Thursday, May 15, 2008

EL MICRÓFONO Y YO (PARTE II)

El ambiente que se vivía en Radio Miraflores al momento de iniciar mi carrera era admirable, en contra de lo que uno podría pensar. Habiendo tantas figuras, a veces, el celo profesional ronda a los personajes. Cruzarse a cada momento con gente de la televisión con los cuales uno había crecido, como eran Linda Guzmán y Ricardo Fernández; o con profesionales que tenían en ese tiempo un espacio en la pantalla chica, como era Zandrox; o, escuchar en directo a voces como las de Enrique Llamosas o Pedro Roncallo, a quienes nunca les habíamos puesto una cara, nos empezaba a hacer sentir importantes. Pero, ello no era algo negativo. Muy por el contrario, nos alentaba a prepararnos para si quiera intentar estar al nivel de aquellos que, por lo general con buen semblante, subían y bajaban las escaleras del viejo local de Alcanfores 592.


No es que esos famosos nombres nos hubieran impresionado. No. Al menos, a quien suscribe, no. Era más que nada una cuestión de respeto. Poco tiempo antes de ingresar al concurso que me condujo a esta genial carrera, anduve personalmente entregando publicaciones a todos los líderes de los partidos políticos que, ese año, participaban en la carrera a la presidencia de la República, incluido el Jefe de Acción Popular y futuro presidente del país. Ahí conocí las viviendas de algunos candidatos como Alfonso Barrantes Lingán, Genaro Ledesma Izquieta y Luis Bedoya Reyes. Y hasta el estudio de don Luciano Castillo Coloma, presidente y fundador del Partido Socialista del Perú, en el centro de Lima. Además, hasta hacía unas semanas (en que dejó el cargo), había vivido en frente del Presidente de la República a quien constantemente veía desde la otra acera. Y la Primera Dama, visitaba la casa con mucha frecuencia. Por eso, la fama y la popularidad no me sorprendían. Después de todo, por unos años, había tenido de vecino al mismísimo Zandrox, el correcto profesor de astrología, quien en los 1250 del dial conducía su espacio a las nueve de la mañana.

En ese entonces, la diferencia entre la AM y la FM, en cuanto a programación, era aún notoria. La AM tenía mayor sintonía y, las empresas que tenían la suerte de contar con ambas frecuencias, se preocupaban más de promover (digamos, vender) su estación de AM. En 1980, la AM aún mantenía a la FM. En 1160 estaban, entre otros, Rafael Ortega y Jorge Rivera Basurto, ampliamente conocido como "El Abuelo". Posiblemente también, Pedro Silva. En Inca, seguramente, Coco Valderrama, Lucho Elías y Barry de las Casas. En Radio Panamericana AM destacaban Humberto Velásquez con las Súper Mañanas, Walter Gonzales con Disco Show, el "Chino" Lyon con La Hora Estelar y El Momento del Recuerdo, Kike Chávez con Esta Noche es la Noche, y, el maestro Iván Márquez, dando cátedra con Eva y Yo. En Radiomar sobresalían el popular "Ronco" Gámez y "el Primo Coco" Urbina. En tanto, en Miraflores, a unos pasos de su FM, en el mismo segundo piso, compartían la camiseta, Quique Cano-Alva, Nelly Mendívil Castro, Henry Venegas, Jorge Múñiz, Johnny López, Enrique Llamosas, Jorge Henderson y Perico Durán. Sammy Sadovnik, quien aún iba al colegio, había dejado Roller Disco, su diario programa en las tardes, y empezaba a tener sus audiciones los fines de semana.

Al lado del equipo que daba la cara, o sea, la voz, hubo también algunos nombres que fueron tan populares como los disc jockeys. Y es que, siendo los operadores técnicos las personas que estaban en todo momento al frente de la cabina, sus nombres eran mencionados casi cada vez que los deejays se autoreventaban cohetes. Esa era como una regla que todos aprendimos. Así, el más popular que encontré cuando llegué a la radio en 1980 fue Freddy Acarley. Además, se la creía. Un muchacho buena gente pero con un mood, como diríamos aquí, muy especial. Ese humor o genio que le cambiaba y que hacía que uno nunca supiese si estaba de buenas o no. Freddy se las sabía todas, porque había vivido los años de gloria de la emisora. Su hermano trabajaba en la administración, y su tía era una de las secretarias. Además, otro tío suyo era el asistente de la oficina y persona de confianza de la gerencia general. Se llamaba Willy Acosta, otro nombre que alguna vez oímos nombrar mucho a los disc jockeys de moda en los setentas, cuando Miraflores y Atalaya se peleaban el primer lugar. Con mood y todo, Freddy terminó siendo mi compadre, aunque esa es otra historia.

Diana García, luego de su brillante paso por Radio Miraflores con Tú, yo y mis discos, para ese entonces, había tomado otros rumbos. Se había ido a la FF de América, que no era más que la refundada frecuencia modulada de la radio de Montero Rosas, con el sobrenombre de Frecuencia Fina. Y Diana -quien ya trabajaba para América Televisión- no se fue sola. Se llevó consigo a Speedy González, puntal de la FM miraflorina, y a dos de los mejores operadores técnicos que tenían en Alcanfores: José "Chepito" Ríos y Raúl "El Chato" Rosales. A ambos, cuyos nombres escuché desde mis primeros días de oyente casi una década antes, pude conocerlos tiempo después en los mismos estudios de Radio América. La banda de Frecuencia Modulada en Lima, comenzaba a tomar impulso. Sin embargo, la selección de discos de la AM y la FM, todavía seguía teniendo sus diferencias. Una canción solista de Jon Anderson, el vocalista de Yes, como "I Hear You Now" (en realidad con Vangelis), por ejemplo, ni loco se podía tocar en la AM, a modo que uno tuviera corona y se llamara Johnny López. Y "Mestizo" de Joe Batan, tampoco en la FM, a modo que alguien fuera directora de programación y se apellidara Sugobono. Con todo esto, cuántas ganas daba de trabajar en la radio. Y nunca lo hubiera cambiado por una labor de saco y corbata, por más prestigiosa que fuera la compañía, como era Seguros El Sol.

