo, los cultos oyentes de aquella radio, se hubieran quejado de los huachafos como Javier Lishner.

Mientras tanto, hoy, mi recordada Panamericana, en donde hidalgamente me formé como huachafo, transmite entre otras, por ejemplo, "Lárgate" de los Hermanos Yaipén, tan peruanos como los Doltons, aunque seguramente no tan huachafos como ellos. Un día, estando en Seattle, quise contarle la historia a Mike McCready, guitarrista de Pearl Jam, cuyo grupo, aunque 30 años después, había hecho "El último beso". Pero a última hora, estando en frente de él, me dio vergüenza.

Javier Lishner
Santa Clara, California
16 de enero de 2010

Thursday, January 14, 2010

TELESTEREO 88 FM: ¿SERÁ CIERTO ESO?

Hace unas cuatro horas, el siempre bien centrado Javier Vásquez López soltó en este blog una noticia entre líneas la que llamó "un chisme feo". Se trataba del rumor que había llegado hasta sus oídos sobre el posible final de Radio Telestereo, en la capital peruana. Si no hubiera sido porque hace tan solo una semana, otra emisora, aquella vez, Z Rock & Pop, había sido liquidada, esta noticia no nos hubiera llamado tanto, digo, tanto tanto, la atención. Después de todo, a estas alturas de la vida, hace rato hemos aprendido que las radios, al menos en el Perú, son casi como pelotas de béisbol. Pasan de mano en mano delante de miles de idiotas. Uno de ellos, yo.


A los pocos minutos, en el mismo post que hace un par de días publicamos sobre Doble Nueve, otro visitante, esta vez, William MR, dejó lo siguiente: "No sé si será cierto que los han liquidado, pero si es cierto que el día hoy todos, excepto Speedy [González], se han "despedido" al final de su secuencia. Bianca al final de su horario dijo que sigan escuchando la señal de internet. Esperemos a la medianoche". Como quiera que en ese momento me encontraba justamente contestando las decenas de comentarios que andaba atrasado, metí mi cuchara, y le contesté a William: "No me gusta nadita eso de que "sigan la señal por Internet". Yo sé que sonará a prejuicio sin saber nada de la realidad pero, por lo cabos que ustedes están soltando (y porque vengo escuchando la radio en vivo sin ningún locutor), podría sonar a que se vendió la radio y Telestereo se va únicamente a su lugar de Internet". Hasta ese entonces, pura conjetura.

A las 8:05 p.m. (hora de California) escuché la voz de Speedy. Y con él, la de Bianca Ysla. La conjetura, felizmente, se me empezó a derrumbar. Pero como agregué al final: "Claro que eso tampoco confirma ni desdice nada". Me refería el haber escuchado las voces de Bianca y Speedy. Sobre todo, cuando al rato William nos aclaró que, "en estos momentos estás escuchando la repetición del programa de Speedy". El espacio original, cuyo nombre es Música Instantánea, se transmite en vivo únicamente en las mañanas y, de acuerdo a William, en las noches "va de 8 a 10 (hora de California). Luego de eso apagan la señal y regresan mañana a las 3:30 (hora de California) ó 6:30 (de Lima)". En eso apagué la transmisión online, la que tenía encendida mientras trabajaba en la computadora.

Los comentarios no se dejaron esperar. Manuel, otro de los lectores de Rock Around the Blog, entonces escribió: "No soy asiduo oyente de Telestereo, por ahí de vez en cuando me pego a ella. No obstante, le tengo mucho respeto, sigue conservando la misma línea desde hace años y ha sabido resistir los embates de las grandes corporaciones. Ojalá que siga así por mucho tiempo más. De Speedy sé que trabajó en Radio Panamericana (pero cuando crecí y tuve conciencia, ya no laboraba ahí) y de Bianca..bueno a ella le he estado escuchando desde los 90s en Radio Miraflores. En todo caso, pronto se sabrá si el rumor es confirmado o se quedó en ese estado nomás". A esta hora de la noche, aún no le he contestado a Manuel, con quien ya hemos intercambiado anteriormente opiniones. Tuve la suerte de conocer a ambos. Con Speedy solo compartí la camiseta de Canal 13 de televisión en 1989, cuando él conducía Quiero Contigo, un divertido programa nocturno de busca parejas. En ese momento, yo andaba en las tarde con Mirando la Radio. A Bianca le debo el que me hubiera puesto al día con la música de los noventa cuando regresé por tercera vez a Radio Miraflores, en 1992. Ella era la programadora. Ah! Y es bueno recordar que debido a que Speedy dejó Radio Miraflores en 1980 -y con ello, un espacio en las mañanas de la FM-, es que quien suscribe pudo iniciar su carrera en los 96.1 del dial limeño.

Ya es tarde en California y aún no hay nada seguro. Solo el reciente comentario de William que acabo de poder leer: "Finalmente es cierto, ya no hay Telestereo en la FM (solo saldrá por Internet). Aparentemente fue alquilada a una de las corporaciones. Qué pena!!". =(

Mañana, mientras aquí todavía será medianoche, Lima despertará con la noticia. Que si fue solo un rumor que llegó hasta la Bahía de San Francisco, o si la inmensa ola de las corporaciones terminó por ahogar a una de las dos últimas radios de música pop libres e independientes por la voluntad general de sus dueños. Claro que nada nos sorprendería. Después de todo, no olvidemos que ya se acercan las elecciones. Y, en ese contexto, lo demás ustedes lo saben mejor que yo...

Javier Lishner
Santa Clara, California
14 de enero de 2010

PD: Mientras terminaba esta nota, y mis amigos peruanos andan en medianoche, en el sitio de Internet de Telestereo, encontré este COMUNICADO IMPORTANTE. Parece que todo ha quedado consumado. Como diría Roberto Carlos durante mi niñez: ¿Qué será de tí? Qué pena carajo.

NOTA RELACIONADA:
- TELESTEREO 88 FM: ¿SERÁ CIERTO ESO? (II)

Wednesday, January 13, 2010

ROCK IN RIO (1985 - 2010): La noche de Rod Stewart

Acababa de terminar el último acto local, antes de dar paso a los artistas internacionales. Se había despedido Gilberto Gil y me había dejado en la mente la reminiscencia de una canción que, el año anterior, habíamos tocado muchísimo en Radio Panamericana de Lima: "I Just Called to Say I Love You", de Stevie Wonder. La versión de Gil en portugués fue puro sentimiento. Emotiva. Bien realizada. Mientras tanto, desde el pit de prensa, se veía cómo el escenario iba girando llevándose los instrumentos del músico bahiano y trayendo los del siguiente invitado. Era Al Jarreau. El comienzo de su show me encontró situado al lado izquierdo de la cámara principal del festival. Era 12 de enero de 1985. Luego aparecería James Taylor con su seguidilla de canciones que dejó paralizada a la platea; la que después de la medianoche, George Benson se encargaría de hacerla mover completamente.


Al día siguiente tocaban tres de los más populares nombres en el firmamento local de entonces: Os Paralamas do Sucesso, Lulu Santos y Blitz. A los Paralamas habíamos tenido oportunidad de conocerlos en las propias oficinas de la EMI, al mismo tiempo que Blitz ensayaba en uno de los estudios. "¿Peruanos?", preguntaron. Y al obtener la respuesta afirmativa de parte nuestra, Herbert Vianna, el vocalista, continuó: "Ojalá que algún día podamos tocar en su país". Los Paralamas andaban en la primera etapa de su carrera pero ya gozaban de popularidad en Brasil y, en menor medida, en algunos países de Latinoamérica. Perú, por ejemplo. Así llegamos a la tercera noche del festival.

