Monday, September 10, 2007

Un momento de meditación
¿DEBERÍA LEGALIZARSE TAMBIÉN EL ROBO?

Siempre tan franco, el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, se pronunció sobre un tema de permanente actualidad. Dijo que, "no es posible que vivamos en una generación donde un grupo decide sobre la existencia de otros seres, sólo porque le da la gana". Eso es, justamente, lo que la iglesia que él representa ha hecho durante siglos.
Como quien habla a los animales, desde el púlpito, afirmó que, "con ese criterio, debería legalizarse también el robo y otros delitos que se producen con frecuencia". Si Condorito hubiera estado en la misa, se hubiera caído de espaldas.


Motel en Las Vegas tiene sitio disponible (FOTO: Javier Lishner)

Para no hacer mala sangre con este purpurado, retrógrado y enclenque, me pregunto si son estos muñecones de faldón los que habrían de decidir qué hacer en una decisión netamente personal o de pareja.
Escuchar hablar a Cipriani sobre aborto es como oír a Susy Díaz hablando del Pacto Andino. La iglesia es cuestión de fé. Que viva el rock, la concha y la libertad individual de las personas.

Javier Lishner
Santa Clara, California
10 de septiembre de 2007

4 comments:

Anonymous said...

Hola Javier,
que buena foto!!!
yo diria que ese lugar, "la concha", es un lugar (valga la redundancia) de formacion profesional de muchas personas de nuestro medio en Lima, y de muchos politicos, la universidad internacional de la conchudez, teniendo como rector a Carlos Manrique, el patan de CLAE, que sigue estafando a la gente hoy en dia...
Abrazos!!
HEL (de Los OLivos)

Mauriciorecord said...

Totalmente de acuerdo Javier. como casi cualquier dirigente de la Iglesia Católica, no sabe donde esta parado. Qué canción le podríamos recomendar? Yo propongo Suicide Solution de Ozzy Osbourne.

Un abrazo

Javier Lishner said...

Hel:

O sea que Carlos Manrique bien pudo haber sido cura. Porque, por lo que escribes, parece que tiene las características. Pasta, le llaman algunos.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Mauricio:

Dediquémosle "Hear Me Lord". Aunque, posiblemente, George no hubiera estado muy contento.

Un abrazo,

JL