Sunday, March 22, 2009

LA LEYENDA DEL MAGO Y SU GUITARRA (I)

El mago fue alguna vez el guitarrista más asediado del mundo. Claro, su grupo, Deep Purple, andaba por todo lo alto y, "Smoke on the Water", una de sus piezas musicales, se convertía en una de las más populares de la época. Desafortunadamente, el pedestal no le duró mucho. Seis discos entre el 70 y 73 terminaron por agotar las neuronas de algunos. Ian Gillan y Roger Glover, optaron por retirarse. Ritchie Blackmore, el guitarrista, quedó listo para continuar en la brega al lado de un exquisito bajista y cantante llamado Glenn Hughes, y de un desconocido vocalista de nombre David Coverdale. Detrás, el baterista Ian Paice, y, a un costado, el teclista Jon Lord, seguían leales a los principios con los que la banda se había formado en Hertfordshire, al Este de Inglaterra.


Cuentan que Ritchie Blackmore tuvo su primera guitarra a la edad de 11 años. Se la regaló papá con la acostumbrada condición de que estudiara. Y fue así que el pequeño tomó lecciones de música clásica y el geniecillo fue creciendo.

Anduvo en algunos grupos locales antes de formar parte del combo de Screaming Lord Sutch, pionero de los espectáculos teatrales de rock, y por el que pasaron, amén de Blackmore, Matthew Fisher, Keith Moon, Noel Redding y su futuro compañero en la gestación de Deep Purple, el bajista Nick Simper.

Por ese entonces, al lado del teclista Jon Lord, Blackmore funda Roundabout. Esa sería la semilla que -junto a Paice, Simper y el vocalista Rod Evans-, germinaría como Deep Purple. Esa formación duró solo tres discos, lanzados entre el 68 y 69.


El arribo a la banda de Ian Gillan y Roger Glover, quienes llegaron directamente de Episode Six, cambió el rumbo de su música. In Rock, grabado entre los estudios IBC, De Lane Lea y Abbey Road, fue una muestra de ello. La psicodelia había pasado de moda. Dos años después, Machine Head sería otra contundente evidencia. Pero, como ya sabemos, los hombres G que llegaron juntos, cuatro años después, se fueron juntos.

Glenn Hughes era un cotizado bajista y cantante miembro de Trapeze, un grupo inglés familiarizado con el rock fuerte. Su tercer disco, You Are the Music... We're Just the Band, fue lanzado en 1972. Les llegó la gira, y, a él, casi inmediatamente la propuesta para reemplazar a Glover. Era junio del 73. Hughes aceptó, dejó a Trapeze y se acopló bien en la banda. Deep Purple, entonces, siguió en la búsqueda de lo más difícil: reemplazar a Gillan.

David Coverdale trabajaba en una tienda de ropa antes de que viera un aviso en el Melody Maker donde solicitaban cantante. Por esos días, Coverdale formaba parte de un grupo llamado The Government. Pero, de un momento a otro, su vida cambiaría cuando Deep Purple decidió tomar en serio su demo. En muy poco tiempo Coverdale debutaba al frente de la banda, en California, el 6 de abril de 1974. Aunque aquella tarde de Ontario, a unas 50 millas de Los Angeles, el mago le robó el show.


Con esa formación (Blackmore, Coverdale, Hughes, Lord, Paice), hicieron dos discos antes de que el guitarrista tomara su viola y abandonara la nave. El giro musical de corte funky que Deep Purple iba tomando, terminó por aburrirlo. En 1975, entre los discos Burn y Stormbringer, Blackmore lanzó el suyo: Rainbow. Su título fue mucho más que el nombre del disco. Fue el camuflado nombre de su nuevo encanto. Consistió en todo el grupo Elf, con la excepción del guitarrista. Acto seguido, Elf, el conjunto neoyorquino que había teloneado más de una vez para Purple, desapareció. Sin embargo, el hard rock ganó a un nuevo aliado. Allí, en Rainbow, se encontraba un bajito de nombre Ronnie James Dio, que entre sus cualidades era también un excepcional cantante. Y juntos hicieron hechizos.

Javier Lishner
Santa Clara, California
22 de marzo de 2009

NOTA RELACIONADA:
- Boda en Nueva York. LA LEYENDA DEL HADA Y EL MAGO

Saturday, March 21, 2009

ALGO MÁS QUE NOSTALGIA: Ave Diana

Hace unos días, Antonyfoot, visitante de Rock Around the Blog, puso la primera piedra de lo que podríamos comenzar a construir entre muchos: un lugar dedicado a Diana García de Palacios, por todo aquello que hizo por la difusión de la música pop en el Perú, por su influencia en la radiodifusión y por lo que significó para varias generaciones de oyentes. Buscando entre esos recuerdos que siempre tenemos en casa, Antonyfoot encontró la voz de Diana. Ofreció compartirla en la red y lo hizo aquí. Es solo una intervención, pero significa mucho.


En la foto de abril de 1988, en la cabina de Radio Miraflores FM, aparece Diana rodeada de sus colegas y amigos Quique Cano-Alva, Sammy Sadovnik, Juan Carlos Caipo (músico), Raúl Cabrera, Johnny López, Javier Lishner, Caipo Jr., Andrés Rojas (representante discográfico), Álamo Pérez-Luna (periodista) y Giovanni Forno.



El 6 de junio se cumplirá un año más de su partida, y la fecha podríamos celebrarla recordándola con opiniones, fotos, anécdotas, canciones y hasta con aquella entrevista que alguna vez escuché en la Internet que le hizo Juan Carlos Hurtado. Me comprometo a conseguir comentarios de algunos de sus colegas, a seis años de aquel día.