Muchos podrán decir que Queen o Yes, o incluso AC/DC, eran las estrellas principales del magno evento. Y sí que estuvieron cerca. Sin embargo, la realidad es que hubo uno que desde su llegada al aeropuerto arrasó con todos. Su nombre era Rod Stewart. No era la primera vez que el espigado cantante pisaba Sudamérica. Lo había hecho en una oportunidad, en 1978, pero solo como aficionado al fútbol. Fue en el mundial de Argentina, al que viajó expresamente para ver debutar a Escocia. Y allí estuvo Rod the Mod, sentado en la tribuna del estadio Olímpico de Córdoba. Dicen que luego de ese encuentro, decepcionado, decidió volver a casa. Y es que, aquella vez, el elenco escocés perdió el encuentro. Su rival lo superó por 3 a 1. Se llamó Perú.


"You've Got A Friend". James Taylor, 12 de enero de 1985.

El show de las Go-Go's había concluido. El quinteto de damas que también gozaba de gran popularidad por temas como "We Got the Beat", "Our Lips Are Sealed" y "Head Over Heels", había dejado más alegría que otra cosa en el escenario. Las californianas habían seguido en cartelera a la alemana Nina Hagen, quien realizó su primera actuación con el acompañamiento de una torrencial lluvia. Detrás del escenario, la organización había construido un helipuerto, ese especial lugar para que algunos de los invitados llegaran desde lo alto. No fue el caso de los B-52's, a quienes cinco días después vería ingresar a un autobús luego de su inolvidable debut, abriéndole a Queen la segunda vez. Las cabelleras de ambas féminas verdaderamente que me sorprendieron. Pero horas más tarde, la sorpresa sería aún mayor. Y no solo por la cabellera.

Caminaba justamente por detrás del escenario, como descansando un poco del ajetreo, mientras las Go-Go's seguían marcándole el ritmo a los noventa mil asistentes. En ese momento arribó un helicóptero. Por la escalinata apareció Rod Stewart. De un par de pasos se puso a nuestro nivel y entonces la prensa que por allí se econtraba se amotinó. Hasta ese momento, muchos lo habíamos visto únicamente en portadas de discos, si es que no en video. Y el astro inglés, por momentos creído, por momentos flemático, no dio cara. Desde que bajó del aparato aéreo tuvo el rostro perpendicular al piso. Y, allí, nosotros, como respetando su silencio, nos contuvimos de formularle preguntas. Nadie lo hizo. Yo pensaba en mi Perú. "Allá le hubiéramos hecho levantar el rostro o por las buenas o por las malas... como lo hicimos con su favorita Escocia en el Chateau Carreras luego de ir perdiendo por 1 a 0". Recuerdo como si fuera ayer, la fila que, de manera natural, formamos quienes estuvimos allí. Y la estrella, con un pañuelo que le cubría el cuello, pasó delante de cada uno de nosotros, como obviándonos. Hubo descontento entre los colegas. Pero un par de horas después, su actuación borraría todo desencanto.


"Sittin' On The Dock Of The Bay". Rod Stewart, 13 de enero de 1985.

Su set comenzó con "Hot Legs" y su clásica levantada de rodillas. Luego interpretaría otras entre las cuales estuvieron "You're In My Heart", "Tonight's The Night", "Sweet Little Rock'n'Roller" y "Tonight I'm Yours". El cumpleaños de Rod Stewart había sido solo tres días antes, coincidiendo con su arribo. Había cumplido 40. El artista, que aún a los 65 se mantiene físicamente en forma, en aquella oportunidad, derrochó energía casi desde el primer instante. A pesar de los 25 años que han pasado, creo no haber visto a alguien que hubiera sudado tanto sobre la tarima. A no ser de Todd Rundgren, cuando lo vi en un lugar cerrado. "Infatuation" y "Baby Jane", también fueron parte del repertorio. Hasta que llegó una que nos humedeció los ojos: "Sittin' On The Dock Of The Bay", el homenaje a Otis Redding de parte de uno de sus más acérrimos admiradores.

Para el final dejó una recatafila de éxitos, cada cual más popular que el otro. Incluyó, aunque no necesariamente en ese orden: "Passion", "Young Turks", "Some Guys Have All The Luck", "Da' Ya' Think I'm Sexy?" y uno de mis favoritos de siempre, "Maggie May". Y para recordar sus días como miembro de The Faces (al lado de Ronnie Wood), hizo "Stay With Me". Fue la despedida. Stewart se iba a descansar por tres días, porque el 16 lo volveríamos a tener de estelar, siguiéndole a Ozzy Osbourne. Pero no contaba con que un acto netamente brasilero, estuvo a punto de robarle la noche: Su Majestad Rita Lee. Pero esa es otra historia.

Javier Lishner
Santa Clara, California
13 de enero de 2010

Tuesday, January 12, 2010

DOBLE NUEVE

Ayer, mientras manejaba concentrado en mis labores escuchando Live 105, algo llamó mi atención. Andaba pasando por el centro del Silicon Valley cuando en una esquina divisé este edificio que me hizo recordar a Radio Doble Nueve, la única emisora que, desde los 99.1, transmite rock en el poblado dial limeño.


Para escuchar Doble Nueve, presione aquí.

Javier Lishner
Santa Clara, California
12 de enero de 2010

NOTA RELACIONADA:
- 2009 THE MOST PLAYED / LAS MÁS TOCADAS

Monday, January 11, 2010

ROCK IN RIO (1985 - 2010): Por un mundo mejor

"Fue en septiembre del 84 la primera vez que supe del evento. Estaba en Radio Panamericana y solíamos revisar las noticias que llegaban permanentemente a través del teletipo (era nuestro Yahoo! News de la época... jaja). Entonces tuve la suerte de recibir esa buena nueva desde Brasil. Mientras la leía no lo podía creer. Ver nombres como Iron Maiden, Yes, AC/DC, Queen, Def Leppard (que a última hora no fue), Rod Stewart (que había sido como mi Elvis Presley), James Taylor, Ozzy y tantos más, en un solo acontecimiento no era algo común. ¡Y diez días seguidos! ¡Y en Rio!...


Recordemos que para ese entonces, 1984-85, no muchas bandas angloamericanas habían llegado a Sudamérica. Lo primero que hice fue hablar con mi mamá. Llegando a casa, aún emocionado, le prometí, casi de rodillas, que ese festival iba a servirme para toda mi carrera. Ella, sentada al pie de su cama, me dijo: "Te doy la plata pero no le digas a tus hermanos". Y nunca les dije. Linda ella. Ese fue solo el comienzo del sueño. El siguiente paso fue comunicarme con Alfredo Rossell en Ave Rock, que empezaron a promocionar el festival. Luego confirmé el viaje con la radio... El resto es historia".
(Javier Lishner en entrevista de Luis Guadalupe).

