Tuesday, February 05, 2008

MVLL: COMO PEZ EN EL AGUA

Cuando hace unos días nos enteramos de la posibilidad de que los New Kids on the Block se fueran a reunir, publicamos un artículo cuyo título fue, Lo único que faltaba: LA REUNION DE LOS NEW KIDS ON THE BLOCK. Sin embargo, no calculamos que, pocos días después, veríamos una reunión de lo más inesperada en la entrada del Palacio de Gobierno de Lima. La de Alan García Pérez y Mario Vargas Llosa, respectivamente, Presidente del Perú y ex candidato a la primera magistratura de la República.


Hubo una vez en que para algunos de nosotros, tal vez, para muchos de mi generación, y algunos más, que el nombre de Mario Vargas Llosa fue seudónimo de éxito, de popularidad, de cultura, de representación de lo más sublime que una persona puede aspirar: la Patria. El pez en el agua, el libro de Seix Barral escrito por Vargas Llosa, narra sus aventuras políticas, las que no lo llevaron a buen recaudo y que terminó por perder frente a un desconocido como Alberto Fujimori, quien hoy posa sus huesos en la carceleta. La obra fue una especie de mea culpa en donde el novelista prometía no volver a meterse en política. Difícil de creer, en alguien que toda la vida había estado metido en política, aunque sin participar directamente de ella.

En 1985, cuando el mundo pobre se alegraba de que artistas hacían obras de bien social a través de la música, con los recordados Band Aid (diciembre de 1984) y USA for Africa, por mencionar a los más importantes; en el Perú, dos jóvenes decidimos hacer lo mismo siguiendo el ejemplo de los de afuera. Y ahí estuvieron cientos de personas, colaborando en lo suyo, algunos cantando, otros componiendo, otros tocando algún instrumento, y, los que no estaban en eso de la música -como Freddy Chirinos Peña-, haciendo, por ejemplo, artes gráficos para la obra. Se llamó Unidos.

Hace unos días, se le vio a Varguitas -como también se le ha conocido- en el patio de Palacio, ahí en donde Alejandro Toledo recibió con todas las de la ley a un periodista de Travel Channel; y, el intelectual, ante la impresión de todos, viejos y jóvenes, mujeres y hombres, apristas y no apristas, dijo lo que nadie hubiera creído. Que García Pérez estaba haciendo un gobierno responsable. Y la verdad es que, gobierno responsable o no, a menudo, Vargas Llosa suele ser como Maradona. Dice cosas para quedar bien. Pero cuando queda bien con unos, queda peor con los otros.

Mientras íbamos terminando la primera parte de ese proyecto de mediados de los ochenta, decidimos poner atención en el siguiente paso que era buscar a la persona apropiada para representar a Unidos; una especie de imagen, la que nosotros, Sammy Sadovnik y quien suscribe, aún no teníamos. Necesitábamos a una persona madura, con buen talante, conocida, reconocida, y buena gente. Uno de los primeros nombres que se nos ocurrió -amén del del Secretario General de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar-, fue el de Vargas Llosa. Y es que el escritor, aparte de su reconocimiento internacional, acababa de donar cincuenta mil dólares a la señora Violeta -la primera dama de entonces-, para hacer obras de bien social. El dinero lo había obtenido en una de sus innumerables distinciones a lo largo de su carrera; aquella vez, del Premio Ritz Paris Hemingway, el que recibió de manos de Catherine Deneuve. Nuestra comunicación con el escritor fue a través de su hijo Álvaro, quien, como siempre, atento, prometió derivar la información al papá. En menos de una semana, Álvaro, quien por esos días trabajaba en Panamericana Televisión, respondió que su padre hubiera estado encantado de ayudar en la obra pero que, siendo Londres su lugar de residencia, lo hacía estar muy lejos de nosotros.