Javier Lishner
Santa Clara, California
21 de marzo de 2009

NOTAS RELACIONADAS:
- EL TOQUE DE DIANA
- COSAS DE LA VIDA. Recordando a Diana García

AVISO DE SERVICIO PÚBLICO


Dice el diccionario de Oxford sobre Buddha: A title given to successive teachers (past and future) of Buddhism, although it usually denotes the founder of Buddhism, Siddhartha Gautama ( c. 563 BC – c. 480 BC ). Although born an Indian prince (in what is now Nepal), he renounced his kingdom, wife, and child to become an ascetic, taking religious instruction until he attained enlightenment (nirvana) through meditation beneath a bo tree in the village of Bodhgaya. He then taught all who wanted to learn, regardless of sex, class, or caste, until his death. ‘Buddha’ means ‘enlightened’ in Sanskrit.

Dice el diccionario de la Real Academia Española sobre Buda: En el pensamiento budista, persona que ha alcanzado la sabiduría y el conocimiento perfecto. Fundador del budismo. (FOTO: Javier Lishner).

Javier Lishner
Santa Clara, California
21 de marzo de 2009

Friday, March 20, 2009

LA NOCHE QUE MURIÓ CHICAGO

Hubo una vez un grupo que se formó en 1969 en la ciudad de Nottingham, lugar de nacimiento de músicos como Alvin Lee, otrora guitarrista de Ten Years After, o Ian Paice, baterista de Deep Purple. Se llamó Paper Lace, y su historia sería monótona hasta el día de 1974 que decidieron presentarse en Opportunity Knocks, el programa de nuevos talentos que transmitía ITV, el canal independiente inglés que competía con la BBC.


Phil Wright, su baterista y cantante, afirma que Opportunty Knocks es la antigua versión de lo que hoy es The X-Factor. Allí fue donde se dieron a conocer masivamente y donde les ligó su primer contrato importante. Antes de eso, Paper Lace había sido un grupo más que, a principios de los setentas, trató de hacerse un lugar en el difícil medio británico. Pero allí, la oportunidad tocó su puerta. Los dos compositores que tenía el programa, Mitch Murray y Peter Callender, conversaron con el manager del grupo y le ofrecieron una canción. Se titulaba "Billy Don't Be a Hero". El tema apareció y no solo llegó al número uno en Inglaterra sino que se mantuvo durante tres semanas.

En el otro lado del Atlántico, la cosa iba a tardar un poco más. "Billy Don't Be a Hero" llegó cuando Bo Donaldson and the Heywoods ya habían hecho de aquél, un exitoso cover. Entonces, fue recién cuando lanzaron "The Night Chicago Died", también escrita por el mismo dúo compositor, que lograron ingresar al inmenso mercado norteamericano. La leyenda dice que por su letra -que refiere a Al Capone, la mafia y la policía de Chicago-, el grupo no pudo tocarla en directo. Phil Wright aclara que si nunca la tocaron en vivo, fue por una cuestión contractual. "Yo recuerdo haber estado en Top of the Pops cuando detrás del escenario se nos acercó Elton John para felicitarnos por nuestro número uno en los Estados Unidos, lo que él aún no había logrado...". Lo cierto es que Elton John, para ese momento, sí había logrado un número uno con "Crocodile Rock". Había sucedido en 1972.



THE NIGHT CHICAGO DIED

In the heat of a summer night
In the land of the dollar bill
When the town of Chicago died
And they talk about it still

When a man named Al Capone
Tried to make that town his own
And he called his gang to war
With the forces of the law

I heard my mama cry
I heard her pray the night Chicago died
Brother what a night it really was
Brother what a fight it really was
Glory be!

I heard my mama cry
I heard her pray the night Chicago died
Brother what a night the people saw
Brother what a fight the people saw
Yes indeed

And the sound of the battle rang
Through the streets of the old east side
'Til the last of the hoodlum gang
Had surrendered up or died

There was shouting in the street
And the sound of running feet
And I asked someone who said
'bout a hundred cops are dead

I heard my mama cry
I heard her pray the night Chicago died
Brother what a night it really was
Brother what a fight it really was
Glory be!

I heard my mama cry
I heard her pray the night Chicago died
Brother what a night the people saw
Brother what a fight the people saw
Yes indeed

And there was no sound at all
But the clock upon the wall
Then the door burst open wide
And my daddy stepped inside
And he kissed my mama's face
And he brushed her tears away

The night Chicago died
The night Chicago died
Brother what a night the people saw
Brother what a fight the people saw
Yes indeed


Paper Lace, que además de Wright, estuvo formado por Cliff Fish, Chris Morris, Carlo Santanna, and Michael Vaughan, hizo otro álbum que apareció al año siguiente. Lo titularon First Edition; pero, desafortunadamente, no llegó a ingresar a ninguna lista. Y fue así que, al menos en los Estados Unidos, terminó pasando al baúl de los one-hit wonders.

Javier Lishner
Santa Clara, California
20 de marzo de 2009

Thursday, March 19, 2009

LA NOCHE QUE DESPEGÓ LA NAVE

Hubo una vez un grupo que, entre sexo, drogas y rock and roll, en plena década del sesenta, se convirtió en la banda más querida de San Francisco, y una de las más influyentes de toda la costa oeste norteamericana. Se llamó the Jefferson Airplane.