LA BOA BLANCA


"Smoke On the Water! Smoke On the Water!", fue lo que el público congregado en el inmenso campo de Barra da Tijuca, empezó a pedir a los pocos minutos que David Coverdale, al mando de Whitesnake, apareció en el escenario de Rock in Rio. Era 11 de enero de 1985. A su espalda tenía a Cozy Powell, uno de los mejores bateristas de hard rock del mundo. Habían pasado "Walking In The Shadow Of The Blues", "Guilty of Love" y "Ready and Willing", y mientras la lluvia había dejado el pantanoso lugar lo suficientemente enlodado como para acercarnos al original Woodstock del 69, doscientas cincuenta mil personas vibraban con el carismático vocalista que llegaba a Sudamérica por primera vez. Coverdale, que aún contaba con 33 años de edad, apareció en su máximo esplendor. Tenía a un lado a John Sykes, quien había llegado a la banda directamente del no menos popular Thin Lizzy y, al otro, a Neil Murray, el bajista que más adelante haría trabajos para Black Sabbath. En teclados, estaba Richard Bailey, quien había reemplazado a Jon Lord, cuando éste decidió reunirse con sus viejos amigos del Mark II de Deep Purple. Además, no hacía mucho que una de sus canciones había llegado al Top 20 americano. Whitesnake, esa noche, se acababa de convertir en el primero de varios números internacionales en un festival que solo había comenzado pero que, nadie, sabría cómo terminaría. Ni Nostradamus.

Mientras veía a la banda desde el gramado, recordaba el momento en que el cantante pisó el aeropuerto internacional del Galeão y dio sus primeras declaraciones: "No somos una banda de heavy metal. Whitesnake es una banda de hard rock". Como haciendo la diferencia que, un par de días después, en el escenario, el propio Sykes se encargaría de poner en duda.



Aquella vez, como dando la bienvenida al acontecimiento, la lluvia se hizo presente. Perfecto momento para que Whitesnake no se detuviera interpretando "Crying In The Rain". Coverdale se meneaba al más puro estilo Plant y, a su vez, maniobraba el micrófono al más puro estilo Daltrey. El solo de Sykes
fue la primera gran impresión del evento. Por varios minutos, algunos pudimos quedarnos pegados al cielo. Para alguien fue la mejor performance de la historia. Tengamos en cuenta que en ese entonces actuaciones como aquella no eran frecuentes en Latinoamérica.

A mitad de show, la inauguración, que había estado a cargo de Ney Matogrosso, ídolo en Brasil, había pasado al olvido. El peso de la banda inglesa presagiaba un final feliz, por lo menos, esa noche. Todavía faltaban Iron Maiden y Queen. "Slide It In" [video] -del disco que andaban promocionando (en el que había debutado el guitarrista Sykes y con el que había vuelto el bajista Murray)- marcó la despedida del quinteto que, sin mucha anticipación, había preparado su viaje a Brasil luego de que Def Leppard tuviera que cancelar sus actuaciones por un percance de su baterista. Rick Allen, solo 11 días antes, estuvo envuelto en un accidente que, a la postre, le hizo perder un brazo. Paradójicamente, el año anterior, la propia banda de Coverdale había perdido a su guitarrista, Mel Galley (ex-Trapeze), por un brazo roto que le dejó otro accidente. Whitesnake volvió al escenario con "Don't Break My Heart Again", del Come an' Get It de 1981. Fue el final. Y nunca interpretaron "Smoke On the Water". Llegó un descanso que a la mayoría nos hizo bien. Había una inacabable cola en los baños, piletas de agua repletas de gente, y empezaban a verse pedazos de pizza y McDonalds por todo el recinto. Y mucha paz, amor y música.

LA DAMA DE HIERRO

Ver a Iron Maiden en 2010 residiendo en California no llama mucho la atención. Verlo en 1985 residiendo en Lima, sí. Creo que fue una de las grandes atracciones para quienes siempre estuvimos a un paso del rock pesado. Y, aunque nunca hubiera sido una banda popular en nuestro medio radial, sí en el ámbito de los seguidores del rock más duro. Era mediados de la década del ochenta y los padres del género no andaban en sus mejores momentos. Led Zeppelin, por ejemplo, había desaparecido cinco años antes con la muerte de su baterista. Black Sabbath, en tanto, andaba cambiando cantantes; y, Deep Purple, por su parte, acababa de resucitar luego de ocho años de tregua. El camino para bandas como Maiden y AC/DC, que cuatro días después haría su debut en ese mismo escenario, estaba relativamente despejado.



La gira World Slavery era la que Iron Maiden andaba haciendo en apoyo a su disco Powerslave, publicado en septiembre del año anterior. Era el quinto del grupo y el tercero con su nuevo vocalista, Bruce Dickinson, con quien llegaron a Rio. Dickinson era un talentoso joven de 27 años de edad. Con él, completaban el grupo, Steve Harris en bajo, Dave Murray y Adrian Smith en guitarras y Nicko McBrain en batería. Y Eddie the Head, la mascota que por un momento nos robó parte de nuestra imaginación.

Existe una historia que dice que "
2 Minutes to Midnight" fue interpretada cuando faltaban dos minutos para las doce. Lo que es cierto es que Iron Maiden apareció en escena un poco antes de la medianoche. Inició su espectáculo con "Aces High". Interpretó trece canciones, en cuya primera parte estuvieron, "The Trooper" y "Flight of Icarus". Pero entre una y otra canción sucedió algo inesperado. Mientras la banda tocaba "Revelations", y Dickinson acompañaba con la guitarra, en un momento el vocalista comenzó a mecer su instrumento, de arriba a abajo. Fue allí cuando la guitarra rozó su frente provocándole un corte que lo hizo sangrar. No obstante, ante la sorpresa de sus propios compañeros, más que de la platea -que por la algarabía, no toda pudo ver el detalle- siguió cantando, mientras la sangre le caía por la mejilla izquierda.

Para la segunda mitad de su presentación llegaron "The Number of the Beast [video], "
Hallowed Be Thy Name", "Iron Maiden" y "Run to the Hills". Y cuando todo parecía que se acababa, la Dama de Hierro inició "Running Free". La despedida llegaba pocos minutos más tarde, con "Sanctuary". Los 250 mil metros cuadrados en el barrio de Jacarepaguá, y sus miles de aficionados, quedaban a la espera de Queen. Otro chapuzón, más cerveza y la vuelta a los andamios.

LA REINA

Poco más de diez años después de haber escuchado a Queen por primera vez en una radiola que había en casa, con el Queen II, y de haberlo presentado un sinnúmero de veces en mis programas de radio en Lima, llegó el momento de verlo en vivo. Queen había llegado hasta la ex capital brasileña un par de días antes de su actuación, causando conmoción entre sus seguidores. Sus miembros se hospedaron en el Copacabana Palace, allí mismo donde recayeron Whitesnake, AC/DC, Ozzy Osbourne, Iron Maiden y Scorpions. A James Taylor y a Nina Hagen, por ejemplo, pude verlos llegar al Othon Palace, en el otro ala de Copacabana. Allí, a mitad de camino, frente al mar Atlántico, estaba ubicado nuestro hotel.



Luego de "Tear It Up", la banda se lanzó con "Tie Your Mother Down", esa canción del A Day at the Races, uno de los discos favoritos de mi colección, importado de los Estados Unidos, y obsequiado por un compañero de clase antes de irse al cielo. También hicieron otros como "It's A Hard Life", "Brighton Rock", "Now I'm Here" y "Dragon Attack". No obstante, uno de los de mayor acogida fue "Love Of My Life", muy popular en Brasil, e irradiado permanentemente por Bandeirantes y Antena Um, emisoras a las que por supuesto tuve oportunidad de visitar.

