Tuesday, November 04, 2008

DRAGON: La longeva criatura aún vive

Para identificar a Dragon, habría que comenzar por decir que es aquel grupo que entre 1982 y 1983 popularizó un tema de título "Rain". Eran neozelandeces y se habían formado diez años antes en Auckland, la más grande y populosa área de ese país del Pacífico. Originalmente lo integraron, Graeme Collins en voz, Ray Goodwin en guitarra, Todd Hunter en bajo, y, Neil Reynolds en batería.

"Rain".

Para nadie es novedad que tal vez AC/DC sea el nombre más popular que alguna vez haya exportado Australia. Otros, dirán que INXS. Pero, ¿qué pasa con su vecino Nueva Zelanda? Es Split Enz un buen candidato. Y, por coincidencia, se gestó el mismo año que Dragon. Aunque se disolvió cuando Dragon andaba volando alto. Neil Finn, uno de los miembros de Split Enz, fue quien años después crearía Crowded House, otra banda neozelandesa no tan lejana a nuestra memoria.

Cuando hace dos años escribimos en este mismo blog sobre Uriah Heep, a raíz de su llegada al Perú, hicimos mención de que, tal vez, era una de las bandas que más formaciones había tenido a través de los años. Todavía no sabíamos que, por Dragon, habían pasado casi cuarenta miembros. Que para un cuarteto -a veces quinteto-, no es un mal récord.

Lo cierto es que para el Body and the Beat, su octavo disco, lanzado en 1984 bajo el sello de Polydor, formaban el elenco: Todd Hunter en el bajo, su hermano Marc en la voz, Robert Taylor en guitarra, Paul Hewson en teclados y Terry Chambers en batería. Pocos días después de su alejamiento del grupo, en 1985, Hewson fue encontrado muerto. Era el segundo de la banda que se escapaba sin pedir permiso, y por la misma razón que el primero, Neil Storey, el baterista que los acompañó entre el 72 y 75. Años después, en 1998, la fatalidad les volvió a jugar mal. De cáncer al esófago, murió Marc Hunter, hermano del bajista fundador y vocalista casi desde sus primeros días (Marc es quien aparece en el video de "Rain").

El disco Body and the Beat lanzado en 1984.

Actualmente, y desde 2006, integran la longeva criatura, Mark Williams en voces, Bruce Reid en guitarra, Pete Drummond en batería, y, Todd Hunter, único miembro original del conjunto. Ellos son los que grabaron Dragon Remembers, publicado este año. De los neozelandeces que a través del tiempo han acompañado a Dragon en escenarios y listas de popularidad, más en aquella parte del mundo que en esta, están, Human Instinct with Billy T.K., Space Farm, Living Force y Hello Sailor.

Y, a pesar de todo, cambios de formación, decesos y los miles de movimientos sísmicos que suceden cada año en Nueva Zelanda, el Dragon sigue vivo.

Javier Lishner
Santa Clara, California
4 de noviembre de 2008

7 comments:

Juan Alberto Mata said...

Querido Javier:

Como anécdota, recuerdo bien cuando recibí el 45 r.p.m. de esa canción (en El Virrey), y te lo llevé cuando estabas en Panamericana junto a Cesar Abril. Recuerdo también la retiscencia de Cesar para ponerlo en programación, pero debido a tu insistencia y la amistad entre todos comenzó a sonar, pero sin pena ni gloria pasó totalmente desapercibida.

Poco después, cuando recibo el LP, estaba la "versión larga", aquella que empieza con sonidos de una tormenta, y te lo volví a llevar, quizás motivado por que me resistía a pensar que una canción tan buena no funcionara; esta vez sí que pegó, y mucho, a tal punto que se convirtió en la Más Más de ese año...

Lo que un pequeño arreglo y las circunstancias adecuadas pueden hacer...

Un abrazo desde Costa Rica.

JAM

Javier Vasquez L said...

Pucha...a mi nunca me gustó esa canción, la sentía como un pop mas de la época, peor aún esa versión larga con la intro de la tormenta, y el tecladito infante que le ponian!...

Hoy, es canción infaltable en las radios retro ochenteras limeñas. La gente la sigue disfrutando. Yo la sigo cambiando.

=)

Jav

Juan Alberto Mata said...

Estimado Javier:

Gracias a tu comentario, me siento obligado a aclarar que cuando me refería a "una canción tan buena", me refería al potencial de ventas que tenía, que era un poco mi trabajo en ese entonces.

En lo particular, yo tampoco la puedo volver a escuchar, no sólo porque no me gusta, sino tambien por saturación.

Saludos,

JAM

Javier Lishner said...

Hola JAMB:

Recuerdo la anécdota perfectamente. No incluí tu nombre solo porque no hice mención a cómo llegó la canción al Perú. Sin embargo, recuerdo bien cuando la llevaste, la popularidad que alcanzó en la radio, y el afecto personal que le tuve, por esa confianza e insistencia que mencionas.

Es siempre agradable recordar esos momentos tan simples que en determinada ocasión fueron importantes en nuestras carreras.

Por lo menos esta vez, a diferencia de la de Miguel Ríos, la versión larga si fue tal. jaja.

Un abrazo,

JL

Javier Lishner said...

Bueno mi estimado Javier, ante los gustos nada se puede hacer. Lo que sí lamento es que sea infaltable en las radios retro ochenteras limeñas.

O sea, escucharla una vez cada diez años, como que pasa. Pero que la transmitan como que fuera el hit del momento, creo que es demasiado. S.e.u.o.

Un abrazo,

JL

Eagle said...

A mi me pasa algo extraño: cuanto menos escucho música de los ochenta, más la valoro.
Para Duran Duran no escuché ninguna de sus canciones clásicas ochenteras por largos meses hasta el mismo instante del recital, y sentí que no las había escuchado por años, por lo que las disfruté al máximo.
Yo, al igual que Javier y Juan, pasó de largo a las emisoras ochentosas.

Javier Lishner said...

Hola Eagle:

Como alguna vez te comenté, la década del ochenta es para mí la década perdida.

Eso no quiere decir que no tenga mi corazoncito pues la trabajé completa mientras estuve en la radio. O, que, por ejemplo, no pueda escribir de ella...

Muy por el contrario. Mucha de mi experiencia sucedió durante esos años y mal haría en quedarme callado. Además, no dudo que hubo muy rescatables artistas y grupos. O eventos, como Rock in Rio, al cual asistí.

Del tema, sé que podríamos tener un largo intercambio de opiniones. Casi como el de si la alcaldía de Jesús María, en Lima, hizo bien o no con aquella ordenanza municipal en contra de la crianza de perros... Bueno, para tí fue en favor de ellos y de los vecinos del distrito.

Un abrazo ochentero,

JL