Javier Lishner
Santa Clara, California
15 de mayo de 2008

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- EL MICRÓFONO Y YO (PARTE I)
- EL MICRÓFONO Y YO (PARTE FINAL)


10 comments:

Eagle said...

Hoy, las siglas AM significan Antena Muerta, y se ha poblado de emisoras católicas y evangelistas, amés de algunas poquísimas noticiosas y deportivas (futboleras). Qué diferencia con aquella época en la que era sumamente respetada y asediada.
Justamente, la primera canción de rock que escuché (Hotel California) fue en una emisora AM: Estación X, que ya no sé si seguirá exisitiendo, voy a averiguar.
Esa compañía de seguros perdió a un buen vendedor, pero la radio ganó a un excelente valor.

un abrazo

Eagle

Anonymous said...

Hola Javier!
No se si lo sabes pero El Sol ya no existe... si la memoria no me falla fue comprada por la Ras y esta a su vez ha sido comprada por MAFRE.
Sabes? Conoci a Freddy Acarley, estuve en su matrimonio, todavia entre mis recuerdos tengo un disco de Roberto Carlos que en una oportunidad me regalo. Gracias por hacerme recordar gratos momentos,
Rossana

Anonymous said...

Freddy tenia una muy graciosa anecdota con Johnny Lopez. Siempre se calentaba porque Johnny "ojos de uva" Lopez, como le decia Diana, siempre lo mencionaba como "Freddixacarley" todo junto. Asi le gustaba, asi le decia y asi se calentaba siempre. Aunque tenia muchas veces cara de pocos amigos, Freddy era muy buena gente y a pesar que tiraba los discos de 45 RPM por los aires sabia mucho de este negocio.
Un abrazo,
Sammy

jam said...

Querido Javier:

Ya que se armó el zafarrancho gracias a Willy, qué me dices de "Bailas, ríes y juegas con Henry Venegas"? También dos buenos amigos de la época, Beto Cruz, luego reportero de Gigante Deportivo de Pocho Rospigliosi, y Lucho Ovispo...

Qué épocas, Dios!

Un abrazo a ti, a Sammy, Willy, y seguro a algunos que escriben bajo seudónimos ó anonimamente, que, por lo que leo, pudiera conocer.

JAM

P.D. Lo de Mario Poggi no merece nota aparte; varias, diría yo...

Javier Lishner said...

Mi estimado chino JAM:

A Henry y a Luis Elías Ovispo, ya los metí solapamente en el artículo. A Henry en la programación de Miraflores AM y a Elías en la de Radio Inca, en donde estuvo antes de pasarse a Miraflores.

Tienes razón con Beto Cruz. En esa época acababa de integrarse a Gigante Deportivo y se le veía muy poco en la radio. ¿Qué habrá sido de su vida?

Cuando toquemos el tema de Mario Poggi, te voy a invitar a dar tus impresiones. Carajo, ¡qué terapias! Recuerdo a Quique jugando en la alfombra a los carritos con un par de borradores tomados del escritorio de Buby. Y Poggi bien sentado con su saco blanco, en el sillón reclinable que había en esa oficina. A Willy no lo dejaban entrar a esas sesiones porque era muy chiquito.

Un abrazo,

JL

PD: Hoy me escribió Thomas, a quien no sé si ves en Costa Rica. Su hija es mi ahijada. Supongo que ya debe estar alcanzándome en edad.

Javier Lishner said...

Sammy:

Nunca vi a Freddy tirar los discos 45 rpm por la cabina. O, al menos, no recuerdo. El que nunca pudo subir de peso por el coraje que le daba Freddy cada mañana, fue Quique.

Lo que sí recuerdo es cuando a mi me tiraron un gato mientras estaba al aire en la FM.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Hola Rossana:

No sabía nada de Seguros El Sol desde hacía muchísimos años. Disculpa la ignorancia pero no sé que es MAFRE. ¿Tiene algo que ver con Mafalda?

Lo que sí me parece increíble es que tú hayas estado en el matrimonio de Freddy, mi compadre.

Y dices que te regaló un disco de Roberto Carlos... ¿y todavía lo tienes? Wow!

Auguri.

JL

Javier Lishner said...

Hola Eagle:

Con tus comentarios a veces me haces sacar el pañuelo. Se agradece ese última párrafo.

Estación X, otra de las A EMES, que tuvo su sintonía. Antes de ella, incluso, estuvieron de moda Radio Libertad y Radio Onda Popular. Eran las típicas que escuchaban los peluqueros... porque en esa época yo todavía iba a cortarme el pelo.

Saludos,

JL

Anonymous said...

Jajaja...MAPFRE asi es como la escriben en Peru. Conoci a gente del Sol mis primeros anos en Italia, asi que si hubieras escogido los seguros quizas hubieras estado visitando Trieste, pero por lo que leo no hubieras sido muy feliz.
Quizas si el buen Freddy se acuerda de mi, han pasado muchos anos.
Tanti saluti,
Rossana

Javier Lishner said...

Bueno Rossana, quizás si el buen Freddy se acuerda de mi... han pasado tantos años.

Tanti saluti,


JL