Si alguien me preguntara qué es lo que más recuerdo del show de Queen, diría que, aunque en distinto orden, el solo de Brian May, el piano de Freddie Mercury, la interpretación de "Somebody to Love" [video], pero, sobre todo, "Bohemian Rhapsody". Aunque fácilmente pudieron haberla elegido para el cierre, la interpretaron a mitad de su espectáculo. Y a mitad de la canción, los cuatro músicos abandonaron el escenario para dejar que los secuenciados coros se escucharan a través de los parlantes. Mientras tanto, entre humo, una pantalla y efectos de iluminación, una rueda en el fondo se mantenía como lo único en movimiento. Luego volverían para el remate de ese clásico del álbum blanco.

Con "Radio Ga Ga", parecía que iba llegando el final. En realidad, fue la canción de despedida. Pero Queen no pudo irse. El respetable pidió el encore. Serían más de las tres de la mañana cuando los cuatro volvieron a escena para interpretar "I Want To Break Free", un tema que yo personalmente le había echado el ojo en Lima apenas nos llegó el álbum [The Works]. Allí nació la leyenda urbana de que el público abucheó a Freddie. Yo, que estuve allí, puedo decir que no me di cuenta. En todo caso, nunca noté que el público hubiera pifeado a Mercury por sus dos poderosas razones que se colocó en el pecho durante esa canción. Y si fue cierto, pudo haber sido solo de un sector de la audiencia. Con "Jailhouse Rock", el pantanoso lugar se convirtió en una gran pista de baile. Inolvidable. El público danzando al ritmo de Elvis con Queen...


Dejaron para el final, "God Save The Queen". Pero antes, y como para sellar su alianza con la multitud carioca que, a pesar de la hora, permanecía encendida, se lanzaron con "We Will Rock You" y "We Are The Champions", del News of the World de 1977. Cuando aún ni soñaba que algún día, y con credencial de prensa, iría a estar frente a Freddie Mercury, Brian May, John Deacon y Roger Taylor, de quienes desde los diez años me había aprendido de memoria sus nombres.

Una semana después, Queen volvería al ruedo. Esa noche, la del 18 de enero, telonearían para ellos: los B-52's y las Go-Go's. Otra historia.

Hoy, a veinticinco años de la hazaña, Rio mira hacia los Juegos Olímpicos del 2016, año en que, entonces, estaremos celebrando el primer cuarto de siglo del Rock in Rio II.

Javier Lishner
Santa Clara, California
11 de enero de 2010


Sunday, January 10, 2010

ALAN GARCÍA, KINA Y EL POPULISMO BARATO

A pesar de los años, que suelen dar experiencia, el presidente peruano Alan García Pérez aún no ha aprendido que hay que antes de hablar hay que pensar. Sobre todo, cuando se es Jefe de Estado. Pero, no. Sigue soltando la lengua cada vez que puede. Ya lo hizo hace una semana en Radioprogramas con aquello de las encuestas que no quisimos tratar en el blog por una cuestión de descanso, amén de que lo acabábamos de elegir como el personaje del año por la cantidad de frases célebres que acumuló durante el 2009. Al final, nadie ha dicho nada de cómo se pagaron esas encuestas que el gobierno -según García Pérez- había mandado a hacer. Hecho que inmediatamente fue desmentido por sus chupamedias, entre ellos, su Primer Ministro. Esta vez, volviendo a la demagogia que ha sido característica de toda su carrera, dice que pedirá ayuda a empresas para que la campeona mundial de la categoría superpluma, la peruana Kina Malpartida, obtenga un departamento.


Lo que en primera instancia suena lindo, amable, caballeroso y hasta bonachón, puede resultar una muestra de la manipulación que hace el Presidente de la República, con el cargo que el pueblo le confirió. Además de dejar una clara muestra del tráfico de influencias, que no es algo nuevo en el ámbito que rodea actualmente a García y que lo rodeó del 85 al 90. "Le voy a pedir a Dionisio Romero, a la Universidad San Martín, a Panamericana...", dijo esta noche en el programa Panorama de la televisión peruana. En cualquier país desarrollado actos como estos serían tildados de discriminatorios. Y es que un presidente no debe estar apoyando a unos deportistas más que a otros, por más que sean campeones. Si se debiera tomar alguna acción para satisfacer las necesidades de la deportista, eso le debe corresponder a una entidad que, en el caso peruano, habría de ser la Federación Peruana de Boxeo o el propio Instituto Peruano del Deporte. Pero no al presidente.

Kina Malpartida es un ídolo en el Perú, fue la deportista del año, es ejemplo para los jóvenes. Es hora de que se haga una ley en la que, por ejemplo, a todos quienes ostenten algún título deportivo mundial, se les entregue un departamento. Que la ley sea para todos. El dinero, en un país que -según García- es el nuevo gigante latinoamericano, no habría de ser problema. Si se quisiera, se podría buscar un presupuesto para que no sea el presidente de la Nación quien tenga que estar "pasando el sombrero", como él mismo dijo en el citado programa.

Hace mucho que en el Perú hay gente que no solo necesita un departamento, sino educación y salud. Es el presidente de la República el que debería estar preocupado en ello, y no estar apareciendo en televisión, cuan grande es, para molestar a sus amigos de la Universidad San Martín, Panamericana o a Dionisio Romero, para convertirse en la varita mágica que todo lo puede. De paso, daría la impresión de que Dioniso Romero, Panamericana [Televisión] y la Universidad San Martín, son algunos de los intocables, por lo menos, mientras dure este gobierno. Ahora, solo faltaría que le pase el sombrero a José Enrique Crousillat y, si le da el físico, también a Rómulo León Alegría. Solo eso le faltó decir para pintarse de cuerpo entero. Salvo mejor opinión. (FOTO: ANDINA/Vidal Tarqui).

Javier Lishner
Santa Clara, California
10 de enero de 2010

ROCK IN RIO: 25 años (1985 - 2010)

Saturday, January 09, 2010

ROCK IN RIO: 25 años (1985 - 2010)

Friday, January 08, 2010

Z ROCK & POP: Otro punto de vista

Otro de los bastiones que, desde Internet, se encuentra dando la batalla por el resurgimiento de la otrora Radio Z Rock & Pop, es Miguel Villamizar, quien tiene en la red más de un blog dedicado a la música y la radio. Desde LO MEJOR del Rock and Pop en PERU, Villamizar escribió Radio Z Rock And Pop On Line: La Buena Música Vive. Al día siguiente, encontramos una nueva nota sobre el tema, titulada Radio La Calle 95.5: Y Cómo Lo Hacen... Cuál Es El Negocio.



Antes de la publicación de la entrevista a Julio Villar, realizada ayer, utilizamos las mismas preguntas para Villamizar. El dedicado blogger respondió, desenfadado y a su manera, el mismo cuestionario de Villar. A diferencia de aquél, Villamizar nunca trabajó en radio. Y mas bien, como él, es desde hace muchos años ferviente seguidor de la radio. Estas fueron sus respuestas.

- Hola Miguel. A fines del año pasado se rumoreó que Radio Z Rock & Pop de Lima iba a cambiar de línea. Y lo hizo. Antes que nada, tú que conoces bien, cuéntanos, ¿cuál era su línea?
- Bueno Radio Z salió a fines del 97 para romper la monotonía en que se había convertido la FM. Su línea era el rock and pop. En sus inicios dio espacio a la música del momento, haciendo una combinación con lo clásico. A fines de 2005 fue a la inversa. Le dio más espacio a lo clásico (preferentemente 80as), alternando con algún tema del momento.