Hace treinta y cinco años, una noche como la de hoy, en Chicago, el renovado Jefferson Airplane daba inicio a su primera gira bajo un nuevo nombre: the Jefferson Starship. Aquella noche en el medio oeste americano, en la tercera ciudad más poblada de los Estados Unidos, vistieron la camiseta de la legendaria banda, Paul Kantner, Grace Slick, John Barbata, David Freiberg, Peter Kaukonen, Craig Chaquico y Papa John Creach. El combo más querido de la Bahía, y el de mayor éxito comercial de la psicodelia, iniciaba una nueva era. Y se renovaba cambiando a algunos de sus miembros fundadores.

Todo había comenzado cuando mi novia de ese entonces, Grace Slick, decidió hacer su obra solista. La dama, con la ayuda de algunos de sus compañeros de grupo y otros amigos, como el joven Craig Chaquico, realizó Manhole. Era 1973. El núcleo de los Airplane -gestado diez años antes- se había empezado a desintegrar cuando el guitarrista Jorma Kaukonen y el bajista Jack Casady, empezaron a prestarle mayor atención a su proyecto paralelo, llamado Hot Tuna. Fue cuando, entonces, el resto, que ya había trabajado junto haciendo el primer disco solista de Kantner, decidió rebautizarse como the Jefferson Starship.

El 19 de marzo de 1974, y antes de que si quiera grabaran su primer disco con el nuevo apelativo, the Jefferson Starship levantó vuelo interpretando básicamente material de su antecesor y de los discos solistas de Slick y Kantner, quienes, por aquellos días, andaban felices (aunque separados) viendo crecer a su hija China. Entre los temas que formaban su setlist estaban, "Sketches of China", "Ballad of the Chrome Nun", "Manhole", "Papa John's Down Home Blues", "Volunteers" y "Wooden Ships", el clásico co-escrito por David Crosby, Stephen Stills y Paul Kantner.

El primer álbum con la nueva denominación, Dragon Fly, se grabaría recién a mediados de año en los Wally Heider Studios de San Francisco. La portada, al lado de su nuevo nombre, incluiría únicamente los de Kantner y Slick. Aunque para ese entonces, la nave ya había empezado a volar con todo sus integrantes.

Starship, en la siguiente década, sería el tercer capítulo y una historia diferente. (FOTO: Robert Cavallo).

Javier Lishner
Santa Clara, California
19 de marzo de 2009

NOTAS RELACIONADAS:
- A Grace Slick. GUARDA ESA ROSA MI AMOR

- Starship en Concierto. ATERRIZAJE CON ESCALA

Wednesday, March 18, 2009

LA REUNIÓN DE BAD COMPANY

Paul Rodgers prepara su vuelta al ruedo. Y hará lo que siempre hizo: cantar. Esta vez dejó a dos de sus compañeros de Queen, para volver con dos de sus viejos amigos, Mick Ralphs y Simon Kirke, en una nueva versión de Bad Company, el grupo que nació bajo el manto protector de Peter Grant, mandamás de Swan Song, el sello discográfico de Led Zeppelin.


Desde sus inicios Bad Company fue un súper grupo. Rodgers y el baterista Kirke llegaban de Free, los realizadores de "All Right Now"; el guitarrista Ralphs, por su parte, había sido miembro de Mott the Hoople; en tanto que Boz Burrell, había sido el bajista de King Crimson. Nada menos. Con ese pedigree, en 1974, se convirtieron en el primer lanzamiento hecho por el recién inaugurado sello de Zeppelin.

A través de los años, y en sus doce producciones (sin contar discos en vivo ni recopilaciones), Bad Company llegó al gusto popular con temas como "Can't Get Enough", "Ready for Love", "Bad Company", "Good Lovin' Gone Bad", "Feel Like Makin' Love", "Shooting Star", "Run With the Pack", "Rock 'n' Roll Fantasy".

La nueva etapa del grupo la completan Dave "Bucket" Colwell, en guitarra, y Jaz Lochrie, en bajo. Esta será la primera gira que Bad Company (con Paul Rodgers) realizará luego de la inesperada muerte de su bajista Burrell, acaecida en septiembre de 2006 en Marbella, España. Con buena compañía, tuve la fortuna de ver al grupo original y completo. Fue una experiencia maravillosa, una fantasía de rock and roll.

Javier Lishner
Santa Clara, California
18 de marzo de 2009


NOTAS RELACIONADAS:
- PAUL RODGERS: La Voz del Rock
- BOZ BURRELL: Gone Gone Gone

WINGS OVER AMERICA

Hace unos días, mi amigo Renzo, el Beatnik, escribió una nota acerca del disco en vivo que Peter Frampton lanzó en 1976. Se llamó Frampton Comes Alive y, parte de aquel, fue grabado por estos lares. En realidad, entre el desaparecido Winterland de San Francisco y el Long Island Arena de Commack, Nueva York. Los retoques se lo dieron en los Electric Lady Studios, de la Gran Manzana. El disco me hizo recordar a otro, también en vivo, y lanzado ese mismo año: Wings Over America. Posiblemente, a pesar de su calidad, opacado un poco por los aplausos de Frampton.

A diferencia del Frampton Comes Alive, grabado en 1975, la placa de Paul McCartney fue registrada el mismo año de su lanzamiento. Sucedió entre mayo y junio en el Forum de Inglewood, California, como parte de la gira que los Wings realizaban por la Unión Americana. Por esos días, Estados Unidos celebraba el bicentenario de su independencia.

