Friday, May 14, 2010

LAS ACE OF CUPS

Mucho antes que las ochenteras Pandoras -las verídicas punkekes de California-, y que las setenteras Runaways, e incluso que la misma Suzi Quatro, hubo un grupo de féminas que se metió entre tanto pelucón que se había apoderado de ese género musical llamado rock and roll. Por allí habían muy poquitas damas como la Signe Anderson de los Jefferson Airplane, y su futura sucesora, la bella Grace Slick, quien andaba cantando en una banda llamada The Great Society.



San Francisco, casi desde el principio, fue, y sigue siendo, un lugar en donde han surgido algunos de los grandes nombres de la música contemporánea. Allí aparecieron, entre otros, The Grateful Dead, Santana, Quicksilver Messenger Service, Sly & the Family Stone, Steve Miller Band, Journey, Huey Lewis and the News, Faith No More, Exodus, Dead Kennedys, Counting Crows, 4 Non Blondes, Train. Y Metallica, que, aunque se formaron en Los Angeles, se mudaron y vivieron en la Bahía de San Francisco.

Pero esta es la historia de Mary Gannon (bajista), Marla Hunt (teclista), Mary Ellen Simpson (primera guitarra), Denise Kaufman (guitarra y armónica), Diane Vitalich (batería), quienes tuvieron las agallas de hacer durante los años sesenta lo que muy pocas estaban haciendo. Entre ellas, The Luv'd Ones. Se hicieron llamar The Ace of Cups, así, como en el juego de cartas, la que conduce al amor y la felicidad. Y eso sucedió justamente en la Bahía de San Francisco. Allí, entre las calles Haight y Ashbury, y la Waller Street, las cinco jovencitas comenzaron a poner en orden sus sueños. Y cuentan que hasta le abrieron un show al mismísimo Jimi Hendrix en el Golden Gate Park.



Su historia está llena de anécdotas como cuando Bill Graham las presentó en su Fillmore Auditorium. O sus psicodélicos shows en el entonces famoso Avalon Ballroom; su viaje a Vancouver, Canadá, al lado de los Airplane, o cuando telonearon a The Band en el recordado Winterland en la esquina de las calles Post y Steiner, en San Francisco. Dicen que en Chicago, por ejemplo, le abrieron un show a Muddy Waters y a Mike Bloomfield. Y esto fue solo una parte de la historia de este grupo de damas que, aunque no lograron la popularidad de algunas que les siguieron los pasos, dejaron una imborrable huella en la música contemporánea. Por lo menos, en la del norte de California.

Javier Lishner
Santa Clara, California
14 de mayo de 2010

4 comments:

Fausto Vivanco said...

Hola Javier en un posteo tuyo anterior ya habia comentado sobre estas damas cultoras de la mejor psicodelia de la costa oeste..
A estas niñas las podemos ver en el excelente video Go Ride the Music & West Pole pieza de coleccion que no debe faltar en videoteca que se precie.
Tambien recordar a otras chicas de caramelos y bebidas de colores como Dorothy Moskowitz con los United States of America,una rubia no muy santa llamada Jinx Dawson que canto el tema Black Sabbath y otras perlas que Cipriani censuraria con su banda Coven en 1968 cuando aun Ozzy y Cia buscaban su identidad.
La excelente banda It's a Beautiful Day contaba con Pattie Santos y la teclista Linda LaFlamme en sus filas y su lp homonimo es ya un clasico de la costa oeste y tenemos muchos mas ejemplos de damas hippies y con mucha garra las guapas Bonnie MacDonald y Mary Garstki de los Growing Concern y otra rubia preciosa Gloria Lambert que con 20 añitos cantaba en los psicodelicos Haymarket Square de Chicago.
Javier hay muchas damas por descubrir de finales de los 60 asi que la labor aun empieza
Un abrazo

Javier Lishner said...

Hola Fausto:

"Hay mucho por descubrir". Has escrito una gran verdad. Casi la filosofía de este blog. Aquí nunca se encontrará la historia completa.

Si hubieras leído la respuesta a tu comentario en el post anterior, el de los anticuchos, te hubieras dado cuenta de que este post fue dedicado a ti, porque sé de tu interés por aquellos artistas y grupos que no necesariamente fueron popularizados por una o más canciones.

A It's a Beautiful Day los conocí recién hace 21 años gracias a mi amigo Claudio Pianca, el suizo dueño de un pub en Lima. Y hasta conseguí ese dicazo que fue el It's a Beautiful Day.

En cuanto a Linda LaFlamme, es cierto, hay mucho por escribir. Otra belleza hippie que nunca deberíamos olvidar.

Un abrazo,

JL

Fausto Vivanco said...

Gracias Javier por tremendo detalle
Confieso que cuando escribi esta entrada no habia leido previamente lo de los anticuchos ya que las ganas de comerme una buena racion me estaba matando jajjaja.
Un abrazo y seguiremos ambos compartiendo lo poco que sabemos sobre rock ya que un viejo amigo que en paz descanse acuño esa frase.
Fausto como vez tengo 200 o 400 vinilos
Pero aun falta mucho por descubrir

Javier Lishner said...

Fausto:

Yo llegué a 7 mil y pensaba que no tenía nada. Te felicito por ese trabajo acusioso de investigación que haces con artistas y grupos del mundo.

Un abrazo,

JL