- Pero tengo entendido que hace un par de años la radio se deshizo de algunos de sus importantes valores... Juan Carlos Hurtado y Ninoska Cubas, entre ellos. ¿Sabes qué fue lo que pasó?
- Ellos salieron lamentablemente a inicios de 2006. Juan Carlos Hurtado fue la imagen o, mejor dicho, la voz que identificó a Z. Ellos apostaban a difundir lo nuevo del rock and pop sin dejar de lado la música de los 60as, 70as, 80as y 90as. Tengo entendido que salieron porque se venía la ola del reggaetón y la gerencia quería hacer frente a esa fiebre dando preferencia a la música ochentera. También tuvieron sus programas en Z, Gerardo Manuel y Hugo Salazar. Había un programa llamado Liverpool que difundía todo sobre los Beatles.

- No hace mucho me enteré que habían ingresado Coco Valderrama y Randy Calandra. Creo que Coco ya había trabajado antes allí, en la época de Ninoska y Juan Carlos... Randy, no estoy seguro.
- Randy estuvo en Z el 99. También formaban parte de esa nueva etapa Mario Arroyo, Mariley Paredes, Felipe Alfredo y César André.



- Ahora bien, ¿cuál crees tú que es la verdadera razón del cambio de programación de pop-rock a cumbia y reggaetón?
- Yo me inclinó más a la razón política. Eso de que el rock no vende, por favor, nadie se lo cree. Estamos ya en un año electoral. Quizás sea una exageración lo que te voy a decir, o hasta desproporcinado, pero ya se inició el segundo fujimorismo. Ahorita hay movidas de las más extrañas en las principales televisoras. Muchos dirán que exagero. Pero igual se decía a fines de los 90as. Que lo de Laura Bozzo era un programa inofensivo, que lo suyo daba rating y mira cómo acabaron.

- ¿No crees que los dueños tienen el derecho de elegir las líneas de sus propias estaciones?
- No creo. Para eso hay oyentes.

- ¿A qué te refieres?
- Javier, yo tengo más de 30 años escuchando radio y nunca nadie me ha detenido en la calle para preguntarme qué radio escucho. Y si los dueños tienen derecho a elegir las líneas de sus propias estaciones, entonces los oyentes tenemos derecho a protestar.

- Totalmente de acuerdo.
- Además, no estamos hablando que hubiera salido una nueva emisora para captar nuevos oyentes, sino que se ha sacado del aire de la manera más descarada a una radio que ya tenía doce años en el aire para poner en su lugar (en la misma frecuencia) a otra. Ni Radio Panamericana hizo eso. Ellos fueron más decentes.


- Yo entiendo que el negocio de la radio es diferente al negocio de vender papas o de arreglar autos. Hay una responsabilidad extra por aquello de ser un medio de comunicación masivo. Al menos eso nos enseñaron a nosotros hace 30 años en la universidad. ¿Crees que ha cambiado?
- Con las corporaciones todo ha cambiado, Javier. Ya no hay competencia, menos responsabilidad. Imagínate escuchar por las ondas de Radio Programas propaganda de Radio Oxígeno o de Radio Felicidad. Ahora, Studio 92 sí es un caso de análisis. Es lo peor de la radio. No sé si sabes que en sus programas llaman por teléfono a la gente a mentarles la madre. Eso lo toman como broma... Esa es la radio decente que pregona el grupo RPP.

- Bueno, para mí RPP en sí es una mierda. Qué podría esperar de sus demás emisoras. Lo dice alguien que fue fiel y puntual oyente de esa radio hace dos décadas... Recuerdo los programas de Zoraida Arias en las noches, el arduo trabajo que hacía Jesús Miguel Calderón o la participación de Humberto Martínez Morosini en Ampliación de Noticias. Y no al payaso barbado que luego pusieron allí. En fin... He leído en varios espacios de la Internet, incluido el tuyo, que mucha gente quiere que la Zeta Rock & Pop vuelva. Y hasta parece que no van a dar su brazo a torcer. ¿Qué piensas?
- No hay peor lucha que la que no se hace. Como te dije tenemos derecho a protestar. En provincias no hay un acceso masivo a Internet como lo hay en Lima. Si vuelve Z o no, eso se verá.



- Ya hemos tenido oportunidad de saber tu opinión sobre los cambios de programación, pero, ¿qué piensas del cambio que hace 20 años dio Radio Panamericana, del rock y pop a la salsa? Porque Panamericana ni siquiera le cambió el nombre a la radio. El grupo del señor Capuñay sí. Claro, no podía mantener aquello de "Rock & Pop", pero...
- Como te dije fueron más decentes. Nunca estuvé ni estaré de acuerdo en el cambio de línea músical que hizo Panamericana. Radio Panamericana era una marca nacional...

- Y la sigue siendo.
- ... Era una institución radial reconocida no sólo en todo el país, sino también fuera de nuestras fronteras. Los gerentes o dueños optaron por lo más fácil. Hasta ahora no puedo creer que no se haya decidido difundir el rock alternativo de los 90as y se haya elegido tocar "El meneaito" o "El baile del perrito".


- Creo que les dio mejor resultado. Miguel, pensar que yo conocí a Wilfrido Vargas y en televisión bailé al ritmo de su música. Creo que "El baile del perrito" aún no había aparecido... En fin. ¿Por qué los oyentes del rock y pop son siempre los que se quejan? No los critico. Creo que todos tenemos derecho a quejarnos de cualquier cosa que nos moleste, pero, por ejemplo, ¿hubo gran queja cuando Radio Sabormix cambió su línea y nombre a Radio Z? O cuando Radio A cambió su línea? Yo ya no vivía en el Perú así que no lo sé.
- En los 95.5 estaba Radio Sabormix. Eso fue hasta octubre o noviembre del 97. En diciembre aparece Radio Z. Sobre Radio A, ésta la convirtieron en Radio Mix y ahora es la Karibeña. Sí hubo quejas por Radio A, aunque no en la magnitud que hay ahora por Z. Además que quedaban dos emisoras de baladas: Corazón y Ritmo Romántica. En la actualidad, gracias al grupo RPP, solo queda Ritmo Romántica.

- Miguel, ¿desde cuándo escuchabas Radio Z? ¿Cuándo comenzaste a envolverte en su programación y por qué?
- Casí desde que salió al aire. Su programación marcaba la diferencia e iba más con mis gustos musicales.

- Antes de Radio Z, ¿qué otras radios escuchabas?
- Radio Miraflores y Doble Nueve.

- ¿Qué es lo que más te gustaba de Radio Z?
- Sus disc jockeys y su programación.

- ¿Qué crees que era lo mejor que tenía Z?
- Cuando empezó, era esa combinación de lo nuevo con lo clásico. Muchos dicen que su época de oro fue desde el 98 hasta el 2004, y que, a partir de allí, empezó a decaer. Yo coincido con esa opinión.

- ¿Qué le faltaba a Radio Z para ser la radio perfecta?
- Apostar más por la música del momento. El rock no se acabo en los ochenta. Hay nuevas tendencias, fusiones, grupos, intérpretes. Nunca debió renunciar a sus inicios.



- ¿Por qué crees que debería volver la Z?
- Porque marcaba la diferencia. Ahora prendes la radio y de verdad te digo da ganas de arrojarla al piso.