Recién al año siguiente pude escucharlo completo en casa de Coqui Arévalo, mi recordado compañero de clase. El buen sonido de la placa fue algo que nos llamó la atención. El disco triple que literalmente pesaba, publicado por EMI, desde ya merecía respeto. Además, los Wings, al momento, tenían en su haber cinco exitosos discos, incluído el Band on the Run. Por ello, una recopilación de temas, y grabados en directo, era una pieza segura. En el equipo stereo de Coqui, al que él orgullosamente llamaba "octofónico", pudimos disfrutar una y mil veces de las maravillas de la setentera placa.

DISCO 1A
"Medley : Venus And Mars/Rock Show/Jet" (McCartney)
"Let Me Roll It" (McCartney)
"Spirits Of Ancient Egypt" (McCartney)
"Medicine Jar" (McCulloch/Allen)

DISCO 1B
"Maybe I'm Amazed" (McCartney)
"Call Me Back Again" (McCartney)
"Lady Madonna" (McCartney/Lennon)
"The Long And Winding Road" (McCartney/Lennon)
"Live And Let Die" (McCartney)

DISCO 2A
"Picasso's Last Words" (McCartney)
"Richard Cory" (Paul Simon)
"Bluebird" (McCartney)
"I've Just Seen A Face" (McCartney/Lennon)
"Blackbird" (McCartney/Lennon)
"Yesterday" (McCartney/Lennon)

DISCO 2B
"You Gave Me The Answer (McCartney)
"Magneto And Titanium Man (McCartney)
"Go Now" (Banks/Bennett)
"My Love (McCartney)
"Listen To What The Man Said (McCartney)

DISCO 3A
"Let 'Em In" (McCartney)
"Time To Hide" (Laine)
"Silly Love Songs" (McCartney)
"Beware My Love" (McCartney)

DISCO 3B
"Letting Go" (McCartney)
"Band On The Run" (McCartney)
"Hi Hi Hi" (McCartney)
"Soily" (McCartney)

Wings Over America llegó súbitamente al primer lugar de las listas y contenía principalmente canciones de los tres discos más recientes del combo (Wings at the Speed of Sound, Venus and Mars y Band on the Run). También incluyó algunas que McCartney había escrito con Lennon, y uno que otro cover. Como el "Go Now", que Denny Lane, su guitarrista, había hecho anteriormente con los Moody Blues; y "Richard Cory", el viejo tema que Simon & Garfunkel incluyeron en su disco Sound of Silence de 1966.

En los Wings estaba la esposa de Paul, Linda McCartney, que, aunque para algunos seguidores de los Beatles, en el escenario era un simple maniquí detrás de los teclados, seguramente, no lo fue para su marido. El instrumento y la voz de la señora McCartney, se puede escuchar bien en el fonograma. Completaban esa versión de los Wings, Jimmy McCulloch en guitarras y Joe English, en batería.

La historia de los Wings, que había comenzado en 1971, terminaría luego de tres discos más (London Town, Wings Greatest y Back to the Egg). El último, lanzado en 1979. Su líder, volvería a los estudios de grabación unos meses después para grabar el McCartney II, que, en Estados Unidos, sería lanzado por Columbia Records en mayo de 1980. Y esa, es otra historia.

Lo cierto es que ese año, 1980, inicié mi carrera en la radio. Al poco tiempo, recibí la visita de Coqui, quien me heredaba el triple Wings Over America, testigo de nuestros últimos días con uniforme escolar. Los Wings ya habían levantado vuelo.

Javier Lishner
Santa Clara, California
18 de marzo de 2009

ESTOY VERDE (No me dejan salir)

Debemos reconocer que el día de San Patricio o Saint Patrick's Day, dejó de ser una festividad religiosa desde hace mucho tiempo. Hoy está más asociada al licor y a los disturbios que a cualquier otra cosa. Por lo menos en Irlanda. Muy aparte de que sea su día nacional.

El resultado de las celebraciones de ayer, especialmente en las Irlandas, no tuvo un saldo positivo. Al menos, para los oficiales de la policía que patrullaron desde Belfast hasta Dublin. Dice la información que hubo automóviles quemados, ataques a miembros de los escuadrones de bomberos, policías bombardeados, apuñalamientos con cuchillos y botellas rotas, además de vecinos aterrorizados. En la República de Irlanda, la policía sigue aún contando el número de arrestos que supera los doscientos.

En tanto, en Irlanda del Norte, el mayor problema se suscitó en la Queen's University, la más grande escuela de Belfast. Allí, más de veinte estudiantes fueron arrestados. Durante varias horas, los jóvenes tuvieron enfrentamientos callejeros con la policía antidisturbios. Algunos continúan en sus celdas, mientras que otros han sido asignados para aparecer en Corte bajo cargos de de comportamiento inadecuado.

Y eso no fue todo. En los próximos días, la policía espera detener a más estudiantes después de analizar el vandalismo a través de diversas cámaras de vigilancia.

"Yo recorrí la zona ayer por la noche y quedé absolutamente asqueado. El lugar era como una zona de guerra. Se trata de una atmósfera de intimidación y caos", dijo Reg Empey, ministro de educación superior del gobierno.

A esta celebración, de santo solo le quedó el nombre. Y a los arrestados, muchos en trajes de color verde, aún no los dejan salir. (FOTO: R. Cabrera).

Javier Lishner
Santa Clara, California
18 de marzo de 2009

NOTA RELACIONADA:
- HAPPY ST. PATRICK'S DAY!