Mario Vargas Llosa visita a Alan García en Palacio

Alguna vez comunista y luego convertido en su peor enemigo. Alguna vez velasquista, para luego despotricar de ese gobierno. Alguna vez belaundista, luego liberalísimo. Ahora, la cosa parece haber sido al revés. Despotricó primero, para luego halagar a la persona a la que, no hace mucho, llamó mentiroso, demagogo y "comandante de la corrupción".
Que no nos sorprenda que, en cualquier momento, se abrace con Gabriel García Márquez, luego de los más de treinta años de su incomunicación, tras el puñetazo del 12 de febrero de 1976, que terminó con una respetable amistad entre ambos, y el ojo morado del octogenario Premio Nóbel colombiano. Todo sea por mantener un mundo unido y en paz. Todo lo demás es pura política.

Javier Lishner
Santa Clara, California
5 de febrero de 2008

10 comments:

Eagle said...

Por sus obras lo conocereis, dice un viejo adagio, y en este caso se adapta a lo que representa MVLL en la actualidad. De hecho su capacidad como novelista hoy en dia, ha decrecido un montón, con excepcion de La Fiesta del Chivo, que fue una buena obra, aunque de marca menor que sus grandes dramas y casi tratados politicos y sociales de su tiempo: Conversacion en la catedral, la ciudad y los perros y la casa verde. De las opiniones politicas de MVLL ya sabemos: como un camaleon cambia de color segun en momento y las circunstancias. Hoy liberal a ultranza, mañana? solo el destino nos dirá qué ideas abrazará. Sin embargo, veo dificil que con los años que le quedan, salga de ese circulo de burgueses y high society en el que está y que le impide ampliar su vision y analisis de los problemas sociales y politicos que embargan al Perú y al resto de paises de AL.

Miguel Villamizar said...

Hola Amigo Javier
Después decían que Vargas Llosa no era político... los políticos son asi no te extrañé que de aquí a un tiempo se abraze con Fujimori... como escritor nunca me gusto Vargas Llosa creo que destaco porque se supo marketear bien...
Un abrazo amigo javier

Anonymous said...

hola javi:aqui ya estamos acostumbrados a las opiniones que da vargas llosa.yo creo que ya nadie le hace caso.es un camaleon...saludos.
maricielo.

sammy said...

Es increible ver esta reunion despues que MVLL fue el lider del movimiento Libertad formado justamente a raiz de la decision de Garcia de nacionalizar la banca en su primera administracion, recuerdan ? La politica tiene como la memoria tiene patas cortas y esta en nosotros recordar aquellos momentos.

Javier Lishner said...

Angel:

Opino igual que tú. Difícil que a estas alturas se salga de ese círculo. Una pena.

Un abrazo,

JL

Javier Lishner said...

Bueno, amigo Miguel, cada quien tiene su propia opinión ante gente pública como es MVLL. Creo que, por lo que dices, le faltan solo dos abrazos para ganar el Grammy. Uno con Fujimori, y otro con Gabo.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Hola Maricielo:

Nunca te había notado tan indignada... jaja.

Saludos,

JL

Javier Lishner said...

Hola Sammy,

Así es, está en nosotros recordar esos momentos para que no se cambie la historia. Ahora, pienso que con los adelantos técnicos es más fácil de almacenar la información. Y todos la tenemos a la mano.

Un abrazo,

JL

Hector said...

Hola Javier, No sé si alguno recuerda que MVLL tuvo un programa en la Tv. "La Torre de Babel" que hizo que nos familiarizáramos con su figura, antes de eso era conocido en los círculos literarios, pero gracias a la Tv. se hizo "popular", bueno esa repentina popularidad y la adulación que siempre pulula alrededor de aquellos que tienen algo o mucho de fama, le hizo tentar la política con el resultado que ya conocemos. Bueno a lo que voy, ¿que nos sorprende de su conducta errática? si desde el principio el nombre de su programa en la Tv. era todo un programa para el resto de su vida como político y capaz que más allá de ella, pero aquí me detengo porque no quiero hacer especulaciones sobre lo que no conozco.
Héctor

Javier Lishner said...

Hola Héctor:

Gracias por tu comentario. A estas alturas a mi tampoco me sorprende su conducta errática.

Un abrazo,

JL