- ¿Qué tenía Radio Z que no tuvieran las otras? A propósito, ¿quiénes eran su competencia?
- Radio Z, si bien es cierto en un tiempo se volvió repetitiva, últimamente lo fue corrigiendo. Había más variedad como en sus inicios. Bueno, Oxigeno para mí nunca fue competencia, fue simplemente una mala copia de Z. Cuando mis amigos me preguntan sobre Oxígeno, yo les digo que mejor carguen bien su mp3.

- Jajajaja.
- Es que Oxígeno no sale de su catálogo de 100 canciones. Yo escuchaba Z y Doble Nueve.


- ¿No crees que una radio que solo toca recuerdos, no aporta mucho? Yo tengo mi propia opinión.
- Estoy de acuerdo contigo. Llegó un momento que Z hizo eso. Y te voy a contar algo. No sé cuántos emails escribí en el 2006 y 2007 a los djs que en esa época estaban en Z, sugiriéndoles que no tocaran tantos recuerdos porque había música nueva y buena. Sé que muchos sugerían eso pero no hicieron caso.

- ¿Qué opinas de los famosos "focus groups" y de las encuestas de sintonía?
- Son un invento de las corporaciones radiales. Cómo van a medir sólo en Lima. Eso es una estafa.

- De todo esto, tú como oyente seguidor de la radio, ¿qué esperas? ¿Cuál crees que vaya a ser el final?
- La verdad no lo sé. Yo, como muchos, quisiera que vuelva Z pero creo que no será así.

- Si te pidiera una frase para poner en la tumba de Radio Z Rock & Pop de Lima, ¿cuál escogerías?
- Ninguna, porque Z no ha muerto. Quizás ya no esté en el aire pero está en el corazón de mucha gente principalmente de provincias. De eso te puedo dar fé.

- Miguel, muchas gracias. Algún día espero que nos podamos conocer. Recibe un fuerte abrazo.
- Igual amigo Javier. Gracias a tí, y por tu culpa estoy ahora aquí... ja ja ja. Siempre dije que si no me hubieras contestado mi comentario en tu prestigioso blog cuando hiciste el post de La Más Más no estaría aquí. Un abrazo y Dios te bendiga.
- Ave María Purísima.

Javier Lishner
Santa Clara, California
8 de enero de 2010

NOTA RELACIONADA:
- Z ROCK & POP: Entre perder o ganar

Thursday, January 07, 2010

Z ROCK & POP: Entre perder o ganar

Sucedió no hace mucho que, el 1 de enero de 2006, la principal radio de música alternativa de la Bahía de San Francisco amaneció llamándose La Romántica. Los gringos y yo nos quejamos. La emisora que por tantos años se había identificado con la música de locos, de la noche a la mañana, luego de unas lucesitas de bengala y un par de botellas de champán, comenzaba a transmitir canciones de Luis Miguel. En Lima, Perú, la cosa vuelve a suceder con la otrora Radio Z Rock & Pop, la que desde hace unos días, por coincidencia también durante año nuevo, se hace llamar La Calle. Y su programación, en los 95.5 del dial, dista mucho de la música pop ochentera y, a veces noventera, que la identificó.


Luego de algunos meses, enclavada en San Jose, California, Radio La Romántica cambió de nombre a Enamorada 104.9. Y obviamente, con ese remoquete, siguió con la misma música de Luis Miguel y compañía. No obstante, el 26 de febrero de 2007, luego de que un 60% de oyentes pidiera el regreso del rock al dial, Radio Enamorada presentó "Te Veo Venir Soledad", de Franco de Vita. Faltaban diez minutos para las cuatro de la tarde. Lo que siguió fue "For Those About to Rock (We Salute You)" de AC/DC. Era, como se dice, una pista. Una hora más tarde, el anuncio fue oficial. Segmentos de canciones como "Smells Like Teen Spirit" de Nirvana y "Give it Away" de los Red Hot Chili Peppers y, luego, la versión completa de "Beautiful Day" de U2, sellaron finalmente el triunfo del rock. La radio había vuelto a su programación habitual. Los 104.9 estaban de fiesta. Y con ella, la mayoría de sus oyentes. Actualmente es La Preciosa.

En nuestra búsqueda de información sobre el tema de Radio Z, nos encontramos con el blog Lima Airplay... Los Recuerdos De Una Ciudad! Allí encontramos algunos comentarios de amigos que visitan Rock Around the Blog. Pusimos la lupa encima de la pantalla y descubrimos al creador del espacio. Una nota en la que demostraba pasión por su radio favorita, pero, además, conocimiento del tema, nos llamó la atención. La tituló, Un tributo al amigo que se fue. Así llegamos a Julio Villar, un personaje amante de la música, y, con él, descubrimos un poco más sobre este cambio que, en el dial peruano, volvió a dejar incertidumbre. Porque, como en la Bahía de San Francisco, tampoco es la primera vez que sucede. Veamos.

- Hola Julio. A fines del año pasado se rumoreó que Radio Z Rock & Pop de Lima iba a cambiar de línea.Y lo hizo. Antes que nada, tú que conoces bien, cuéntanos, ¿cuál era su línea?
- Cuando Zeta apareció en el dial, la única radio rock & pop existente era Radio América. Desde un inicio apostó por los temas del recuerdo pero un poco rebuscados, no los trillados de siempre. Aunque también es muy cierto que fue al rescate de los éxitos que nos perdimos de los 90's más los éxitos actuales de la época.

- Pero tengo entendido que hace un par de años la radio se deshizo de algunos de sus importantes valores... Juan Carlos Hurtado y Ninoska Cubas, entre ellos. ¿Sabes qué fue lo que pasó?
- La verdad es que ese momento estaba cantado. Se quitó el ranking semanal y se dejaron de tocar temas actuales, y malas decisiones por el entonces dueño de las emisoras. Lo primero fue la salida de Elmer Lamadrid (programador por entonces de Radio A) y el cambio de las balada romántica por reggaetón y la bailanta argentina, lo que ocasionaría la muerte de "la radio del amor"; pero, además, el staff de Zeta le resultaba muy caro, se dejó de tocar rock en español, no Madonna, no Michael Jackson, incluyendo la permanente intromisión del dueño, lo que provocó cierta apatía en los djs.

- No hace mucho me enteré que habían ingresado Coco Valderrama y Randy Calandra. Creo que Coco ya había trabajado antes allí, en la época de Ninoska y Juan Carlos... Y Randy no sé.
- En verdad, Coco y Randy estuvieron en los inicios de la radio. Randy se alejó para reaparecer en Radio Rebuena.



- Ahora bien, ¿cuál crees tú que es la verdadera razón del cambio de programación de pop-rock a cumbia y reggaetón?
- Creo que si tú compras algo es para usarlo a tu gusto y conveniencia. Los actuales dueños ven por conveniente un formato que les brinde un canal de promoción a los eventos que realizan en todo el Perú. Simplemente encontraron la oportunidad de penetrar el mercado limeño. No hubiera sido diferente si por decirlo hubiesen estado a la venta Radioprogramas del Perú o Studio 92.

- ¿A qué te refieres con eso de Radioprogramas del Perú o Studio 92?
- Lo digo por soltar nombres. La FM limeña no da cabida a más radios; por lo tanto, solo está la oportunidad de comprar la señal. En este caso, repito, igual hubieran cambiado el formato así la radio se hubiera llamado Studio 92, Doble Nueve o Filarmonía.

- Comprendo. ¿No crees que los dueños tienen el derecho de elegir las líneas de sus propias estaciones?
- Al final es su inversión, no es culpa de ellos encontrar una radio destruida por malas decisiones de otras personas. Sé de primera mano que los señores Capuñay no sabían qué hacer con Zeta, y sin vendedores que supieran vender el formato, ya les resultaba imposible manejar un negocio que no conocen.