Tuesday, March 17, 2009

THE DEFTONES Y LA SALUD DE CHI

Han pasado más de cuatro meses desde el accidente que Chi Cheng, bajista de The Deftones, tuvo aquí en la ciudad de Santa Clara. El hecho, que sucedió el 3 de noviembre del año pasado, y que lo dejó en estado de coma, lo hemos seguido en este blog con absoluto interés. Tanto así como su tratamiento de rehabilitación. Desafortunadamente, a pesar del tiempo, no hay aún reportes positivos sobre alguna reacción del músico. Chi continúa en estado de coma.


Hace unos días encontré una nueva nota relacionada a Chi. Fue publicada por sus compañeros de grupo a través del blog que los Deftones tienen en MySpace. Por un lado anuncian que la banda está presta a reaparecer el 5 de abril en el Bamboozle Left, el festival anual de dos días que se realiza en el sur de California, cuya sede será por segundo año consecutivo el Verizon Wireless Amphitheatre de Irvine. Por el otro, hacen saber a sus seguidores algunas cosas. Y lo dicen en su idioma, de la siguiente manera:


First, Chi.
Our fallen comrade has not made significant progress as of late, but continues to fight on from his accident. Doctors are working feverishly to return our brother to us, and we continue to hold out hope and faith that Chi returns to the life he has waiting for him and can join us on stage once again.

For everyone that knows Chi, knows that he never wanted down time. Chi always wanted to keep working and never slow down, which is why we feel confident in returning to the stage at Bamboozle in April. Chi would want it, and we want to make sure we're keeping his legacy alive.

Back in 1999, Chi had to leave the band for a brief moment and our close friend Sergio Vega filled in to keep the train moving. 10 years later, Sergio is going to step in once again while Chi is down. Sergio is family to us, and had received Chi's blessing before, so without a doubt we know that if Chi could tell us now, he would give us his blessing again.

In the meantime, we continue work on our record, and as for Bamboozle, we felt like we needed to poke our heads up for a quick breath before we buckle down and get this record finished... So we'll see you all in Irvine.

-Deftones


Esperemos que de una vez por todas el estado de Chi comience a prosperar, por su bien y el de todos quienes lo estiman y quieren. Y al grupo, un exitoso reencuentro con todos sus seguidores en aquella ciudad del Condado de Orange.

Desde aquí, la mejor vibra para Chi, su familia y los profesionales que lo atienden.

Javier Lishner
Santa Clara, California
17 de marzo de 2009

NOTAS RELACIONADAS:
- POR LA SALUD DE CHI CHENG
- BAJISTA DE THE DEFTONES EN SERIO ACCIDENTE

HAPPY ST. PATRICK'S DAY!

Hoy es el día de San Patricio, la celebración que también se conoce como St. Paddy's Day o Paddy's Day. Este santo, que vivió durante el siglo quinto después de Cristo, es el patrono de Irlanda y, por consiguiente, quien hace que hoy sea día nacional en dicha nación europea. En buen castellano, día no laborable. En otros países, como Inglaterra, Canadá, Australia y en el que yo vivo, es también celebrado, aunque no se le considera día feriado. Y, por supuesto, también en cualquier otro lugar en donde exista una comunidad irlandesa.

Aunque por estos lares la celebración comenzó hace unos días -lo pudimos notar cuando pasamos por el centro de San Jose y vimos rondando a tantos carros patrulleros-, hoy, 17 de marzo, es cuando muchos pobladores visten de color verde con la tenida del Leprechaun. La historia es larga, pero ahora tenemos que volver a nuestra diaria labor vestidos de verde.

Cristianos o no, hoy es el día del Irish stout, el whiskey irlandés, el Irish cream y, por supuesto, de mucha cerveza. ¡Salud! y qué viva el trébol, símbolo nacional y tradicional de la cultura irlandesa. (FOTO: R. Cabrera).

Javier Lishner
Santa Clara, California
17 de marzo de 2009

NOTA RELACIONADA:
- ESTOY VERDE (No me dejan salir)

Sunday, March 15, 2009

TUMBO: EL ROCK ES MI VIDA
(Y ESTA ES MI CANCIÓN) - II


Cuando Tumbo tenía seis años y acababa de terminar kindergarten, los Beatles comenzaban a ser sensación en América. Su llegada a los Estados Unidos, con "I Want to Hold Your Hand", causó revuelo. En abril, con "Can’t Buy Me Love", y luego de su paso por estadios norteamericanos, lograron varios primeros lugares. La noticia repercutió en toda la América Latina. Tumbo solo escuchaba a sus tías hablar de los Beatles y, sobre todo, de su apariencia, la que revolucionaría las fachas en buena parte del mundo. En su escuela, usar el cabello al estilo beatle, estaba terminantemente prohibido.


Una tarde de sábado, varios años después, cuando regresaba del colegio adonde había ido a practicar el fútbol, una revista colgada en el puesto de periódicos llamó inmediatemente su atención. En la portada aparecía la faz de Alice Cooper, así, con maquillaje estrambótico, por no decir femenino, y su larga cabellera. Se detuvo a admirar la publicación hasta que decidió pedírsela al canillita. Únicamente deseaba darle una vistazo. En su interior, encontró mucho de lo que desde hacía tiempo venía buscando. Notas sobre David Bowie, Medicine Head, UFO, Elton John, y hasta un afiche a color del artista con nombre de fémina que cubría la portada. Aunque también se topó con un serio problema: el idioma. Una de las pocas damas que también aparecía se llamaba Suzi Quatro. Desafortunadamente, el precio era excesivo, o, por lo menos, lo era para un muchacho de su edad. La revista -que no era ni en su lengua ni en inglés-, era importada de Europa, lo que hacía que automáticamente elevara su precio.

Por esos momentos de glam, no solo sobresalían figuras como las publicadas en esa revista europea sino también otras como Rod Stewart, Marc Bolan y hasta los británicos de Status Quo. Pink Floyd andaba de moda, más en el extranjero que en su país, y los integrantes de Yes ya andaban pensando en sus obras solistas. Steve Howe, por ejemplo, haría muy pronto el Beginnings y, Chris Squire, publicaría el Fish Out of Water. Alan White y Jon Anderson tardarían un año más para el respectivo lanzamiento del Ramshackled y el Olias of Sunhillow. No obstante, el calichín del grupo, Rick Wakeman, por esos días iba a estar haciendo su quinto disco en solitario, titulado Lisztomania, álbum de la película del mismo nombre, en el que compartió surcos con Roger Daltrey, el vocalista de The Who, que era otro de los nombres de moda.

Juntando la propina del siguiente fin de semana, Tumbo consiguió completar el dinero para adquirir la revista. Como quiera que conocía al propietario del quiosco, y sabiendo de la demanda que podía tener el artículo, le había estado siguiendo la pista de cerca. Eso lo había hecho casi a diario. Pasaba solapadamente solo para cerciorarse de que todavía la cabeza de Alice Cooper estaba allí, colgando. Conforme se había estado acercando el siguiente sábado, día en que regularmente recibía la propina paterna, y a veces un extra escondido de mamá, su ilusión había ido creciendo. Cuando tuvo el dinero en la mano, dejó todo, dijo que ya regresaba, y emprendió literalmente la carrera hacia su destino.

En la radio, sonaban Elton John, Steely Dan y Stevie Wonder. En frente, una discotienda mostraba en sus vitrinas los nuevos discos de Jethro Tull, Grand Funk Railroad y Bad Company. Dos canciones dominaban las populares listas de las emisoras locales. Una era "Rock Your Baby" de George McCrae; la otra, "Rock the Boat" de The Hues Corporation. Esos dos nombres no los había oído antes, pero, las canciones, a pesar de no estar emparentadas con el rock (aunque lo tuvieran como parte de sus respectivos títulos), llamaron fuertemente su atención. De los actores, Charles Bronson, Jack Lemon y Robert Redford, eran algunos de los que tenían mayor acogida en taquillas; entre ellas, Liza Minelli, Glenda Jackson y Tatum O'Neal, eran quienes a veces aparecían en las publicaciones mezcladas con los rockeros. En esa edición, por ejemplo, hubo una foto de Minelli con Alice Cooper.

A pesar del jalón de orejas que Tumbo recibió de un familiar mayor que él, por llevar a casa "revistas de maricones", su interés por la vida y obra de los artistas no cambió en absoluto. Es más, lo hizo reafirmar en su gusto por el rock and roll. Para confirmar ello, despegó el afiche de la revista, y, cuando estuvo solo, lo colocó en una de las paredes de su dormitorio, arriesgándose a otro jalón de orejas. Lo cierto es que, desde esa pared, Alice Cooper lo acompañaría durante muchos años. Mientras que Elton John, sus inmensos lentes y su vestido de color verde escarchado; y David Bowie, con su vestimenta amarilla ceñida al cuerpo y sus cabellos pintados de rojo, quedaron para siempre en las páginas interiores de esa fina revista que le marcó para siempre.

Javier Lishner
Santa Clara, California
16 de marzo de 2009

NOTA RELACIONADA:
- TUMBO: EL ROCK ES MI VIDA (Y ESTA ES MI CANCIÓN)

TORRES, EL COMERCIO Y APOYO

Alfredo Torres Guzmán es un nombre asociado a comentarios publicados en El Comercio de Lima. Esta mañana vi en la primera plana del diario, que una nota del señor analista se lleva la parte más importante de su página principal. El periódico la denomina una encuesta nacional/urbana elaborada por IPSOS Apoyo.


Resulta que, según la encuesta, Keiko Fujimori y Luis Castañeda lideran la intención de voto. Lo que no se entiende es cuál es la intención de El Comercio al publicar una nota como esta como la más importante de un país. Si vender para que haya chisme, si informar para empujar a la población a que vaya concentrando su voto entre este par, si ir quitándole opción a los demás, o qué.

Señala Torres que "sube por cuarto mes consecutivo la aprobación del presidente García". Dice además que "el 77% de los encuestados está de acuerdo con demanda ante La Haya. Nivel de aceptación del Poder Judicial crece 5 puntos y la del Congreso 4. Para el 60% actuación del grupo Colina fue parte de una política de Estado".

Con esta información, según IPSOS Apoyo, "el presidente de la República, el Poder Judicial y el Poder Legislativo mejoraron notablemente sus niveles de aprobación ante la opinión pública". Bravo.

Aunque la tabarra continúa con datos sobre lo que estos genios llaman como les da la gana, en ningún momento publican lo que es más importante en cualquier informe sobre cualquier encuesta: los encuestados.

A dos años de las elecciones, Torres, El Comercio y Apoyo, se unen para empezar a fabricar suposiciones sin dar ninguna explicación de ellas. Solo números, puntajes y porcentajes, quién sabe elegidos por quién, que hoy el lector deberá consumir como la noticia más importante de un país de casi treinta millones de habitantes y en plena crisis financiera internacional.

Lo primero que aprendí hace treinta años cuando me presentaron el resultado de una encuesta, fue buscar de dónde salieron los números, dónde se hicieron los estudios, qué porción de la población fue encuestada, cuánta gente fue entrevistada (importantísimo), el género que prevaleció, las edades, etc. Porque en un país como el Perú, donde -a pesar de la propaganda-, las sociedades no son semejantes, marca una gran diferencia la información que se pueda extraer de Vilcabamba que la que se pueda encontrar en La Molina. Desafortunadamente.