- Yo entiendo que el negocio de la radio es diferente al negocio de vender papas o de arreglar autos. Hay una responsabilidad extra por aquello de ser un medio de comunicación masivo. Al menos eso nos enseñaron a nosotros hace 30 años en la universidad. ¿Crees que ha cambiado?
- Nosotros en los 80's gozamos de la experiencia de tener radios multiformato. Podías tocar a Pandora con Lionel Richie, a Quiet Riot con Luis Miguel y cosas por el estilo. Pero francamente no sé quién fue el culpable de la segmentación publicitaria. Esto llevó a la especialización en las ventas. Creo que se perdió el vendedor todo terreno.

Hubo un tiempo... elenco ganador de Radio Z Rock & Pop.

- He leído en varios espacios de la Internet, incluido el tuyo, que mucha gente quiere que la Zeta Rock & Pop vuelva. Y hasta parece que no van a dar su brazo a torcer. ¿Qué piensas?
- La situación no tiene vuelta atrás. Así como perdimos Panamericana y 1160 en los 90's, los amantes de la buena música tendrán que buscar alguna emisora que le ofrezca siquiera el feeling de Zeta.

- ¿Cuál es tu opinión del cambio que hace 20 años dio Radio Panamericana, del rock y pop a la salsa? Porque Panamericana ni siquiera le cambió el nombre a la radio. El grupo del señor Capuñay sí. Claro, no podía mantener aquello de "Rock & Pop", pero...
- Zeta Rock & Pop, Studio 92 y Panamericana, son marcas muy fuertes en el mercado. Lo de "Pana" fue un proceso que comenzó con los consabidos "cachitos de sabor" y la decisión era competir con 1160 (octavo lugar varias temporadas en el survey), o atacar directamente al número 1, en este caso Radiomar Plus. Lo de Zeta era un cambio radical.

- ¿Por qué los oyentes del rock y pop son siempre los que se quejan? No los critico. Creo que todos tenemos derecho a quejarnos de cualquier cosa que nos moleste, pero, por ejemplo, ¿hubo gran queja cuando Radio A -que pasaba baladas en español- cambió su línea y nombre a Radio Z? Yo ya no vivía en el Perú así que no lo sé.
- Radio A se mantuvo hasta el 2008, en que se convirtió en Radiomix; Zeta, en cambio, reemplazó a Sabormix que era un arroz con mango total. Y a pesar de estar en los primeros lugares, no vendía. Creo que los oyentes de Radio A todavía no encuentran qué escuchar.

- Pobrecitos... Julio, ¿desde cuándo escuchabas Radio Z? ¿Cuándo comenzaste a envolverte en su programación y por qué?
- Zeta la escuchaba por cosas del trabajo, y siempre me molestaba el hecho que no se tocaran otras canciones conocidas en general. Un día le dije a un amigo que conocía a Juan Carlos Hurtado, que quería conocerlo. Fue en el 2002. Conversamos y Juanca me enseñó el otro punto de vista, ese que tienen ustedes, la responsabilidad de agradar al público y a la vez que el producto radio venda... De nuestras charlas salieron varias ideas y la verdad es que encontré la oportunidad de hacer realidad el bichito que uno lleva dentro con la vida de la radio.

- Quiere decir que hiciste radio?
- Cuando se pensó en el programa Lima Airplay, Ninoska se comunicó conmigo con la idea de reproducir las canciones que sonaron en Lima de acuerdo precisamente a Lima Airplay, un ranking de la revista Funky Hits que se venía haciendo desde 1986...

- La recuerdo perfectamente.
- ... bueno, y como laboré es esa revista, poseo esas listas. Quedamos en hacer el programa adecuándolo al formato de la radio. Luego se introdujeron más variables como las noticias de la fecha que tomábamos el ranking, los programas de televisión y los estrenos en cines. Información que me encargué de ir recopilando. Y ojo que lo de "las cápsulas informativas" lo hicimos antes que otras radios. Fueron un total de 38 programas. Desde junio de 2004 hasta julio del siguiente año.



- Antes de Radio Z, ¿qué otras emisoras escuchabas?
- Yo comencé a escuchar radio en 1977 y creo que como muchos de nosotros, lo primero que aprendí fueron las canciones en español. En mi caso más el pop que las baladas. Ya en los 80’s me atrapó Radio 1160 por el avance Billboard que conducía Rafael Ortega, y no fue hasta 1983 que me atrapó Susana Alcántara con La Más Más de la semana. Tenía apuntado todos los rankings y, bueno, creo que a todos nos pasa, la mamá botando las cosas sin consultar, ¿no?. Lo demás es prácticamente parte de lo que es mi trabajo, el cheque radial de música. Lo empezamos en el 86 y no paramos... je.

- Me has hecho recordar al gran Rafael Ortega Sánchez, con quien hice mi primera animación pública en los albores de mi carrera. Fue en el Municipio de Miraflores. Bueno, volviendo al tema, ¿qué es lo que más te gustaba de Radio Z?
- Lo que me atrapó no solo fue la compaginación musical, las anécdotas, los cuentos, las historias... las experiencias de cada DJ era como si ellos estaban como cualquier amigo diciéndote, "Julio, sabes que esta canción me hizo acordar la vez que...". Era algo así.

- ¿Qué crees que era lo mejor que tenía Z?
- Fue el cerebro que estuvo desde el inicio, y tres buenos complementos. Digamos la columna vertebral de Studio 92 de los 80’s, pero sin el entrenador: Juan Carlos, Ninoska, Coco y Randy.

- ¿Qué le faltaba a Radio Z para ser la radio perfecta?
- Zeta no pudo competir con el dinero de RPP. Así de simple. Una radio insípida como Oxígeno, se promocionó por todos los medios, mientras Zeta solo regalaba calcomanías.

- ¿Por qué crees que debería volver la Z?
- Los amantes de la buena música ya no tenemos una radio con variedad. Si alguien compra la marca, se consigue una señal para transmitir y hace lo que debe hacer, creo que funcionaría.

- ¿Qué tenía Radio Z que no tuvieran las otras? A propósito, ¿quiénes eran su competencia?
- Como dije, tenía variedad. De los 60’s a la actualidad. Por formato te diría que su competencia eran Radio Oxígeno, La Eñe y Telestereo.

- ¿No crees que una radio que solo toca recuerdos, no aporta mucho? Yo tengo mi propia opinión.
- Dependiendo de cómo toques esos recuerdos. Que no te toquen todos los días la misma lista como si fuera un i-Pod. Pero digamos... Yo me acomodo en el formato soft-rock de Zeta de los primeros años; es decir, actuales con cachitos de música del recuerdo.



- ¿Qué opinas de los famosos "focus groups" y de las encuestas de sintonía?
- Hace tiempo vengo pensando en lo amañado de los estudios y aquello de que el que no compra el survey no aparece en los resultados. La música es tan relativa en gustos... no es como hacer probar un chocolate por ejemplo que te contestan "sí, rico" o "no, feo". En música alguien puede responder "ala... qué paja" y otro te puede decir "no pasa nada". Los focus group para mi no funcionan en música.

- De todo esto, tú como oyente seguidor de la radio, ¿qué esperas? ¿Cuál crees que vaya a ser el final?
- La suerte está echada. Lo mío es solo nostalgia.