Esto no pasa de ser pura especulación, posiblemente, con algún interés encerrado. Porque El Comercio, por lo general, no da puntada sin hilo. Y, claro, el papel aguanta todo. Y entre más grande es el papel, aguanta más. Salvo mejor parecer.

Javier Lishner
Santa Clara, California
15 de marzo de 2009

Saturday, March 14, 2009

Mónica Santa María
A QUINCE AÑOS DE LA NOTICIA


El 13 de marzo de 1994, fue domingo. Hay estudios que dicen que es el día de la semana en que se producen la mayor cantidad de suicidos. Fue el día en que Mónica Santa María, la pequeña gran presentadora del programa Nubeluz, perdió la vida.


El primer recuerdo que tengo de Mónica sucedió en 1990. La conocí en uno de los pasillos de Panamericana Televisión de Lima. Ella, al lado de Almendra Gomelsky -otra joven, guapa y talentosa, cuatro años mayor-, había sido designada como una de las futuras presentadoras de un nuevo programa que la televisora había planeado lanzar. Ambas, Mónica y Almendra, cuyos rostros ya habían aparecido como parte de algunas campañas publicitarias, tendrían un promisorio futuro. Por esos días -mientras ellas ensayaban-, en un estudio contiguo, yo participaba como coanimador de un programa de concursos, modestia aparte, en ese momento, el de mayor sintonía de la televisión en el Perú. La dirección estaba a cargo de Luis Carrizales Stoll, quien, muy pronto dejaría Fantástico para dedicarse a la producción del nuevo espacio.

Mónica, de padre peruano y madre canadiense, había nacido en Lima. Dicen que desde pequeña había llamado la atención por su gracia y su belleza. Acababa de concluir el colegio cuando decidió inscribirse entre más de trescientas participantes. Durante las pruebas, su desenvolvimiento frente a las cámaras hizo que casi de inmediato los productores optaran por ella.

Cuando en junio del 94 vine a los Estados Unidos para asistir al Mundial de Fútbol de ese año, el oficial de inmigración que le tocó recibirme, mientras observaba mi pasaporte, me preguntó cuál era mi labor en el Perú. Le dije que trabajaba en los medios de comunicación. Y al cuestionarme en cuáles, le contesté que lo había hecho en prensa, radio y televisión. Grande fue mi sorpresa cuando en señal de asombro me preguntó si conocía Nubeluz. Lo dijo con tal acento que casi no le entiendo. Le contesté que sí, el programa peruano que llegaba a más de veinte millones de televidentes entre América Latina y Estados Unidos. Inmediatamente, y con marcado interés, me preguntó si había conocido a Mónica Santa María, "la joven presentadora...", de la que sus hijas habían sido fieles seguidoras. La situación me dejó con un nudo en la garganta. Con ese sentimiento encontrado entre lo grato y lo triste.

El 14 de marzo de 1994, día siguiente del inesperado acontecimiento en el distrito limeño de La Molina, se descubrió la noticia. Desde la mesa de noche, la biografía de Jacqueline Kennedy y otro libro que detallaba la historia de una princesa, se mezclaron en el encuentro. Desde su dormitorio, Mónica había partido, dejando de lado fama, dinero y millones de corazones. La dalina de los niños, la segunda hija de los esposos Santa María Smith, la compañera de Almendra, había partido a sus escasos 21.

Dos años después, Nubeluz -el programa favorito de los niños cada fin de semana, y la producción de mayor éxito en la historia de la televisión en el Perú-, pasaría también a mejor vida.

Javier Lishner
Santa Clara, California
14 de marzo de 2009

Friday, March 13, 2009

¡AZÚCAR!

Esta mañana, y por primera vez en varios meses, tuve la imperiosa necesidad de tener que enfrentarme nuevamente con el azúcar. La miel, que -como alguna vez ya he compartido en este espacio-, acompaña mis mañanas desde el mismo día que decidí cambiar el matutino café por la infusión de uña de gato, se había terminado. Como tenía, debía y quería tomar algo caliente, no dudé en llenar la taza con esa agua hervida de la hierba medicinal que llega desde el Perú, y que contiene alcaloides y propiedades antioxidantes y antinflamatorias. Como quiera que su sabor es horrible, siempre le agrego hinojo, otra maravilla de la naturaleza, una planta aromática de tallos erguidos y ramosos. Como, a pesar del aroma que le da el hinojo, la cosa sigue siendo horrible, resolví echarle algo dulce.

Al lado del pequeño refrigerador que tenemos en la oficina, rodeado de té de diversos tipos, hay un envase de azúcar, esa sustancia cristalizada en pequeños granos, de sabor dulce y de color blanco (extraída principalmente de la remolacha en los países templados y de la caña de azúcar en los tropicales). En contra de mi voluntad, lo tomé y, al cálculo, como a veces lo había hecho, le despaché lo que podrían ser unas dos cucharaditas. Mezclé dicha sustancia con la infusión, y, con la taza en la mano, regresé a mi lugar de operaciones.

Azúcar, que fue la palabra con la que tantos años se identificó la Dama del Guaguancó, señora Celia Cruz, es la sacarosa, un disacárido formado por una molécula de glucosa y una de fructosa. En buen castellano, es aquella sustancia blanca y arenosa que nos endulza la vida y que, en favor de nuestra salud, hay que utilizarla de manera moderada.

No pretendo decir que mi cuerpo de 220 libras se libró del azúcar el día que decidí ingerir miel natural en su reemplazo. No. Un buen pan con mantequilla y mermelada (de fresa marca Smucker's), un buen postre (como el flan del Isabella's), o esa salsa roja que sirven en los restaurantes chinos encima de varios potajes, son algunos de mis menjunjes favoritos. Pero, siendo honesto conmigo mismo y con los lectores, y a pesar de que el cuerpo humano necesite del azúcar, qué mal que me supo la infusión de esta mañana. Aborrecí por un instante el momento en que conocí el azúcar. Afortunadamente, alguien me hizo notar que un poquito más allá había un par de pequeños recipientes de miel que alguien había traído del Boston Market, y no los había usado. Aunque conciente de que la calidad de esa "house recipe honey" no iba a ser comparada a la que adquiero regularmente en Trader Joe's, el té mejoró su sabor y, con un poco más de cuerpo, la uña de gato finalmente encontró su destino. El azúcar, por su parte, regresó a su lugar de origen de donde nunca más espero tener que moverla.

He leído que el azúcar es una importante fuente de calorías en la dieta alimenticia moderna, pero dicen que "es frecuentemente asociada a calorías vacías, debido a la completa ausencia de vitaminas y minerales". A los gordos como yo, no nos hace mucha gracia. A ver si los que saben más, nos ayudan a descubrir la verdad sobre el ¡azúcar!

Javier Lishner
Santa Clara, California
13 de marzo de 2009

Thursday, March 12, 2009

COSMO'S FACTORY: 1230 Fifth Street, Berkeley

En el 1230 de la Fifth Street, en Berkeley, aconteció parte de la historia del rock de la costa oeste norteamericana. En ese almacén, entre las calles Gilman y Harrison, se preparó el Cosmo's Factory, el sexto y más importante disco de Creedence Clearwater Revival.


El grupo tenía alquilado el lugar para hacer sus prácticas musicales. Cuentan que un pequeño desván les servía de oficina, mientras, en una esquina, una cortina azul (que se puede observar en la tapa del disco) les cerraba el espacio donde realizaban los ensayos a los que solían llegar bordeando el mediodía. Sus automóviles los estacionaban dentro del lugar y, el resto del terreno, lo empleaban para almacenar y hacerle mantenimiento a su equipo técnico. No hay información del horario en que salían de su temporal estudio ni algún otro chisme de urraca.

El núcleo de Creedence Clearwater Revival, como en muchos casos similares en los anales del rock, se gestó en una escuela. En El Cerrito, tres muchachos de nombres John Fogerty, Stuart Cook y Douglas Clifford, compartían los mismos maestros y también una afición: la música. Formaron un grupo con el que se dedicaron a tocar temas de la época. Se llamaron los Blue Velvets. Tom, el hermano mayor de John, los apoyaba cada vez que el trío tenía presentaciones. En 1964 firmaron para Fantasy Records, un sello independiente con sede en San Francisco. Y a uno de los dueños, se le ocurrió cambiarles el nombre. Los llamó The Golliwogs. Así, Stu dejó el piano para encargarse del bajo, Tom dejó las voces a su hermano John para dedicarse a la guitarra rítmica y, John, se hizo cargo de la voz principal, siempre, al lado de su guitarra. Doug, en tanto, continuó detrás de su inseparable batería.

En 1967, alguien compra Fantasy Records y les ofrece producir un álbum con la única condición de que cambiaran su nombre. Así, The Golliwogs se convierten en Creedence Clearwater Revival y al año siguiente publicaban su primera obra. Para fines de 1969, habían hecho cuatro (Creedence Clearwater Revival, Bayou Country, Green River y Willy and the Poor Boys). En 1970, seis semanas antes de ingresar al estudio para grabar el quinto -en el Wally Heider de San Francisco-, los Fogerty, Cook y Clifford, se metieron en el local del 1230 de la Fifth Street para realizar sus ensayos. La denominación del lugar, que terminó siendo el título del disco, fue asignada por unas palabras que dijo el baterista, Doug "Cosmo" Clifford, refiriéndose al almacen como "la factoría". Antes, los jóvenes habían tenido un cuarto de ensayo en Richmond, al norte de El Cerrito, a unos 20 minutos de Berkeley.


El Cosmo's Factory incluyó algunas de las más preciadas canciones en la discografía de CC Revival. Entre ellas, "Travelin' Band", "Lookin' Out My Back Door", "Run Through the Jungle", "Up Around the Bend", "Who'll Stop the Rain" (todas escritas por John) y el clásico de Norman Whitfield y Barrett Strong, "I Heard It Through the Grapevine". Muy poco tiempo después, el mismo año, Creedence lanza Pendulum, que sería el último antes de la salida de Tom. Dos años después, el entonces trío, publica Mardi Gras, en el que por primera, única y última vez, Cook y Clifford escriben los temas con John. Fue el final.

Por más de veinte años, ese local ubicado en una zona industrial de Berkeley, sirvió como almacén y tienda al afamado Berkeley Repertory Theatre. Desafortunadamente, el 29 de junio de 2005, la edificación fue consumida completamente por un incendio. Es por ello que la construcción que hoy se levanta sobre esa área de 7,000 pies cuadrados -que alguna vez dejó rastros de rock and roll-, es relativamente nueva. Incluso, actualmente se encuentra en alquiler a $1.25 el pie cuadrado. (FOTOS: Javier Lishner)

Javier Lishner
Santa Clara, California
12 de marzo de 2009