- Si te pidiera una frase para poner en la tumba de Radio Z Rock & Pop de Lima, ¿cuál escogerías?
- "Zeta no tuvo oyentes, tuvo fanáticos". Gracias por darnos tu esencia de los ochentas.

- Julio, muchas gracias. Algún día espero que nos podamos conocer. Recibe un fuerte abrazo.
- Gracias a tí por la paciencia. Espero conocerte a tu llegada.
- No te preocupes, que no te pierdes de mucho.

Javier Lishner
Santa Clara, California
8 de enero de 2010

NOTA RELACIONADA:
- Z ROCK & POP: Otro punto de vista

Wednesday, January 06, 2010

LO QUE HARÉ CUANDO VISITE LIMA

Llegaré a Lima solo y por pocos días. Del aeropuerto internacional me iré directamente a algún hotel situado en el distrito de Miraflores, uno de aquellos que no conozco y que están ubicados frente a la costa del mar Pacífico; seguramente, en algún terreno por donde una y mil veces pasé cuando era joven. Me instalaré en la habitación con la firme idea de quedarme únicamente en la gran capital. Y es que, por más que me tientan tantos lugares (el recordado Huaraz, el Cuzco majestuoso, la selva tropical, la Ica inolvidable, y otras encantadoras ciudades como Tacna, Arequipa y Huancayo, o el norte tan familiar), en Lima tengo tanto por hacer que necesito cumplir y concentrarme primero con ella.


Tras descansar esa noche, seguramente luego de brindar con una Cristal o tomarme un pisco sour de bienvenida, prepararé mi estada que habrá de ser fuera de las instalaciones de hotel. Lo primero que haré será el peregrinaje a la casa familiar, aún levantada en la calle Guillermo Marconi, en el distrito de San Isidro. Allí, en esa dirección que lleva el nombre del padre de la radio (¡vaya premonición!) me espera la inmensa pintura del bisabuelo Borrero, el mejor testigo de mis locas ilusiones de tener éxito en la radio y de mis posteriores faenas (incluídas muchas noches de farra). El bisabuelo murió en Cali, Colombia, en 1900, y todos quienes alguna vez pasaron por esa casa deben aún recordarlo. Porque con su mirada nos seguía desde esa pared.

Aprovecharé para almorzar con mis familiares en algún lugar cercano, de preferencia en el barrio. He sabido que lo que alguna vez fue zona residencial, es hoy área de entretenimiento y negocios. ¡Oh novedad! Es justamente la casa de la familia, una de las construcciones que aún se mantienen incólumes ante el arribo de los nuevos tiempos. Mientras esté haciendo la digestión y luego de haber visto que, aunque con canas, todos gozan de buena salud, empezaré recién a anunciar mi presencia. Pero antes de acordar cualquier cita, me daré un salto para visitar las tumbas de mis abuelos (los Lishner-Toulier y los Farfán-Borrero) y la de mi hermanito menor. Y también el forado, que fue lo único que quedó del colegio de Camino Real, luego de que los curas Maristas vendieran ese terreno. Doce años de mi vida encima de ese hueco, no fueron en balde. Sería genial quedarme en el Swissôtel Lima, en San Isidro, pero temo que la vista de la habitación dé directamente a ese forado y me haga tener sentimientos encontrados. La reunión con la gente del cole estará asegurada (como que soy el administrador del foro de la promo. Además, se reúnen con cierta frecuencia).


Los siguientes días servirán para recorrer la Lima que siguió creciendo durante los lustros que no viví en ella. La Lima de la que me hablan amigos y familiares, y de la que leo a diario por Internet. La Lima cuadrada por la que tantas veces pasé, en la que adquirí discos en la mitad de la calle, en la que terminé a medianoche tomando en alguno de sus huariques. La Lima de las afueras, hasta donde llegué casi siempre con grupos de rock. Rio y Frágil, entre ellos. Y también las playas, algunas de las que mi familia y otras tan aventureras como la mía, de a pocos, fueron descubriendo hace más de cuatro décadas.

Con profundo agradecimiento visitaré mis otras dos casas, si es que me lo permiten, claro está: Radio Miraflores y Radio Panamericana, por más que hubieran cambiado sus líneas, sus locales y todo aquello que el tiempo permite. Y visitaré a todos mis ex compañeros, los de abajo y los de arriba, los de la derecha y los de la izquierda, los pobres y los ricos, los gordos y los flacos, porque siempre fue la esencia lo que me importó. Luego intentaré seguir por otros medios por los que también pasé durante mis inolvidables quince minutos. El diario Expreso y Radio Nacional del Perú, por ejemplo. Y contactaré a periodistas y colegas disc jockeys de la época, la de los años ochenta, muchos de los que siguen activos. Y trataré de comunicarme con los familiares de Diana García, Elvira Gálvez, Enrique Llamosas y otros amigos, sin cuya presencia mi carrera nunca hubiera tenido sentido. Intentaré encontrarme con Pedrito Roncallo, Lucho Argüelles, Tony Marbel, Iván Márquez, Gerardo Manuel, y otros maestros amigos, cuya influencia fue muy importante. Y caminaré por los barrios de Lince y Jesús María (donde trataré de conocer a mi amigo virtual "Luis de Jesús María", quien desde hace mucho deja comentarios casi en cada post de este blog). También andaré por Santa Beatriz y Barranco, sin darle importancia a la hora. Solo viendo las calles, las tiendas, la gente... el cielo y el tiempo. Tomando fotos, casi como turista.


Pero también dedicaré parte de mi estada para recorrer los viejos y nuevos lugares nocturnos de Lima, y reencontrarme con todos los buenos amigos que hice. Muchos de ellos, músicos. Y por supuesto, también para conocer personalmente a los lectores del blog. Al menos, a los que pudiera contactar. A Jorge Sáenz, por ejemplo, le pediré la botella de pisco que me ha ofrecido más de una vez entre líneas. A Eagle le llevaré una copia del álbum Surrealistic Pillow de los Jefferson Airplane. A Miguelito le regalaré un llavero original de Radio Panamericana y una calcomanía clave, y, a Hel, un tablero de ajedrez autografiado por los hermanitos Cori, que ahora andan requete furiosos por esto de la deuda de la Federación Peruana de Ajedrez que les impide participar en los campeonatos internacionales. Y a Duda, le ofreceré un jabón Don Máximo para que, al igual que KISS, algún día se quite la máscara. Antes de cumplir con eso, no tomaré el avión de regreso. Estar llegando a un cuarto de millón de visitas en este blog me conmueve. Y aunque para los marqueteros, aquellos que solo hacen las cosas para vender, esa cantidad no signifique mucho, para mí tiene valor. Porque desde que lo inicié, solo teniendo como testigo a JZ The Rocker, nunca promocioné el blog, nunca pedí que me leyeran y nunca he escrito algo con la intención de vender (ni siquiera cuando publiqué la nota de las corbatas de Jerry García). Lo que no quiere decir que en un futuro no lo haga. Sobre todo, si por quedarme unos días más en Lima, me empiece a quedar sin lana... jejeje.

Un feliz año para todos.

Javier Lishner
Santa Clara, California
6 de enero de 2010

PD: Y al amigo Anonymous, que dejó un comentario el pasado 3 de enero en la nota sobre ZZ Top, le haré entrega de una de las corbatas de Jerry Garcia y una copia de una foto firmada por el propio Jerry. Solo hace falta que deje el anonimato nomás.